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Orbital. Debajo, Black Lips (Fotos: Primavera Sound)
@Ángel Martínez. Barcelona - 29/05/2010
Es el último día del Primavera Sound y toca echar el resto. Quienes todavía guarden fuerzas se enfrentan este sábado a otro día más bailable y fiestero, con los Pet Shop Boys (01:15, Escenario San Miguel) como estrellas masivas. El dúo británico defenderá en directo sus grandes himnos de club envueltos en electrónica soft y aprovecharán la ocasión para presentar su último disco. El periódico The Times calificó su gira como “el espectáculo pop más deslumbrante del año".
Una opción electrónica con guiños al pop clásico que no se debe dejar pasar es la que propone The Field, que enchufará una buena dosis de tecnología al servicio de la atmósfera. Con tanta o más electricidad atizará el mediático dúo Orbital, artífices de muchos de los giros que ha experimentado el género en las ultimas dos decadas (03:00, Escenario Ray Ban). El rock indie de The Charlatans pondrá un contrapunto de clasicismo ante tanto moderneo. Otro oso de moda, Grizzly Bear, uno de los proyectos más sugerentes del underground norteamericano, enganchará con sus melodías publicitarias.
Se puede completar la jornada con propuestas tan interesantes como Sunny Day Real Estate o Liquid Liquid. Si la nube volcánica no lo impide, Ben Frost colocará una irresistible guinda islandesa en el pastel. Es imposible olvidar a King Khan tras el memorable concierto que dio en Egia. Quien aguante hasta el domingo, que se apunte a los Black Lips en la mano que le quede libre. Por mucho que duela, habrá que descartar cositas como Dum Dum Girls, The Antlers, Lee Scratch Perry o el arriesgado espectáculo de Camarón, la Leyenda del Tiempo, de Kiko Veneno.
No hay tiempo para todo. El impresionante cartel de este año obliga a tomar decisiones muy duras; por ejemplo, abandonar el jueves el brillante concierto de Broken Social Scene (de lo mejor de la jornada) para no arrepentirse luego de no haber escuchado a Tortoise, que tocaban a unos 100 metros de distancia. Tampoco es fácil disfrutar de los conciertos acústicos programados por la organización en la zona Unplugged. El pequeño escenario resulta ridiculo ante tal volumen de público.
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