publicidad

  

OPINIÓN
TRIBUNA ,  

La farsa del Estatuto

José Luis González Quirós*.-  20/07/2010

La democracia se inició en España cuando Adolfo Suárez se propuso, con el apoyo de todos, hacer políticamente normal lo que en la calle era normal. Pronto comenzaron los políticos a olvidarse de un propósito tan sensato y, en consecuencia, hay de nuevo dos Españas, la de la calle y la de los políticos. El caso más obvio es el de la política territorial. Las autonomías no han evolucionado como la gente deseaba, para acercar el poder a los ciudadanos, para evitar el centralismo y la burocracia; su desarrollo ha supuesto exactamente lo contrario, más burocracia, nuevos centralismos y mayores dificultades para la vida común, para gestiones y negocios.

La actualidad política debería estar centrada en los esfuerzos de todos para superar una gravísima crisis que afecta a nuestro modo de vivir, a nuestras expectativas, pero, gracias al estupefaciente caso del Estatuto catalán, estamos todos en otra cosa. Son muchas las razones del desencuentro entre los intereses de los políticos y las inquietudes de la gente, pero la raíz de todas ellas está en que los políticos se olviden de quienes representan, y se dediquen exclusivamente a manejar en su propio beneficio los resortes del poder que les conferimos.

El caso del Estatuto es ejemplar. El Estatuto no ha nacido, como se empeñan en repetir, de un mayor deseo de autonomía de los catalanes. Los catalanes de verdad no habían manifestado nunca el más ligero descontento con el Estatuto vigente desde 1979. Su modificación fue una ocurrencia de ZP para desmarcarse del PP y romper las reglas del juego que habían permitido las dos victorias electorales de Aznar en 1996 y 2000. Para algunos socialistas, si la democracia permite el triunfo de la derecha es que algo está mal, y Zapatero se propuso arreglar ese algo, “cuestelo que cueste”, como dice ahora. Naturalmente, los políticos catalanistas vieron el cielo abierto y no acababan de creer el regalo que llovía del cielo: un presidente, español y socialista, dispuesto a pasarles por la derecha en su nacionalismo, y pensaron, naturalmente, que quien ríe el último ríe mejor.

Una vez instalados en este escenario surrealista, las anomalías no han dejado de multiplicarse. Muchos barones regionales de ambos partidos decidieron sumarse al festín y se lanzaron a promover absurdos estatutos de segunda generación, justamente cuando la mayoría de los españoles ya estaban pensando que, de ser necesaria una reforma, habría de ser en el sentido de dotar al Estado de mayores medios de control y de coordinación en infinidad de materias en las que el ámbito territorial adecuado era el nacional, y no el de los nuevos territorios regidos por señoritos deseosos de blindaje, boato y embajada.

Leyes de nueva planta

La farsa del Estatuto bien puede terminar en tragedia porque nunca acaban bien los intentos de los políticos por ir más allá de lo que razonable. Una vez que el Tribunal Constitucional declarase inconstitucionales varios aspectos esenciales de un Estatuto antiliberal, megalómano e innecesario, los disparates han alcanzado el delirio. Montilla, que pretende engañar a no se sabe quién tratando de ser más catalán que la butifarra, se pone al frente de una manifestación contra la sentencia, es decir contra la ley. Zapatero que, al parecer ama a Cataluña sobre todas las cosas, promete corregir la sentencia, que ya es suficientemente chapucera debido a las impúdicas presiones de su gobierno, por la vía de hecho y se une al preámbulo inconstitucional del estatuto al proclamar que Cataluña es una nación política, un nuevo concepto surgido de su inagotable verborrea. Hay que reconocerle que está a punto de lograr un milagro: ahora que no tiene dinero para comprar a los insaciables, ha conseguido ofrecerles leyes de nueva planta a medida de sus intereses.

