Javier Ybarra.- 04/03/2010
Para alguien enamorado del éxito como es José Luis Rodríguez Zapatero, la tragedia consiste en comprobar cómo su antigua estrella va dejando de brillar en las encuestas y cómo su rival, Mariano Rajoy, a quien desprecia debido, sobre todo, a su parecido físico con el Apóstol Santiago y con Cánovas del Castillo, ya le supera en seis puntos. Pero antes de destruirse del todo, arrastrando tras de sí al país y a su partido, porque sus ideas inamovibles le impiden reducir el déficit público y abordar la reforma laboral, José Luis cree que aún le queda un último recurso. Está convencido de que posee poderes mágicos capaces de influir en el destino y los va a utilizar para salvarse y salvarnos en el último minuto, en el instante decisivo, tal como sucedió en las elecciones de 2004 y 2008.
Mientras Rajoy acostumbra a hincar la rodilla ante el destino y todas las mañanas, cuando la Cospe le pregunta por el futuro inmediato, él le responde que “pasará lo que tenga que pasar”, Zapatero, compañero de pupitre de su hermano menor en el parvulario leonés de las Discípulas de Jesús, piensa que el destino y él forman una sociedad de intereses y cuenta cómo algunas noches, mientras duerme, le despierta con cosquillas en el entrecejo, para intercambiar impresiones. Luego, por la mañana, llama a Elena Salgado para contarle la conversación y para que, aunque no hagan nada, esté tranquila. “En 2.004 les dije a mis compañeros del PSOE que ganaría las elecciones y se reían, sobre todo Felipe y Almunia. Ahora les repito que, en 2.012, volveré a ganarlas gracias a mi estrella”.
Para confirmar estas expectativas, su hombre de confianza, Pepiño, un gallego autodidacta, como Patxi López, le recuerda que si hace un año el político británico David Cameron adelantaba a Gordon Brown en 20 puntos, ahora sólo lo hace en dos. Y aunque las elecciones municipales y autonómicas están a la vuelta de la esquina y la brecha que va abriendo el PP es cada vez más grande, Pepiño no se inquieta: “Tranquilo, José Luis, que yo soy de Palas de Rey, donde una madrugada de septiembre de 1979 Rajoy se durmió al volante de su Seat 127 y cayó por un barranco. Ahora lograré que vuelva a dormirse al volante del PP porque, aparte del don del consejo, poseo la capacidad de obrar milagros. Mira, si no, lo que dicen de mí Espe Aguirre y los controladores aéreos”.
Al oír estas palabras, el presidente del Gobierno se dirigió al jardín y se colocó bajo una acacia, un árbol ornamental, como él, y el predilecto de los masones. Bajo su ramaje desnudo elevó las manos para cargarse de energía y poder convencer a Michel Camdessus (quien habló el domingo en la SER), a Moody´s y a Ficht (pero no a Standard & Poors) de que sus intuiciones nunca le han fallado. Son las mismas premoniciones que solía exponer a Solbes cada mañana al despertar y que el ex vicepresidente, de tanto mirarle con incredulidad y estupor, acabó primero con un parche en el ojo izquierdo y luego marchándose a casa.
-Si al final no te funciona la intuición y España se va al garete -le dice Pepiño de manera afectuosa–, siempre te quedará Pedro [Almodóvar] para andar el camino inverso al que realizó Ronald Reagan: Ser estrella de cine.
Posdata: Estas conversaciones pudieron tener lugar durante las primeras semanas del año 2010. Hoy, 4 de marzo de 2015, José Luis Rodríguez Zapatero vive retirado en un pequeño pueblo de Turquía, donde ejerce como juez de paz. Acaba de abrir un proceso a la Memoria Histórica de los Reyes Católicos por haber expulsado de España a Boabdil el Chico.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
10 COMENTARIOS
10 .- Tras leer un pasaje del Deuteronomio, al que Zapatero se refirió como
uno de los cuatro "Antiguos" Evangelistas, las tres mil personas del
auditorio se pusieron en pie y rezaron la siguiente plegaria:
Zapatero
nuestro,
que estás en las nubes,
olvidado
sea tu nombre
VENGA A NOSOTROS TU DIMISIÓN
Deja
de hacer tu voluntad
tanto en España como en Europa.
Danos la alegría de tu partida
Aguanta nuestras quejas,
así como nosotros aguantamos
tus ineptitudes.
No nos dejes caer en la desesperación
Y líbranos de tu
maldad.
AMEN
[Asun R. Garcia]
y Zapatero enarcó las cejas y sonrió, convencido del triunfo de su
discurso y no enterarse de nada puesto que la plegaria se rezó en
inglés.
9 .- Que maravillosa y gozosa lectura acabo de tener. Ni la negativa presencia de los nombres propios ha podido con semejante joya literaria.
8 .- "Tiemble después de haber reído", que era una sección habitual de "La Codorniz". Un abrazo Javier. Asís
7 .- Me ha encantado, pero creo que el final será más trágico para nosotros los ciudadanos españoles.Porque este inútil iluminado, como Nerón se quejará de que no entendemos su ansia de poder, que todo lo que hace es para saciarla y que si no lo queremos por las buenas, pues que sea por las malas.Y claro aquí los pretorianos son las elecciones y aun nos quedan dos años.Para entonces, nuestros hijos, no, nuestros nietos nacerán debiendo tal cantidad de euros que serán reducidos a la esclavitud nada más nacer, para que la paguen.
6 .- #1 Parece ser que Nostradamus escribio diez centurias, de la I a la X.
La tal profecía perteneciente a la centurua XI sería apócrifa en todo caso.
Un rotllo de un gracioso vaya, aunqué esté bien argumentada.