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"Aunque viví hasta el 2000... Delibes murió en 1998"

Miguel Delibes - 13/03/2010

"Aunque viví hasta el 2000... Delibes murió en 1998"

Imagen del escritor Miguel Delibes tomada en 2002 (Efe).

Aunque viví hasta el 2000..., el escritor Miguel Delibes murió en Madrid el 21 de mayo de 1998, en la mesa de operaciones de la clínica La Luz. Esto es, los últimos años literariamente no le sirvieron de nada.

 

El balance de la intervención quirúrgica fue desfavorable. Perdí todo: perdí hematíes, memoria, dioptrías, capacidad de concentración... En el quirófano entró un hombre inteligente y salió un lerdo. Imposible volver a escribir. Lo noté enseguida. No era capaz de ordenar mi cerebro. La memoria fallaba y me faltaba capacidad para concentrarme. ¿Cómo abordar una novela y mantener vivos en mi imaginación, durante dos o tres años, personajes con su vida propia y sus propias características? ¿Cómo profundizar en las ideas exigidas por un encargo de mediana entidad? Estaba acabado. El cazador que escribe se termina al tiempo que el escritor que caza. Me faltaban facultades físicas e intelectuales. Y los que no me creyeron y vaticinaron que escribiría más novelas después de El hereje, se equivocaron de medio a medio. Terminé como siempre había imaginado: incapaz de abatir una perdiz roja ni de escribir una cuartilla con profesionalidad.

 

No me quejaba. Otros tuvieron menos tiempo. Al fin y al cabo, setenta y ocho años son bastantes para realizar una obra. Le di gracias a Dios, que me permitió terminar El hereje, y me dediqué a la vida contemplativa. Las cosas que intenté no eran serias. Con mi hijo Miguel hicimos un libro sobre el cambio climático, en el que no intervine más que para hacer preguntas propias de un ciudadano preocupado, pero no aporté una sola idea. En Muerte y resurrección de la novela di a la estampa algo que tenía hecho para dar la sensación de que trabajaba, de que aún disponía de una vida activa.

 

Los optimistas que sobreviven a un cáncer suelen decir que lo vencieron. Yo no me atrevo a tanto. Los cirujanos impidieron que el cáncer me matara, pero no pudieron evitar que me afectara gravemente. No me mató pero me inutilizó para trabajar el resto de mi vida. ¿Quién fue el vencedor?

 

Y bien: cuando mi obra, dicho lo dicho, está concluida, y por tal la doy, veo con satisfacción que los prestigiosos editores de Círculo de Lectores y Ediciones Destino se ocupan ahora de recopilarla y reunirla en los siete volúmenes que van a configurar esta serie. Cada volumen, además, irá prologado por un destacado estudioso de mi obra. ¿Qué hacer sino sentirme halagado y agradecido? Si mi primera novela apareció en 1948 -hace ahora sesenta años- y la última en 1998, ha sido media centuria, la segunda del siglo XX, la que me he ocupado escribiendo y publicando libros. Y siempre con el beneplácito de mis lectores. También a ellos, y a cuantos ahora se asomen a las páginas de estas Obras completas, quiero agradecer sinceramente su benevolencia y fidelidad.

 

MAYO DE 2007                       

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 13 COMENTARIOS

13 .- Si mi vida deja al mundo una millonésima parte de la huella que deja él no habré perdido el tiempo.

Ha sido un honor.

Miguel Delibes y el aborto

carpediem

12 .- Un escritor de la talla de Delibes puede desaparecer pero no fallecer. Hay un fin para los escritos nuevos, pero no para todos los anteriores, que permanecerá en las estanterías de bibliotecas, domicilios, etc. e incluso en los nuevos soportes. No, porque su obra permanece en todo aquel que la haya leído y la lea.

Mis condolencias a su familia.

DoñaTecla

11 .- No conocí personalmente a Delibes, sí a algún hijo y a un compañero de perdices, "Carburo". Además de lo que uno podía deducir, con riesgo como con todos los artistas, de su personalidad, son los relatos de sus hijos, convencidos que todo lo valioso de sí mismos, alguno mucho, venía de su padre y de su madre y del cazador que le idolatraba sin ser éste de letras ni artes, me confirmaron que quien era mi referente literario cuando yo me encausaba en mis orígenes castellanos era hombre de una pieza.
Y, además, de una curiosa estirpe poco sabida en España, la de los descendientes de los ingenieros franceses, belgas, ingleses y alemanes que a lo largo del XIX y principios del XX pusieron en marcha y comandaron las industrias ferroviaria y minera. Me debo a mí mismo un libro sobre ellos, pero no tengo talento.
Gente que, franceses sobre todo, criaron y se multiplicaron en España, llegándola a conocer y amar como pocos "castellanos viejos"; siempre sin salir de la racionalidad de su formación de origen, el rigor en el trabajo y las lecturas del todo que forman al hombre moderno.
Delibes uno de esos descendientes, literato inmenso y el editor del mejor periódico de su tiempo.

agarcía

10 .- Muy emocionantes e impresionantes las palabras de Delibes.

estanteriax

9 .- #1 No te creas que tú vas a estar vendiendo naranjas toda la vida...Y mira que eso sí que debe ser tremendamente aburrido! La diferencia con Delibes está en que tú no produces nada, salvo, en el mejor de los casos[para ti]dinero. Y él, tiene una obra de creación que es y será reconocida mundialmente y que aporta mucho a las personas que la leen. La dignidad, te la supongo,por ser humano.Pero por el respeto y valoración que demuestras a este hombre no creo que le llegues a la suela del zapato.
Nunca es tarde para aprender algo positivo.

alicaida

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