Kathy Seleme

Beirut, 15 ene (EFE).- El Líbano abre mañana una nueva página en su atormentada historia con el inicio del juicio contra los presuntos asesinos del ex primer ministro Rafic Hariri, en el Tribunal Especial para el Líbano (TEL) de La Haya, en Holanda.

Hariri fue asesinado en un atentado con un camión bomba cargado de dos toneladas de TNT, el 14 de febrero de 2005, que dejó además 22 muertos y 226 heridos.

El atentado provocó que Siria, acusada de haber ordenado el magnicidio, tuviera que retirar sus tropas del país vecino después de casi tres décadas de presencia.

La muerte del líder suní provocó un seísmo en el Líbano cuyas consecuencias mantienen la llaga abierta en este pequeño país, donde los crímenes políticos hasta ahora han quedado impunes.

Cinco miembros del partido-milicia chií Hizbulá están acusados de ese acto terrorista, aunque el poderoso grupo de Hasan Nasrala rechazó entregarlos al TEL, alegando que es un instrumento en manos de EEUU e Israel, por lo que serán juzgados en rebeldía.

El proceso, que se iniciará en la Haya después de años de investigaciones y tensiones, es esperado por los libaneses, que confían que de esa manera se podrá poner fin a los crímenes políticos que ensangrentaron este país durante los años de la guerra civil (1975-1990) y que prosiguieron tras su final.

La muerte de Hariri abrió una serie de atentados contra políticos, intelectuales y periodistas que criticaban de modo abierto a Siria, a pesar que hasta ahora el TEL no ha acusado a ese país de haber participado en el magnicidio.

Tampoco se libraron de los atentados los investigadores de aquellos hechos.

"Cualquier cosa que pase en La Haya levantará una polvareda en el Líbano. El inicio del proceso después de casi ocho años (desde la creación del TEL) genera una atmósfera de inquietud y pueden suceder muchas cosas, como la reanudación de los atentados", dijo a Efe una fuente diplomática que pidió no ser identificada.

Para Hyam Mallat, profesor de derecho en la Universidad San José y analista, "el hecho de que comience el juicio después de casi ocho años es positivo por si mismo, pero nadie puede pronosticar cómo evolucionará, porque puede llevar mucho tiempo".

Las divergencias entre los libaneses a propósito de la creación del TEL son casi las mismas que surgen respecto a las relaciones con Siria y su actual conflicto.

Para el presidente libanés, Michel Suleiman, la apertura del proceso permitirá aclarar los crímenes cometidos en el país.

"Se trata de un paso hacia la verdad. Por una parte, el tribunal permitirá juzgar a aquellos que cometieron crímenes, y, por la otra, no dar la impresión a sus instigadores y autores de que pueden escapar a la justicia, y servirá de lección a aquellos que piensen hacerlo en el futuro", señaló Suleiman en un comunicado.

"La justicia es mas poderosa que los actos criminales, preserva la seguridad de los individuos y de las sociedades", afirmó el mandatario antes de asegurar que "el Estado libanés respeta la legalidad internacional y sus decisiones, en conformidad con su Constitución". EFE