Mar Centenera

Buenos Aires, 9 nov (EFE).- Una multitud convirtió hoy el centro de Buenos Aires en una fiesta multicolor con motivo de la XXII "Marcha del Orgullo Gay", en la que se distinguió simbólicamente a la presidenta argentina, Cristina Fernández, por su labor en defensa de la comunidad homosexual.

Fernández, que hoy recibió el alta después de un mes de convalecencia por una neurocirugía, fue reconocida frente al Congreso argentino "por su respaldo a una ley de fertilización asistida sin ningún tipo de discriminación", explicó a Efe Esteban Paulón, presidente de la Federación Argentina de lesbianas, gays, bisexuales y trans (FALGBT), una de las organizadoras de la marcha.

La ley, aprobada el pasado junio, "amplía el derecho a la familia para todos y para todas", dijo a Efe el presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), César Cigliutti.

El arcoiris representativo del movimiento LGBT se multiplicó en la Plaza de Mayo de Buenos Aires en centenares de banderas, pulseras, collares, pins, figuras de origami e incluso en paraguas, dispuestos a abrirse en una tarde ventosa amenazada por la lluvia.

"Somos iguales y diferentes", se leía en gigantes columnas instaladas en esta céntrica plaza porteña, escenario de una feria a favor de la diversidad sexual con la que arrancaron los actos del Orgullo Gay.

A partir de las seis de la tarde (21.00 GMT) y al ritmo marcado por comparsas, columnas de manifestantes marcharon desde la plaza hacia las puertas del Parlamento para festejar los avances logrados y exigir "una educación sexual igualitaria, libre y laica", el lema de esta edición.

Con ese objetivo en mente, una nueva editorial infantil vio la luz esta semana, Molinos del Viento, y presentó en la feria sus tres primeros libros: "Anita y sus dos mamás", "¿Cómo llegué a este mundo?" y "Hay muchas cosas que están bien".

La implementación de los planes educativos en Argentina depende de los Gobiernos regionales, lo que ocasiona "grandes diferencias entre provincias", denunció Paulón.

La comunidad LGTB exigió también la aprobación de una ley que penalice la discriminación por orientación sexual, como las que ya existen en países como Chile y España, entre otros.

"Nos podemos casar, podemos cambiar nuestros DNI, pero no estamos protegidos si sufrimos discriminación en el trabajo o en otros ámbitos", lamentó el presidente de la CHA.

"Soy lo que soy", "Ni del Estado ni de la iglesia, mi cuerpo es mío", podía leerse en las camisetas de algunas de las participantes, a pocos metros de la catedral donde el exarzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio presidió numerosas misas antes de ser elegido Papa.

Las asociaciones organizadoras acusaron al actual pontífice de "disfrazar su homofobia" desde su llegada al Vaticano el pasado marzo, pero advirtieron que es la misma persona que calificó como "un plan del demonio" la ley del matrimonio igualitario.

"Estamos muy atentos a lo que ocurra cuando empiece a discutirse el nuevo Código Civil. Si desaparecen derechos muy progresistas, como la subrogación de vientre y el divorcio exprés no tendremos dudas de que ha habido presiones de la Iglesia y del Papa", afirmó Paulón.

Durante la Presidencia de Cristina Fernández, Argentina ha aprobado la Ley del matrimonio igualitario (2010), que legaliza las uniones homosexuales, la Ley de identidad de género (2012), que permite al colectivo transexual modificar su género, nombre y fotografía en los documentos oficiales y la Ley de fertilización asistida (2013).

La "Marcha del Orgullo Gay", que se celebra cada noviembre en Argentina desde 1992, fue declarada "de interés social, cultural y para la defensa de los derechos humanos" el pasado viernes por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y culminará esta noche frente al Congreso con un espectáculo musical. EFE

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