Carlos Fonseca.- 25/10/2010
Arde París, y me da envidia. Trabajadores y estudiantes se han echado a la calle para protestar contra el retraso de la edad de jubilación de los 60 a 62 años que ha impuesto el Gobierno francés, en línea con las reformas neoliberales que recorren Europa con la excusa de la crisis económicas que, como siempre, están pagando los trabajadores.
Rodríguez Zapatero ha anunciado que quiere tenernos con la pata quebrada en el tajo hasta los 67 años porque sólo así será posible la sostenibilidad (vaya palabro) del sistema de pensiones. Como Sarkozy, olvida que la firmeza no es sinónimo de justicia, y que está donde está para gestionar la voluntad de los ciudadanos, no para ir contra ella. Ya ha anticipado que la remodelación del Gobierno de la pasada semana no va a cambiar su política económica, sólo que a partir de ahora nos la va a explicar el spiker Alfredo Pérez Rubalcaba con su ‘pico de oro’. El discurso, el de siempre: la culpa de la crisis la tienen los mercados y el Gobierno hace lo que tiene hacer pensando sólo en nuestro bienestar futuro, porque el presente lo tenemos jodido.
A nuestros jóvenes, como a los franceses, todo esto les queda muy lejos, que bastante tienen con conseguir un trabajo de mierda (a las cosas hay que llamarlas por su nombre), pero aun así en Francia han salido a la calle para defender los derechos de los trabajadores, que en unos años serán también los suyos. En España no han dicho ni pío pese al sombrío panorama laboral que tienen ante sí, y su resignación, que tiene mucho de sumisión, me da pena y me irrita.
Su tasa de paro es del 42,1%, que alcanza el 62,3% entre los que tienen entre 16 y 19 años; el 37,06% entre los de 20 y 24 años (el 27,88% en quienes tienen estudios superiores), y del 24,58% para la horquilla de 25 y 29 años. El 15,9% lleva dos años o más buscando empleo, y el 26,5% entre uno y dos años. Son datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2010, los últimos disponibles. ¡Vaya panorama!
Bien, pues pese a ello, nuestros jóvenes han asumido con docilidad el destino que otros han decidido para ellos: contratos precarios y mal pagado, sin derechos y con todas las obligaciones, que en su caso es sinónimo de abuso. Da lo mismo que tengan expedientes académicos brillantes, que hayan completado su formación en el extranjero, que sepan idiomas o que en su currículum figuren varios masters. Son carne de paro.
Les vemos en la televisión, escuchamos en la radio y leemos en los periódicos contando sus frustraciones y desengaños, que parecen aceptar como algo inevitable. Los partidos les ignoran, aunque de vez en cuando enarbolen su bandera a conveniencia, y para los empresarios son mano de obra barata y sumisa. Con suerte serán becarios y trabajadores en prácticas durante años, como antesala al contrato temporal vitalicio. Pero no hacen nada; son dóciles como vasallos.
Quizá ignoran que nadie les va a sacar las castañas del fuego, y que si quieren que les escuchen tendrán que gritar, y si siguen sin escucharlos tendrán que gritar más fuerte. También tendrán que salir a la calle para que los vean y el Gobierno de turno, sea del signo que sea, sepa que no aceptan ser la ‘generación perdida’ y que están dispuestos a luchar por su derecho a un trabajo digno. Si callan están perdidos.
Contestación tibia a las reformas en España
Los estudiantes franceses han decidido sumarse a las protestas que los trabajadores iniciaron el pasado mes de febrero, que tienen a Francia al borde del colapso. La jubilación les queda lejos, pero saben que también les llegará a ellos. Aquí nos ha costado un imperio convocar una huelga general de desigual seguimiento pese a que la reforma laboral ya aprobada y la que viene de las pensiones son mucho más duras. Despidos más baratos, trabajo precario y jubilación a los 67 años en lugar de a los 65 actuales, además de otros cambios en el cálculo de la pensión que van a reducir su cuantía económica.
Las protestas en Francia me recuerdan al Mayo del 68, cuando tras una década de prosperidad económica sin precedentes (¿les suena?), llegó la crisis, y con ella el paro, sobre todo el juvenil. Miles de universitarios concluían su formación sin ninguna expectativa laboral y decidieron protestar para dar una oportunidad a su futuro, para mejorar una enseñanza obsoleta, contra la emergente sociedad de consumo… contra la resignación, a la que se sumaron los trabajadores
Espero y deseo que las revueltas en Francia no sean un hecho aislado y prendan en toda Europa. ¡Que arda Madrid! Nuestros jóvenes tendrán que hacer lo que hicieron los franceses, ser realistas y pedir lo imposible, y salir a la calle, porque sólo así descubrirán, como decía una de las consignas de aquella revuelta, que “debajo de los adoquines está la playa”.
Hasta el próximo lunes.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
107 COMENTARIOS
107 .- #58 A este señor, no sé, a mí me parece ofensivo que sea verdad, algo que nadie niega.
106 .- #88 La difamación es delito ¿sabe? En prácticamente todos los países civilizados. Su problema es que nadie le cree, no da motivos para hacerlo, y sólo se gana y se asegura una ya más que merecida fama de fanático.
105 .- #100 Lógico. ¿Para qué seguir si se les va a conceder lo que piden?
104 .- #11 Comete un grave error al olvidar o ignorar que el PP hizo dos intentos decididos por mandar a hacer puñetas la LOGSE: la ley de Humanidades de Esperanza Aguirre, que no salió porque el PP gobernaba en minoría en su primera legislatura, y el PSOE [¡sorpresa!] se unió a los independentisatas en perjuicio del pueblo español, y en segundo lugar la Ley de Humanidades, que se llegó a aprobar pero fue lo segundo que atacó Zapatero al llegar al Gobierno, tras la huida de Irak.
Respecto a otro comentario suyo sobre la generación perdida [nacidos entre 1975 y, por ahora, 2000], también peca de incorrecto en un punto: llega un momento en que los defectos de uno dejan de ser cuklpa de sus padres y pasan a ser responsabilidad propia. Un chaval de 17-18 años ya no puede echarle la culpa a sus papis por sus barrabasadas y la falta de cerebro.
Sañludos
103 .- #11 Lie = Miente
No te conocía ese aspecto de mentiroso anti PP
Pero ahora si que se ve claro
Es normal que El confidencial Ant-PP , haya destacado uno de tus más mentirosos por tergiversadores, comentarios.
Antes pensaba, y así te escribí que eras un desinformado, pero veo que no es así.
Así que ..
Seguro que sabías que el primer gobierno del PP no tuvo mayoría absoluta y quizás puedas explicarnos que pactos con CIU hicieron que CIU se aliara con el PSOE para que la LCE no saliera en la primera legislatura
Así que... segun tu
Aznar apoyo la LOGSE en los 7 años de legislatura... Obviamente por el procedimiento de crear una ley nueva y defenderla en el Parlamento
El PP no hizo nada... Ya sabemos que crear una ley nueva, venciendo las resistencias internas de los "apoltronados" que dejó Alfonso Guerra, no es nada. ¿verdad?
Bienvenido a la panda de trolls del confidencial.
Enhorabuena. Veo que perteneces a una generación de mejor calidad.
Eres capaz de deformar la realidad mediante unas "sencillas" omisiones.
Pero...
Te falta nivel, o te lo tienes tan creido que "vas sobrao".
No sé. En cualquier caso, está claro lo que podemos esperar de tí.