Joseph Gelman* .- 04/03/2011
La crisis financiera en general, y más concretamente el aluvión de noticias negativas con respecto a la viabilidad del sistema de cajas, ha provocado que se incremente la preferencia por parte de los clientes por instituciones financieras grandes, fuertes y de reconocida solvencia, lo que genera un comportamiento de fly to quality hacia las dos grandes instituciones que en España poseen estas características: Santander y BBVA.
La desconfianza general hacia el sector hace que posicionamientos alternativos de marcas financieras, que en otro momento fueron diferenciales y atractivos para los clientes, pierdan relevancia, y observamos que los aspectos más tradicionales que pueden componer la propuesta de una marca bancaria adquieren mayor importancia, es decir, los clientes se sienten inseguros y buscan básicamente una institución financiera que no vaya a tener problemas y que pueda cumplir la promesa básica de valor: garantizar los activos de sus clientes.
En este contexto del sistema financiero español se acaba de presentar Bankia, la nueva denominación que aglutinará los activos de Caja Madrid, Bancaja y otras cajas de menor tamaño.
El aspecto más positivo de este movimiento es probablemente la posibilidad de alejar a la nueva entidad del entorno de las cajas e irlo moviendo poco a poco al entorno de los bancos. Esto resultará clave en un contexto donde el desprestigio y falta de confianza hacia esta parte del sector financiero llamado “las cajas” es inminente.
Si no se llena a este logotipo de un contenido diferencial que redefina y unifique el modelo de relación de la marca con sus clientes, estamos ante otra gran inversión para la galería pero de una irrelevancia total para el principal grupo de interés: el cliente
Pero, la realidad actual es que la nueva Bankia no ha hablado de nada relevante para el cliente en el proceso de lanzamiento de su nuevo logotipo. La pregunta clave es qué hará Bankia para convertirse en una verdadera marca, cuál será su propuesta de valor, qué va a ofrecer a sus clientes. El hecho de cambiar el nombre no tiene ningún impacto real en el cliente que interactúa diariamente con la institución, por lo que un anuncio de este tipo debe venir acompañado de una propuesta de valor real que ayude a la nueva entidad a posicionarse a través de un cambio de alto impacto en los distintos puntos de contacto con sus clientes. Por ejemplo, ¿cuál es la visión de Bankia con respecto a los niveles de servicio que va a ofrecer a sus clientes?; ¿cuál es la esencia de lo que Bankia va a representar, cómo va a ser esto diferente a lo que ofrecen el Santander y el BBVA?; ¿cuál es la apuesta en cuanto a canales de contacto con los clientes?; ¿cuál es su enfoque en cuanto al compromiso social del nuevo banco?
Ante la ausencia de respuestas a estas preguntas, y sobre todo en el contexto de desconfianza generalizada hacia las cajas, podemos decir que, a día de hoy, Bankia no es una marca, sino tan solo un logotipo.
Adicionalmente, resulta cuando menos llamativo que en el plan de Bankia se contemple mantener el logotipo actual de las siete cajas que componen al nuevo banco y hacer “una referencia” a su pertenencia a Bankia. Es decir, tendremos Caja Madrid-Bankia, Bancaja-Bankia, Caja Canarias-Bankia, etc. Asumimos que si ni siquiera se va a unificar el nombre de los distintos componentes y el aspecto de sus oficinas, muy probablemente no se desarrollará un proceso unificado ni coherente de interacción con los clientes de la entidad, los cuales se toparán con una experiencia de usuario diferente en cada caso.
En resumen, la aspiración de Bankia de dejar de ser una caja y convertirse en un banco parece muy acertada y el cambio de nombre es un buen paso para lograr este objetivo, pero si no se llena a este logotipo de un contenido diferencial y relevante que redefina y unifique el modelo de relación de la marca con sus clientes, estamos ante otra gran inversión para la galería pero de una irrelevancia total para el principal grupo de interés en el cual Bankia (y todo banco) debería centrarse: el cliente.
*Joseph Gelman es Socio de Prophet, consultora Estratégica de Branding, Marketing e Innovación
OPINIONES DE LOS LECTORES,
3 COMENTARIOS
3 .- Una nueva markia.
Pensaba yo que esto de hacer nombres y marcas era cada día más difícil debido al mayor conocimiento del consumidor y del promotor y por la enorme proliferación de nuevos registros. Pero después de ver la presentación de la nueva marca de CajaMadrid y otras cajas que decididas a pasarse al lado de los bancos, no han dudado en ponerle un nombre tan simple, básico y genérico como "Bankia", ahora creo que va a ser más fácil de lo que parecía: si haces inversiones le llamas Invertia. Si piensas que sabes mucho le llamas Criteria. Si tienes mucho arrojo le llamas Avantia y si además haces barcos, Navantia. Si vas de grande, pues Globalia. Si haces algo de educación le plantas Educalia y si es salud, Salutia. Entonces, si pasas de Caja a Banco le llamas Bankia y te quedas tan pancho.
La tristeza de esto es que nos esperan ahora varias décadas conviviendo con otra de esas tristes marcas y logotipos que contaminan visualmente nuestras ya saturadas ciudades. Por cierto, ojalá hicieramos como en Sao Paulo que tuvieron el coraje de prácticamente eliminar la publicidad y las marcas de las calles. Y lo digo yo que me dedico a este bello oficio de crear marcas.
2 .- Me lo he leído un par de veces para intentar entender el objetivo, el motivo e incluso el fondo del artículo.
Valor? Hay un proceso de cierre de oficinas, ERE, prejubilaciones, DESPIDOS. Están en un proceso de incorporación de líneas de negocio, informáticas....
Si echamos la vista atrás, el Santander, el BBVA, han pasado por fusiones "tortuosas" y no se hablaba de "valor", tal vez porque gozaban del "cariño" político e institucional para salir adelante, y en el caso de Bankia, tiene problemas "creados" políticos, sociales, periodísticos, económicos... obvios...
Aquí no hay marcha atrás, y el logo, la marca comercial era un punto básico y necesario para empezar a andar. El negocio está atrás, los errores son comportidos por todo el mercado, por lo tanto, tienen que mejorar como todos..., pero todo a su tiempo.
Veremos a final de año, si Bankia es capaz de superar a las continuas campañas en contra, tanto políticas, mediáticas, sociales por el simple hecho de ser quienes son.
saludos
1 .- No dudo que en lo que se denominará Bankia existan buenos y muy profesionales. El problema es que, luego de "unificar" bajo este concepto a entidades dispares [en tamaño, gestión, orientación, filosofía de negocio, etc], como Caja Madrid, Bancaja, Caja Insular de Canarias, Caja Rioja, Caixa Laietana, Caja Segovia y Caja Ávila, el proceso de gestión, modelos y y sus líneas básicas puede llevar años, en el entendido obvio que habrá una cosa común [antes descrita], y que existirá un liderazgo claro y fuerte de un grupo de gestores.
Si solo es "juntarse" por "juntarse", sin tocar nada fundamental, entonces Bankia es solo un logo.
Competir, si hay caos administrativo y de gestión, con perros viejos como BBVA y SAN, es improbable por no decir imposible, y perderán mercado rápidamente.
TINTA DE VERANO
Pepe Hidalgo: "Lo ideal sería un Gobierno con mayoría absoluta", sin pactos
Agustín Rivera
DOS PALABRAS
"La Historia colocará a Zapatero en el lugar que se merece" (Blanco dixit)
Federico Quevedo
DIARIO DE ROBINSON
Rudy Fernández, el cuarto (o quinto) tesoro mallorquín de Florentino Pérez
Matías Vallés