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Vista aérea del hotel. Abajo, fotógrama de 'Chéri'.
Redacción - 31/01/2010
Hay sitios que parecen no pertenecer a la realidad, tanto, que la ficción cinematográfica se fija en ellos con insistencia. Es el caso de un lugar que se ha convertido en emblema de la bella ciudad costera de Biarritz y que es uno de los escenarios de Cherí, la última película de Stephen Frears que se estrena esta fin de semana: el Hotel du Palais.
No es la primera vez que le ocurre a este, en su origen, Palacio de verano que Napoleón III regaló a su esposa Eugenia de Montijo a mediados del siglo XIX. Su mobiliario de la época -no todo original, eso sí- y su buena ubicación le convirtieron en escenario cinematográfico desde que en 1957 Ava Gardner y Tyron Power rodaron a las órdenes de Henry King Fiesta. A partir de ahí se convirtió en un lugar dispuesto a acoger las más variadas historias. Alain Resnais filmó a Jean-Paul Belmondo en la Belle Epoque de Biarritz en Stavisky, y André Téchiné hizo lo propio con Catherine Deneuve en Hôtel des Ameriques. Podemos además encontrar alguna de sus estancias en ejemplos más actuales, como Un ami parfait, de Francis Girod, o Un engaño de lujo, con Audrey Tautou.
El lugar ha acogido a muchos visitantes desde que Napoleón III tuvo tan romántica idea. Y es que cuando la pareja se trasladaba allí atraía a personajes tan variados como
Sufrirá un incendio -en 1903- y, posteriormente, una reconstrucción y una ampliación, y en los años veinte se dará un relevo en sus huéspedes: de la realeza pasa a alojar a celebridades de la época, especialmente relacionadas con el mundo de las artes: Cocteau, Chaplin o Hemingway. Ya en los 50 los grandes de Hollywood no olvidan pasar por allí, como Gary Cooper o Sinatra.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
1 COMENTARIOS
1 .- La verdad es que no me apetecía mucho ver esa película, peri si transcurre en ese sitio tan precioso creo que la veré sólo por eso, ya que de momento, me tendré que conformar con con visitar el hotel desde la butaca del cine.
Saludos.