Pedro Montes.- 27/11/2010
Gobierno, Banco de España, instituciones financieras, organismos internacionales, universidades, servicios de estudios, mercenarios economistas de toda laya… Todos concluyen que si no hay una reforma de las pensiones para reducirlas el sistema es inviable. Reconocen que por el momento el sistema está cubierto (todavía arroja superávit), pero les preocupa el futuro. Y si bien aparecen discrepancias en cuanto a la fecha en que sobrevendrá la crisis de la seguridad social, 10, 15, 20 años, en otra cuestión no caben dudas: o hay reforma o el futuro de las pensiones corre peligro.
En mi opinión, está razonable y solventemente demostrado que si la economía lograra recuperar el empleo, es decir, no mantenerse en una crisis permanente, el futuro de las pensiones estaría asegurado a pesar del envejecimiento de la población, del deterioro de la relación entre cotizantes y pensionistas, que es el principal argumento utilizado por los defensores de la reforma de la seguridad social (remito a un trabajo personal, junto con Jesús Albarracín, antiguo pero no anticuado, publicado por la Universidad Carlos III, http://hdl.handle.net/10016/3038, pero hay otros). Tanto más cuanto que en nuestro país el porcentaje que representa el gasto en pensiones sobre el PIB es sensiblemente menor a la media de la UE y que nada justifica que las pensiones deban ser sostenidas exclusivamente por las cotizaciones. El problema de las pensiones es un invento, una campaña organizada para recortarlas. Y sorprende, por expresarlo de este modo tan ingenuo, que habiendo tantas incógnitas sobre el futuro y funcionando el sistema sin ninguna planificación, al albur de los mercados y los intereses inmediatos, sólo las pensiones entren en las preocupaciones del futuro.
En los próximos años inmediatos, pues, según los propios reformadores, no hay porque inquietarse por un desajuste de la Seguridad Social. En el futuro, si por fin se supera la crisis, según algunos analistas a los que les doy la razón, tampoco. El problema se reduce al futuro para el caso de que la crisis se prolongue indefinidamente y el paro se mantenga durante muchos años en sus altos niveles actuales. Y para cualquiera que se ponga hacer extrapolaciones de población y económicas se encontrará con la sorpresa de que tampoco hay problema de las pensiones.
Ha ocurrido ya con muchos inmigrantes, que después de haber cotizado regularmente en los años pasados, su contribución ha tenido un efecto nulo en cuanto a generar derechos de pensión, una vez que han tenido que abandonar el país empujados por la desesperanza de encontrar un puesto de trabajo
La razón es muy simple. Cuando los “expertos” pronostican el futuro negro de las pensiones se basan en extrapolaciones de los derechos actuales de los trabajadores y en las condición pasadas del empleo. Como es sabido, la pensión de cada trabajador se determina en función de los años cotizados, pero si ocurre que la crisis sigue golpeando con fuerza, los futuros pensionistas tendrán bastantes menos años de cotización acumulados y sus pensiones serán significativamente más bajas que en la actualidad. Por otra parte, es sabido que es preciso un número mínimo de años de cotización, el llamado período de carencia, para adquirir el derecho a pensión, y es bastante probable que muchos trabajadores a partir de ahora no alcancen por las condiciones del mercado laboral ese mínimo, por lo que no serán pensionistas en el futuro. Ha ocurrido ya con muchos inmigrantes, que después de haber cotizado regularmente en los años pasados, su contribución ha tenido un efecto nulo en cuanto a generar derechos de pensión, una vez que han tenido que abandonar el país empujados por la desesperanza de encontrar un puesto de trabajo. Si cupiera decirlo brevemente, han pagado para nada y nos hemos aprovechado de ello.
La conclusión inmediata es que tampoco habrá un problema de pensiones en el futuro si la crisis económica perdura. Habrá entonces una crisis generalizada, la situación social y económica será desoladora, la descomposición de la sociedad adquirirá tintes dramáticos, pero no serán las pensiones el único ni el principal problema, puesto que será el conjunto de las relaciones sociales y económicas las que serán insostenibles. Todo estará abierto entonces a conmociones de todo tipo, a salidas que hoy se presentan impensables: una sociedad en crisis abierta buscará alternativas desesperadas cuyos resultados son una incógnita pues dependerán de la relación de fuerzas entre las clases sociales, pero en todo caso el tema de la crisis de las pensiones quedará subsumido en la crisis general.
Los que auguran la insostenibilidad del sistema actual de las pensiones no sólo se equivocan sino que yerran el tiro sobre los problemas reales de la economía española. No es descartable que mientras se obsesionan con lo que ocurrirá dentro de muchos años con las pensiones tengan que ver hundirse la economía en los próximos tiempos: la cadena parece imparable: Grecia, Irlanda, el turno le toca a Portugal y luego…
Se podría pensar que se está aprovechando la crisis y su secuela más dramática, el paro, para una nueva ofensiva sobre las pensiones. No es así. Que nadie sea mal pensado y vea intereses de por medio en este tema. Los reformadores son genuinos altruistas, benefactores sociales, instituciones y personas recorridos por la preocupación máxima de garantizar a todos una pensión suficiente en el futuro.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
8 COMENTARIOS
8 .- .
