Opinión | Cataluña | pacto fiscal | recortes
Álvaro Robles Cartes.- 15/04/2011
La cerveza se tira en Cataluña solo regular y sin las socorridas mechas, sus mujeres se asemejan más a las modelos de Julio Romero de Torres que a las de los maestros germánicos. Diferencias no faltan, pero si a pesar de ellas Mas compara a Cataluña con Alemania, celebrémoslo. La regla de tres sugerida por el president: “Cataluña es a España como Alemania es a Europa” es un símil valido y, sin reconocerse tuétano de las esencias ibéricas, no es mala declaración de patriotismo para un nacionalista.
Aunque Cataluña hoy se parezca más a Francia, pues su influencia política en su entorno es mayor que la económica, si el esfuerzo fiscal solidario de la sociedad catalana con España a lo largo de más de cien años supera a las ayudas alemanas... ¿por qué nos cuesta tanto agradecerlo? Mejor hacerlo antes de que, como en el caso alemán, vengan los recortes.
A CIU le han sobrado 99 de los cien primeros días en la Generalitat para comprobar que el tripartito no solo había acabado con la caja y con el crédito. Como en un edificio de okupas a punto de desalojarse, los inquilinos se habían pulido hasta los sanitarios.
El ajuste necesario para llegar al 1,3% de déficit ahora es brutal: 5.000 millones de euros al año, la dieta de adelgazamiento dictada por los endocrinos del Ministerio de Economia, para más inri de la misma tribu urbana que los okupas fiesteros, no se alcanzan con las croquetas y el cava de los gastos de protocolo, como en un principio se sugirió. Hay que cerrar quirófanos y despedir a profesores.
Con ayuda de Lakoff, de quien el influyente periodista de La Vanguardia Enric Juliana es entusiasta y diario embajador, Artur Mas ha trabajado en el marco conceptual adecuado. El presupuesto como la dieta, no solo se equilibra con el consumo; los inputs son la mitad de la ecuación. El PSC lo sabe y en la más trapacera tradición contable griega ha pedido al gobierno que contabilice como ingreso los 1.450 millones del fondo de competitividad que se niega a pagar Madrid para evitar ahorros por el mismo importe. El plan CIU es un poco más sofisticado. En apenas seis meses ha instalado el frame en la sociedad y en la prensa, y hasta Rajoy ha accedido a estudiarlo. El cogollo de la reivindicación nacionalista se resume hoy en un nuevo Pacto Fiscal. Quien necesite sus votos, ya lo sabe.
Ha tardado años Cataluña en formular de modo tan aséptico una legítima aspiración, transformada ahora en necesidad. El concierto foral vasco, o su cupo impositivo, sonaban mal. Recordaban al peor Ibarretxe y a sus planes estrafalarios para convertir Euskadi en Puerto Rico. Tampoco ha cuajado el tímido intento de acuñar "Deslealtad institucional" como rubro donde sumar los gastos imputados a Cataluña con origen en decisiones estatales. En esta ocasión, por cursi.
El planteamiento simple y franco del nuevo Pacto Fiscal puede ir nutrido de buenas razones. El modelo actual de financiación español es tan opaco que resultaría una sorpresa que fuera justo. Redefinir sus reglas podría permitir retener a Cataluña un par de miles de millones. Ahora bien, si Mas quiere convencer, debe dejar de competir con Oriol Pujol y con su padre, español del año de 1984, en declaraciones extemporáneas y convencerse de que ser president de la Generalitat es, por ejemplo, incompatible con la participación a titulo particular en votaciones ilegales.
La tarea merece construir complicidades y aislar la financiación justa del kit oficial de demandas nacionalistas, justo lo contrario de lo que se está haciendo. Ni el ángulo identitario, ni la obsesión por la negociación bilateral son el camino.
