Caracas, 27 feb (EFE).- La densa agenda propiciada por el clima de protestas le ha pasado factura al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien ha perdido temporalmente la voz y hoy debió ausentarse de un acto oficialista en conmemoración de los 25 años de la revuelta popular conocida como "Caracazo".

"El compatriota presidente obrero Nicolás Maduro ha trabajado tanto y tanto que hoy no tiene voz, no tiene garganta para poder acompañarnos", dijo el vicepresidente, Jorge Arreaza, el término de la concentración en las inmediaciones del Palacio de Miraflores.

El mandatario ya había mostrado problemas en su voz al encabezar ayer un encuentro que denominó "Conferencia de Paz", planteado como una ventana de diálogo con algunos sectores del país frente a la convulsión que atraviesa Venezuela desde que el pasado 12 estalló una ola de protestas contra el Gobierno que ya deja 15 muertos y más de un centenar de heridos.

Arreaza pidió a los manifestantes realizar "la ola" en apoyo a Maduro, en referencia al tradicional movimiento visto sobre todo en los estadios de fútbol en el que la gente levanta sus manos coordinadamente.

Ante la falta de voz, Maduro recurrió a su cuenta en la red social Twitter para recordar a las víctimas del "Caracazo" y condenar los episodios de violencia que se registran en varios puntos del país.

"Más de 3 mil muertos del pueblo humilde, traicionado en dos siglos por una oligarquía que saqueó la Patria, elevemos una oración en su memoria", dijo el presidente.

"Las amplias mayorías de Venezuela repudian la Violencia de pequeños grupos que agreden la sociedad, la derecha debe detener la violencia ya", señaló en otro mensaje.

El 27 de febrero de 1989 comenzó en las barriadas populares de Caracas una revuelta popular en rechazo a las alzas de precios y tarifas exigidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que fue sofocada a tiros por militares y policías.

El parte oficial de entonces cifró en unos 300 los muertos, mientras versiones de prensa estimaron en hasta 3.000 las víctimas que dejó la represión vista entre el 27 y 28 de febrero de 1989, durante el segundo Gobierno del entonces presidente, Carlos Andrés Pérez.

El Gobierno de Maduro aprovechó el aniversario para realizar un acto en el que indemnizó a unos 112 familiares de víctimas del "Caracazo" y señalar que con la llegada del chavismo al poder en 1999 se puso fin en el país a las políticas impuestas por el FMI.

Militantes del chavismo protagonizaron hoy una concentración en el oeste de Caracas en apoyo a Maduro y en conmemoración de las víctimas del "Caracazo".EFE

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