Madrid, 28 dic (EFECOM).- El próximo 1 de enero comenzará a aplicarse el denominado IVA de caja (pagar el impuesto cuando se cobra la factura), sistema al que podrán adherirse las empresas cuyo volumen de operaciones no supere los dos millones de euros.

El Consejo de Ministros amplió ayer tres meses el plazo para que las compañías que lo desearan se acogieran a esta modalidad, cuyo último día para ello era, en principio, el 31 de diciembre.

El objetivo del IVA de caja es evitar que pymes y autónomos con facturas sin cobrar deban adelantar este impuesto a Hacienda antes de cobrar sus deudas, una circunstancia que agrava la falta de liquidez que padecen por culpa de la crisis.

Según Hacienda, esta medida podrá beneficiar a 1,3 millones de personas físicas y más de un millón de pymes, lo que supondrá, según el Ministerio, que Hacienda deje de ingresar el próximo año 983 millones de euros, que se recuperarán en 2015.

Los sujetos pasivos del impuesto pueden optar por un sistema que retrasa el devengo y la consiguiente declaración e ingreso del IVA repercutido en la mayoría de sus operaciones comerciales hasta el momento del cobro, total o parcial, a sus clientes.

A pesar de ello y para evitar situaciones que pudieran incentivar el retraso en el cumplimiento de sus propias obligaciones comerciales, la normativa establece que los sujetos pasivos verán retardada igualmente la deducción del IVA soportado en sus adquisiciones hasta el momento en que efectúen su pago a sus proveedores, con igual fecha límite.

La opción se entenderá prorrogada salvo renuncia, acción que tendrá una validez mínima de tres años.

La ampliación del plazo para apuntarse al IVA de caja fue celebrada por las asociaciones de autónomos.

El presidente de ATA, Lorenzo Amor, afirmó que es positivo dar más tiempo para que los autónomos se familiaricen con el nuevo sistema "y superen su escepticismo hacia una medida que supondrá más liquidez y menos morosidad".

Por su parte, UPTA consideró que el nuevo plazo permitirá una mayor información y que los autónomos proveedores de las grandes empresas puedan contrastar la mejor manera de aplicar el sistema. EFECOM