Cataluña es hoy la cuarta comunidad por renta per capita española. País Vasco y Navarra tienen su solución y es un acierto que Cataluña deje de estrellarse contra el muro constitucional reclamando su estatus. Madrid, la comunidad autónoma económicamente más fuerte, la verdadera Alemania en el símil de Mas, ni siquiera tiene la garantía de inversiones estatales que blinda el Estatut a Cataluña y es un aliado natural bvio para tasar, acotar o siquiera auditar el destino de los fondos de solidaridad interregional. De Mas depende crear confianza y la complicidad necesaria para unir Madrid y Barcelona y trazar un autentico eje francoalemán que representando casi el 40% del PIB español y más de tres cuartas partes de sus mecanismos de solidaridad, pongan las cosas en razón. Cataluña puede liderar una vez mas la evolucion de la España autonómica.
Entretanto, las pequeñas provocaciones y coqueteos secesionistas suenan solo a anestesia victimista para afrontar la severísima liposucción a la que se enfrenta su administración. Anestesia... local.
Con la que cae en la pPenínsula, Portugal secuestrado, Cataluña financiándose a sus tasas preintervención y España tomando al dictado la política a seguir, el Catalunya Decideix recuerda a Paul Newman presumiendo de llevar los pantalones en su matrimonio. "Yo decido las cosas importantes", venía a decir: nuestra posición ante los conflictos internacionales y la redacción de manifiestos... mi mujer se ocupa de las minucias: cómo vivimos, la relación con los bancos, cuánto podemos gastarnos y en qué y el futuro de nuestros hijos.
Eso sí, Paul Newman, a diferencia del 21% del censo barcelonés que fue a votar el pasado 10 de abril, solo bromeaba.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
12 COMENTARIOS
12 .- Esto del nacionaNismo iberico requeriria un examen psicoanalitico riguroso. Dado que el psicoanalisis ha sido secuestrado en la actualidad por publicistas para vender crecepelos, me siento, sin embargo, y como diria Cayo Lara, "empoderado" para utilizarlo aqui, aun confesando mis limitaciones en el campo.
La masturbacion en si es un acto util desde el punto de vista grupal. En la intimidad de la propia psique uno se lo puede montar con quien, o lo que, quiera y, mientras eso quede asi, ni el grupo ni el individuo tienen porque sufrir las posibles consecuencias negativas de las, a menudo peligrosamente asociales, pulsiones eroticas individuales.
Esto esta bien y durante muchos años fue asi. El tema de la independencia era mayoritariamente una fantasia erotica con la que en las mejores casas de Cataluña y Euskadi se fantaseaba a la hora de la sobremesa o de la siesta.
Pero ahora las cosas han cambiado. La fantasia se vive en publico, vease referendums, y mientras, en casa, en las mismas sobremesas y siestas ahora se reconoce intimamente la imposibilidad de la fantasia erotica publica. Sin duda algo extraño esta ocurriendo. ¿Alguna parafilia quizas Dr. Freud?
11 .- El problema de la comparacion con Alemania es que los alemanes se miran a si mismos para resolver sus problemas, y en España todos, CiU como los demas, miran afuera para que se los resuelvan.
La unica que se libra de esa comparacion es Esperanza, que echo a los gurtelianos y se apreto el cinturon. Y las medidas que propone son de futuro como el bachillerato de excelencia.
Si CiU quiere hacer pais, que se deje de embajaditas y se ponga a trabajar.
10 .- Ojala no se siga animando politicamente la supuesta desafeccion y cataluña encuentre su esencia universal, abierta y española sin seguir perdiendose en el laberinto endogamico de la identidad y la altivez
9 .- ciu tampoco se ha caracterizado por ser un buen gestor ¿eh?
Pujol tambien echo bien mano a la caja...y mas quiere pero no tiene ya esta seca.....NO OS PREOCUPEIS QUE LOS IMBECILES DE LOS ESPAÑOLES OS LA VAMOS A LLENAR.....
8 .- En cuanto Cataluña quiera la independencia soy partidario de darsela, eso si, previo pago de una deuda historica por cuantificar. Los abuelos de mis abuelos ya pagaban caras las camisas por el proteccionismo que impedia importar barato y tanto beneficio al textil catalan.
Pero antes, hay que pedir a Navarra y al Pais VAsco, beneficiados por un cupo fiscal en la constitucion de espiritu inconstitucional que renuncien a el o que se vayan.