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OPINIÓN
TRIBUNA ,  

Nubes negras, color café para todos, sobre Cataluña

Álvaro Robles Cartes.-  20/01/2011

Aunque pocas, las crisis tienen ventajas. Algunos precios bajan, la población mejora su formación al decrecer su coste de oportunidad… y algunos partidos terminan diciendo lo que piensan. Por fin el PP anuncia que el mosaico autonómico tiene defectos, que la España plural sale cara, y que el vaciado de competencias del Estado central no sólo ha terminado, sino que algunas competencias deberían poder devolverse.

El globo sonda de FAES, las declaraciones de Aznar y las reflexiones públicas de González Pons no deberían tardar en cristalizar en una propuesta reformuladora del discurso políticamente correcto en la España de los últimos 30 años. Un reto tan urgente como apasionante. Pese a las alarmas de la prensa catalana, que agita la bandera de la Loapa, a corto plazo no hay peligro involutivo. En mayo hay autonómicas. El Gobierno pudo proponer un pacto de Estado sobre el asunto, pero ha perdido el liderazgo y con él las ganas de empujarlo. Mal hecho. Vapuleado en Cataluña, en la oposición gallega, sujetados por PP en Euskadi y amortizando el cambio en Andalucía, era el momento para ganar la iniciativa con el apoyo del Partido Popular.

Las declaraciones de Zapatero al FT del pasado fin de semana advirtiendo que no se tolerarán desviaciones presupuestarias en las CCAA solo tienen de novedoso su preocupación, pues hace solo un mes aseguraba que el 99% de ayuntamientos y comunidades cumplirían. A diferencia de lo que ocurre con el PP, detrás no hay un plan para retocar el status quo autonómico. La singularidad trasformada en prebenda y la descentralización son contradictorios con la historia y siglas del PSOE, pero están en el ADN de su discurso. El PSOE no defenderá una segunda transición, sólo una limitación legal de la deuda real autonómica. Si fuera de otro modo, hace dos meses los mediocres resultados del informe PISA hubieran servido para criticar la deficiente calidad de una competencia transferida y la necesidad de corregir intolerables brechas de aprendizaje entre regiones. En su lugar, se insistió en la falsa igualdad de oportunidades de los españoles para aprender. Si de verdad existiera el brote verde de esa reflexión, el Gobierno también hubiera anticipado un cambio de discurso informando en diciembre a Europa sobre la realidad de las finanzas autonómicas a 30/IX, en lugar de asegurar que el objetivo agregado de 2,4% de déficit sobre PIB no peligraba. El documento enviado ignoraba el gasto aparcado en sociedades semipúblicas, estaba elaborado con criterio de caja y obviaba la asfixia financiera de varias comunidades. “Moody’s y todos entenderán que no hay ningún riesgo de incumplir el 2,4% de déficit anual¨ declaró Salgado.

Como demostró el Estatut, pedir a destiempo puede llegar a mermar lo que se creía consolidado. Algo incompatible con la política del ¨peix al cove¨ (o acumular concesiones mientras se sigue negociando), que tan bien le ha funcionado a Cataluña

En Cataluña los motivos de preocupación no faltan. La Generalitat, responsable de casi el 30% de la deuda autonómica, presentará en 2010 un déficit de 7.200 millones, 3,6% sobre PIB o 2.400 millones más de los previstos, y necesitará endeudarse durante 2011 en 11.000 millones netos (excluidas refinanciaciones). Una cantidad que representa casi un 25% del recurso al mercado del Tesoro para este año (47.200 millones netos), por lo que es lamentable que en diciembre de 2010 el Gobierno central no tuviera identificado el problema.

Artur Mas, aconsejado por un gabinete definitivamente menos exótico que el anterior, está siendo prudente. Comenzó aparcando veleidades soberanistas y centró legítimamente su objetivo político en un pacto fiscal. Después de todo, si el café que sirve el Estado en Euskadi y Navarra gusta y además es constitucional, ¿por qué no dispensarlo en Cataluña? Pero como demostró el Estatut, pedir a destiempo puede llegar a mermar lo que se creía consolidado. Algo incompatible con la política del ¨peix al cove¨ (o acumular concesiones mientras se sigue negociando), que tan bien le ha funcionado a Cataluña. Por ello, obligado por promesas electorales a bajar impuestos y eliminar el de sucesiones sobre la ruina financiera heredada del tripartito, la prioridad son las finanzas y reducir el presupuesto en un 10%. El discurso identitario, que se ha limitado a declarar que ¨Catalunya no se toca¨, es el menos reivindicativo de la historia conjunta de CIU y de la Generalitat. Tiempo habrá, si el PP tiene la mayoría absoluta, de recuperar el victimismo y, si no la tiene, de poner en valor su apoyo. Aunque claro que al president le preocupan los ¨vientos centralistas que llegan de Poniente¨ (tras recibir de su padre un bello timón de madera, símbolo de la buena gobernanza, Mas se prodiga en metáforas marineras) y en particular una posible pinza PSOE-PP. Sin descartarla, debería preocuparle más una propuesta de Merkel apoyada por el PP. No en vano la recuperación alemana tuvo, entre otras claves, una dirección sindical inteligente y una devolución de competencias de los Länder al estado central.