Todo esto es absurdo, y también desastroso. Es normal que muchos políticos parezcan no inmutarse mientras haya garantías de que puedan seguir en su puesto; lo que no es normal es que les sigan votando los que son preteridos a mayor honra, por ejemplo, de los políticos catalanes y vascos. Lo realmente anómalo, lo verdaderamente misterioso, es que los votantes no tomen nota de lo que están haciendo en su nombre, que siga habiendo andaluces, extremeños y cántabros, por no agotar la enumeración, que vuelvan a depositar su voto en un personaje entregado a los intereses de los nacionalistas, de quienes están haciendo de la democracia una caricatura, a quienes han instaurado una nueva religión civil que incluye mandatos tales como impedir que los niños de un albergue puedan ver la final del campeonato del mundo ¡porque juega la selección española! Pues bien, quienes votan a Zapatero votan también a quienes más odian a los españoles, a quienes nos desprecian, a quienes cobran el sueldo a nuestra costa para levantar murallas de incomprensión y desigualdad, algo que no interesa lo más mínimo a los ciudadanos de Cataluña, ni, desde luego, al resto de los españoles.

*José Luis González Quirós es analista político.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 277 COMENTARIOS

277 .- El próximo en probar en propias carnes, que los maximalismos no son buenos, se llama Laporta. Viven rodeados de los suyos y ese ambiente lo extrapolan a toda Catalunya.

El problema español, es la falta de identidad central, y ello hace que las fuerzas centrífugas, por pequeñas que sean, desplazan mucha masa hacia el exterior.

Hemos sido comprensivos, hemos apoyado las mil y una forma de defender a las minorías sexuales, de lengua, de religión, etc.
Ahora estas minorías han acrisolado tanta fuerza que ya luchan contra la mano que los meció.

La Constitución no se protege a sí misma. Los gobernantes, de todos los estilos, partidos y localizaciones, tampoco la protegen.

El sentido común indica que el recurso previo que quitó Felipe González, es un bien siempre necesario.
Los Refrendos, a partir de los 3/5 del censo deben ser siempre vinculantes.

Etc.etc. Elecciones YA!, para saber que queda de qué,y acometer una profunda revisión de la Constitución. Dejar en suspenso los estatutos, y proceder a su nueva ubicación dentro de la nueva Constitución, y tanto ésta, como los Estatutos deben ser aprobados por mayoria CUALIFICADA.
Agur

ferran1950

21/07/2010, 11:45 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

276 .- #261. Sr. Pepe Pinto Que ocurriría en el hipotético caso que se hiciese ese referéndum?
Prevalecería el NO de Cataluña y quedarse como están, o al salir mayoritariamente el SI en el resto de España no les quedaría otro remedio que admitir su metedura de pata y verse obligados a independizarse por culpa de unos pocos cientos de miles de juanes palomos que sueñan con su separación desde hace menos de medio siglo?
Saludos

stylus

20/07/2010, 22:22 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

275 .- #263
¡Toma!, con dinero hasta en Pedralbes se vive como en Baden-Baden.

¡Nano, al llit!

FERRER I ROCAFORT

20/07/2010, 22:20 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

274 .- #272
Pues yo a la Merkel la veo como muy dispuesta a adoptarnos, como hizo Carlos de Habsburgo,primero de España y quinto voluntario, en filas del Quinto Regi...miento

FERRER I ROCAFORT

20/07/2010, 22:17 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

273 .- #265
Ese discurso se aborta
no perdiendo la paciencia
que es superior sapiencia,
ante una mente tan corta,
y si lo cosa acaba a tortas,
hay españoles a estas alturas,
que tiene tal nivel de hartura,
que hay quien ha dicho: ¡los echo!
Con tal de mamar de España a sus pechos,
los separatistas son odiosas criaturas.

Por el plagio, Enrico de Anatero, mejor sonetista, que decimero.

FERRER I ROCAFORT

20/07/2010, 22:13 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

MÁS COLUMNAS DE OPINIÓN

TINTA DE VERANO

Walt Disney nació en Mojácar

Agustín Rivera

DIARIO DE ROBINSON

La huella de Madoff sigue viva en Mallorca

Matías Vallés

los más leidos los más leidos los más comentados los más enviados
Ediciones anteriores      Suscripción al boletín                                              Anúnciate
Auditado por Ojd