Nuestro sistema de SS, como elemento conformador del Estado del Bienestar, no tiene, necesariamente, que adaptarse a criterios economicistas de Empresa. Se trata de una Institución en que las cotizaciones actuales satisfacen las obligaciones derivadas de las pasadas, y en caso de déficit, se suple con los Impuestos, porque se trata de un sistema Estatal y obligatoria [casi fiscal].
De otra parte, cada unidad monetaria ingresada en el sistema, genera una expectativa de derechos, cuya modificación, a la baja, supone un empobrecimiento de quién cotizó, similar a una expropiación, lo que resulta de todo punto inadmisible.
Hace 10 años, ya empezamos, algunos [pocos, muy pocos], y fuimos ampliamente criticados, a manifestar que la inmigración debía hacerse por cupos, en origen, de estancia máxima de 4 años, y sin familias, lo cual suponía cotizaciones que no devengarían prestación, pues el retorno, cada 4 años del cupo, y su sustitución, evita tal consolidación, reunificaciones y el gasto que ello conlleva. La respuesta inteligente, primero del PP de Aznar, y después de ZP fue el papeles para todos.
Y ahora, pagan la cuenta nuestros pensionistas.
Gracias Aznar y ZP.
7 .- Cada párrafo de los escritos aquí daría para folios y folios de contestación, pero "El Confidencial" no permite tanto.
A mi parecer, los que fían la solución total de las pensiones al empleo tienen tanto peligro como los de la capitalización de aportación definida. Lo que refiere de otros me parece que también le es aplicable. En todo caso, sí coincidimos en lo referente a los bancos, y en la existencia de grandes intereses en el tema.
¿Alguien puede entrar en el link que ofrece? Porque, en el artículo, poco más que humo, y me gustaría ver qué milongas nos cuenta este "experto".
6 .- #5 En resumidas cuentas, es todo una falacia que nos quieren hacer creer, ya que jamas peligraran unas
pensiones que son amortizadas durante la vida
laboral del trabajador.
Salvo claro esta, se vayan añadiendo parasitos a ese sistema contributivo de pensiones, pero a este gobierno no le preocupa lo mas minimo, ya que lo que pretende con estos ajustes, es tener "su" pensión asegurada y los que cotizan por ellos, que les den o que se apañen como puedan.
Al final, el que quiera una pensión digna, que se le pague de su bolsillo y contrate un plan de pensiones o un fondo, pero conociendo la catadura moral de nuestros banqueros, me temo que seria saltar de la sarten, para caer a las brasas.
En resumidas cuentas, las pensiones son para los que tienen la sarten por el mango y no hace falta decir quien son, pero en nuestra mano esta, el cambiar de propietario dicho mango y que las pensiones sean de verdar, para lo que su naturaleza indica, el retiro asegurado, con una vida digna de los trabajadores que ya no valen ni para estorbar en casa.
5 .- Sr. Montes, cuanta retorica y cuanto ajustar datos para cuadrar estadisticas, para al final venir a decir lo que ya es sabido por casi todos, menos por los que no se quieren enterar.
Los responsables de la actual situación de las pensiones tienen nombre y se llaman gobierno actual de España y por añadidura gobierno socialista.
Resulta curioso, que siempre que peligran las pensiones, da la casualidad que hay un gobierno socialista detras y quizas sea que tanto dinero junto, les llama poderosamente la atención y no se pueden resistir a la tentación de meterles mano, para hacer lo que mejor saben hacer o mejor se les da hacer y no es otra cosa que malversar y malgastar todo lo que encuentran al alcance de sus manos.
Ya lo hizo Felipe que paso el calculo de las pensiones, de 5 años[era lo logico] a 8años que estaba, para pasar a 15 años que nos ha colocado el amigo Zapatero, ambos socialistas para mas señas y con pretensiones de rematar la faena y dejarlo en 20, 25 o toda la vida laboral, que viene a ser 45 años aprox. todo para que no cobre nadie pension integra, menos claro, un politico con 8 años y uno de la banca, con 45 o 50 años, ya este jubilado y con pension maxima.... Sigue.
4 .- El primer fallo al ajuste de las pensiones es que sus supuestos efectos solo se verían a largo plazo. El agujero lo tenemos ahora, y cambiar las pensiones no va a arreglar nada, mas bien crear tensiones innecesarias.
Lo que veo mas bien es un nuevo intento de dejar las pensiones an manos de loas bancos, con lo que todo sabemos significa, y si no al tiempo.
Por otro lado, como el 80% de la caja d epensiones esta invertida en deuda española, me da que no va a haber de todos modos para nadie.