Caracas, 22 feb (EFE).- Personalidades del Ejecutivo y del Legislativo de Venezuela convencieron a las comunidades populares aledañas a la zona donde hoy la oposición celebró una concentración multitudinaria para que dejaran que transcurriera en paz, afirmó el presidente del país, Nicolás Maduro.

A pocos metros de donde se levantó la tarima desde la cual los dirigentes opositores hablaron hoy a sus partidarios murió el viernes por la noche degollado un motorista que no vio el cable colocado por quienes levantan barricadas para impedir el tránsito de vehículos y personas, en el marco de las protestas contra Maduro.

El gobernante dijo que autoridades de su Gobierno pidieron a los organizadores de la concentración opositora, entre ellas el líder nacional antigubernamental Henrique Capriles, "que cambiaran el lugar" de su actividad en vista de lo ocurrido con el motorista pero que se negaron.

Frente a ello, relató Maduro, el vicepresidente del Ejecutivo, Jorge Arreaza, y el presidente del Parlamento, Diosdado Cabello, se reunieron con los dirigentes populares de la populosa barriada de Petare para solicitarles que no tomaran represalias por la muerte del motorista.

"El pueblo noble de Petare, los motorizados, los colectivos, las comunas, dijeron 'está bien, vamos a contener nuestra ira, nuestro llanto y nuestro dolor para que haya paz'", relató Maduro.

El jefe de Estado se felicitó por que Capriles y el alcalde del municipio al que pertenece Petare, el opositor Carlos Ocariz, se deslindaran de los grupos que levantan barricadas como forma de lucha antigubernamental, y destacó que en las filas oficialistas "nadie ha sido llamado a la violencia".

"Si el chavismo hubiese sido llamado a hacer 'guarimbas' (barricadas callejeras), a esta hora no tendríamos país", remarcó Maduro al recordar que en el pasado sus seguidores combatieron en las calles a los Gobiernos previos al de Hugo Chávez (1999-2013).

"El chavismo viene de las calles, sabe lo que son las calles y no le tiene miedo al combate. Los chavistas venimos de combatir en las calles", pero ahora que son Gobierno, prosiguió el gobernante, "lo que hemos hecho es hacer un llamado a la paz".

Solo de Petare "se hubiesen movilizado 10.000 motorizados" hasta la concentración opositora, que según Maduro congregó a 15.000 personas que se manifestaron pacíficamente porque "ellos también tienen derecho a expresarse, pero en paz", remarcó.

"Les envío un saludo a los dirigentes (opositores) que llaman a la paz. Ojalá que tuvieran un poco más de coraje para condenar en público a estos grupos violentos" que han levantado barricadas, lo que ha generado incidentes desde el 12 de febrero en los que han muerto diez personas, añadió.

"Somos venezolanos y estamos obligados a hacer política en paz; yo llamo oficialmente a la MUD (la alianza Mesa de la Unidad Democrática) a que se deslinde definitivamente de grupos violentos, condene la violencia y desmovilice a estos grupos fascistas", agregó Maduro.

En la concentración de la oposición, Capriles denunció que, además de la actuación de "grupos chavistas armados", existen contra las fuerzas del orden denuncias por 18 casos de torturas de personas detenidas durante las protestas.

"Aquí no están señalados los excesos al momento de detener a las personas y la represión durante la dispersión de las manifestaciones", indicó Capriles, al comentar que hay más de 500 denuncias por "represión brutal". EFE