Agustín Marco - 26/02/2011
La semana que ahora acaba comenzó por todo lo alto, con la puesta de largo de lo que se ha dado en llamar llamado “Consejo Empresarial para la Competitividad”. Un grupo de presión con excelentes intenciones que, hartos de la incongruencia e incompetencia de nuestros políticos, ha decidido coger el toro por los cuernos. Un arrebato de independencia que llega con cierto retraso -tres años después de que estallara la crisis y con cinco millones de personas sin trabajo- y con cierto toque oportunista, a sabiendas de que al Gobierno actual le quedan dos telediarios y la carta de ajuste.
La presentación fue un ejercicio de perfecto marketing a la americana. Se celebró en el gran auditorio de la sede de Telefónica, con panel gigantesco de pared a pared, con logo del invento incluido, y foto oficial al estilo reunión semestral de la Comisión Europea o anual del Fondo Monetario Internacional. Una imagen medida en todos los detalles, con César Alierta en el centro, como anfitrión, arropado a derecha por Emilio Botín, Isidoro Álvarez, Antonio Brufau y Florentino Pérez, y a izquierda por Isidro Fainé, Francisco González e Ignacio Sánchez Galán. Empresarios todos que han hecho sus deberes, que se han internacionalizado en la mayoría de los casos y que han creado multinacionales que no se merecen el trato de unos inversores decididos a poner en la diana cualquier cosa que huela a España, ello a cuenta de la ineptitud de nuestros gobernantes.
Sin embargo, como destapó este medio el martes, la iniciativa ha arrancado con polémica, con un muy mal sabor de boca y con un enfado monumental por el llamado “derecho de admisión”. Parece ser que los FCC, OHL, Indra, Sacyr y otros tantos grupos no cotizados de mucho peso –Caja Madrid, Bergé, etc.- no cumplen los requisitos para formar parte de tan selecto club que, como recordó Alierta, debe ser pequeño -17 compañías ni más ni menos- si quiere ser eficiente.
Entre los nombres señalados en rojo destaca el de Endesa, una de las diez mayores corporaciones de España, con sede social en Madrid, 11.500 empleados sobre la piel de toro y un beneficio de más de 4.100 millones de euros, que pasa por las horcas caudinas del Fisco español. El argumento utilizado para dejar fuera a la eléctrica es que su máximo accionista es la empresa pública italiana Enel, grupo, a juicio de los responsables del lobby, poco o nada interesado en la defensa de los intereses patrios.
El argumento utilizado para dejar fuera a la eléctrica es que su máximo accionista es la empresa pública italiana Enel, grupo, a juicio de los responsables del lobby, poco o nada interesado en la defensa de los intereses patrios
Pero la pregunta es ¿quién tiene la capacidad para dejar fuera a un mastodonte como Endesa y a su presidente, Borja Prado, un hombre de negocios de potente apellido, que en los dos últimos años ha emergido como uno de los ejecutivos con más influencia en España y alrededores? Además de su sillón en Endesa, Prado se ha convertido, desde su atalaya de Mediobanca, un banco italiano de formidables tentáculos, en el financiero de confianza de Florentino Pérez (ACS) y, en menor medida, de Luís del Rivero (Sacyr), y de La Caixa.
Parece que ha sido precisamente esa sobreexposición, acompañada de numerosas apariciones al lado de Zapatero y Sebastián, y, sobre todo, el hecho de haber arañado negocio a los “banqueros de toda la vida” hispanos, lo que ha molestado a quienes parten el bacalao en esta tierra de pan llevar. Así lo reconocen desde Endesa, que ya habían advertido a su presidente de que su sombra empezaba a ser muy alargada.
Una hipótesis que fuentes cercanas a la eléctrica italo/española engarzan con el hecho de que la familia Botín no le invitara a la tradicional fiesta de fin de año que suele celebrar en la elitista ciudad suiza de Gstaad y a la que Prado solía acudir junto a otros grandes apellidos, caso de March, Albertos, etc. Parece que la relación entre las partes se enfrió a cuenta de la fallida OPA sobre Abertis, una operación que pasó de los 12.000 millones –el 100% del capital- de importe a los 2.800 –el 25%-, porque Banco Santander no estuvo dispuesto a poner sobre la mesa tanto crédito como le pedían. Un asunto normal en los tiempos de cerrojazo de los mercados que vivimos.