Al Gobierno le falta capacidad para enfrentarse ahora a este nuevo molino. A este Gobierno, claro. Queda un año para el cambio. González Pons ha avanzado la cifra de 26.000 millones como costes redundantes de una cuádruple administración solapada (local-provincial-autonómica-central), quíntuple si añadimos Europa y séxtuple en Cataluña si incorporamos el genial invento de las veguerías (que no sustituiría a las diputaciones, pues resultaría inconstitucional). Una cifra que pone marco a un libro blanco de propuestas sobre el modelo, con una pregunta de fondo: ¿Pueden los españoles ser iguales con diferentes oportunidades educativas, diferente justicia, diferentes impuestos y diferente lengua? A pesar del enfoque del PP, no sólo es una cuestión de costes.

Con todo, el anticipo del ataque centralista se va a inaugurar, con el PSOE al mando,  con la reforma de los SIP (menudo trago, sí). El Banco de España hasta ahora ha sido contemporizador. Ha quebrado controladamente cajas, ralentizado el ritmo de provisiones y mantenido la identidad regional en las fusiones, algo que será imposible si el número de cajas se reduce. La Caixa es un gigante que sirve tanto al interés nacional como al de sus directivos y Caixa Catalunya, que todavía no ha aflorado el legado entero de la gestión de Narcís Serra, está para recibir favores (del FROB), no para hacerlos. Así las cosas, preocupa el precedente de Caixa Penedés, ya que Cataluña podría perder músculo financiero en la esperada segunda ronda de restructuración.

Al Gobierno, que no ha cerrado la reforma laboral ni la de pensiones, se le amontona el trabajo. Afortunadamente para CIU, de su indolencia natural no cabe esperar medidas contra reloj. Por su parte el PP, por fin dentro del cordón sanitario en Cataluña, no anticipará antes de las elecciones de mayo un discurso centralista. Así las cosas, a corto apretará la caja porque la emisión de deuda se va a limitar sí o sí, pero la elección del café común para la próxima generación, más aguado y con menos cafeína, se demorará. Si tardamos puede pasarnos como a George Clooney tras consumir su marca favorita en el célebre consejo publicitario y nos venga encima un rescate como un piano.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 34 COMENTARIOS

34 .- Excelente articulo, tan solo una reflexion.

Esto de las crisis de deuda soberanas tiene, como las monedas, dos caras y una de ellas es, como no, politica. Tras la guerra de la independencia los EE.UU. tenian una deuda monstruosa repartida en una proporcion de 2:1 entre gobierno federal y estados. Alexander Hamilton propuso que el gobierno federal se hiciese responsable de toda la deuda y aunque con mucha oposicion, por parte de los estados ricos principalmente, lo consiguio. Resultado: un pais que apenas era un pais se convirtio en un pais [lo de la guerra civil posterior es otra cuestion. Hamilton, de hecho, tambien intento aprobar medidas para ir desfasando la esclavitud pero los estados ricos del sur no le dejaron].

Logica aplicada por Hamilton: la deuda une mas que la lengua, la cultura y cualquier otra cosa que se inventen los politicos para desunir a los sufridos ciudadanos.

Por lo tanto:

"A national debt, if it is not excessive, will be to us a national blessing."
-- Alexander Hamilton

europamude

23/01/2011, 11:03 h.

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33 .- la idea de una devolución de competencias desde la izquierda es interesante si parte del principio de igualdad y de que es necesaria una visión nacional amplia y un mercado único para políticas estratégicas nacionales [ educacion, empleo, innovacion y competitividad..] no pueden abordarse desde la gestión fragmentada. no es eficiente. no es igualitario. no es posible garantía del estado. no es progresista.

ciudadana jane

21/01/2011, 15:35 h.

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32 .- #27 Ya le salió la típica vena racista catalana, la que esconden pero que se les escapa de vez en cuando, ellos trabajan y los demás nos tocamos los collons, sólo ellos se ganan su sueldo los demás somos unos chupones.

Pues al carajo con Vds, cuanto antes por favor

Aussie2

20/01/2011, 22:03 h.

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31 .- #27 Gelabert...Como usted termina su post con una pregunta, retórica pregunta, y una orden que roza el insulto, le aclaro:
El interés de Cataluña [interesado] en ayudar a "nosotros" [no a mí que vivo en una Comunidad aún más rica que Cataluña] es el mismo de Alemania cuando ayuda [a España] con los problemas de deuda: Que les sigamos comprando, que Alemania es un pais industrial exportador.
El de Cataluña, parte de un Estado donde el 65% del PIB lo genera el consumo interno: que el resto de España les siga comprando sus manufacturas serie B [como las de Italia, sin querer ofender] que tienen feroces competidores. Alemania tiene menos, aunque produce caro, lo hace con una calidad [serie A] que le sitúa como primer exportador mundial.
Así son las cuentas que la burguesía catalana se hace muy bien y, aunque se manifiesta contra el TC y sus rasguños al Estatut, sale pitando para Madrid cuando tocan sus cosas de comer. Que son las cosas de comer de toda Cataluña, mientras ustedes quieran y no obliguen al resto de España a un proceso de extrañamiento o desvinculación.
Y a que trabaje mi sta. madre, difunta hace años, le diré que lo hizo y duro, como sirvienta ¡en Cataluña!.

agarcía

20/01/2011, 21:51 h.

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30 .- #28 Gelabert, lleva usted razón, su inducción-símil sobre un sitio perdido y pobre me llevó al Manganeses más remoto y pobre de Zamora, que conozco bien, el Lampreano [comarca de], y a otros "puertos de mar" de igual fuste. Y me olvidé [los años no perdonan] del Manganeses cercano a Benavente, creo que sobre el Órbigo o el Tera, menos apartado y por el que he pasado rumbo a Galicia con frecuencia sin parar nunca, que es el de la Polvorosa.
Lo siento y no tengo perdón para lo mucho que he trabajado por allí.

agarcía

20/01/2011, 21:05 h.

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