Otras fuentes apuntan a que la amistad con José Manuel Entrecanales, con el que se repartió el pastel de Endesa en plena guerra con Gas Natural y E.ON –miles de millones en beneficios y comisiones-, ya no es lo que era por culpa del agridulce final que conoció la relación entre el presidente de Acciona y los italianos de Enel. Unos u otros, o todos juntos, los únicos con capacidad de veto de ese selecto grupo de primeros espadas son el citado Botín, César Alierta, Francisco González, Isidro Fainé, Ignacio Galán y Antonio Brufau, al que estos días zumban los oídos a cuenta de la posible entrada de otro grupo italiano –ENI- en su capital. Convendría que, tras el revuelo organizado por las ausencias, los organizadores de la iniciativa no olvidaran su primer y casi único objetivo: poner en valor la marca España como cuna de grandes empresas y empresarios.
Buen fin de semana.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
7 COMENTARIOS
7 .- La magia del trinque la tenemos en las elites desgubernamentales. Solo den una vuelta de 360 grados a su alrededor y a poco que se fijen la veran en todas partes. Son como Dios.
6 .- #1 Perdone mi ignorancia en estos temas, pero de su comentario no me queda claro si el mejor broker de España [nacido en Roma] es Borja Prado o el rey.
5 .- Seguramente, si se abrieran los armarios ocultos de determinados personajes políticos en España, comprenderíamos algo de lo que ocurre. Lo mismo que si conociéramos las cuentas en paraísos fiscales.
Los viajes a los Emiratos, Arabia, de determinados personajes, los chanchullos varios, ventas de empresas, obras públicas, importaciones, decisiones políticas de dame y te daré, el firmar todo lo que se pone por delante, en contra del pueblo, etc
Cinco millones largos de parados, 1 300 000 familias sin ningún ingreso, los comedores de caridad abarrotados.
¿Hacia qué España vamos? No abrirán los armarios, no.
E interesan gobiernos débiles y corruptos, como pasó en el Norte de África. Y cuando ya no interesan, los dejan caer, pero los pueblos siempre son los paganos.
4 .- En muchas ocasiones, la gente que solo existimos para pagar impuestos y con ellos las fiestas de todos los grandes personajes, grandes por nombre, nos hemos preguntado la razón de la venta-regalos de ENDESA, la principal empresa eléctrica de España, al gobierno italiano.
Nadie entiende esa decisión de nuestro gobierno y de Zapatero como principal representante.
Ha ocasionado un gran perjuicio a la nación, al pueblo, que al desprenderlo de sus principales activos, aunque solo actúe como pagano, lo empobrece.
Las razones, en particular las políticas, tuvieron que ser muy poderosas, y tras de las políticas, las de enriquecimiento personal.
Estos días pasados, ha salido por las TV las imágenes de fajos de billetes, joyas y otros signos de acaparamiento y enriquecimiento del expresidente de Túnez, Ben Alí - si no estoy mal informada, perteneciente a la I S- mientras el pueblo pasaba necesidades.
3 .- #1 El culpable de que una empresa como Endesa, una de las más importantes compañías europeas en un sector tan estratégico como el eléctrico, pasara de ser española a ser italiana [por lo que no sé de qué se quejan estos señores si no cuentan con ellos], no ha sido Borja Prado o José Manuel Entrecanales, que actuaron de cómplices, sino ZP y sus secuaces que, con tal de no ver contrariado su interés de entregarla a los nacionalistas catalanes, permitió que el estado italiano se adueñara de ella.
Si hay algo que este impresentable ha demostrado en los 7 años en que le llevamos sufriendo es que, con tal de hacer su iluminada voluntad, lo que quede de España le importa una m...