@Jose Mendiola - 04/03/2010
Apple, la marca más divinizada del espectro tecnológico, ha mostrado su lado más humano y vulnerable. En un movimiento no muy habitual en la casa, los de Cupertino han presentado una cascada de demandas contra el fabricante taiwanés de teléfonos móviles HTC (en la imagen) todas ellas relativas a una presunta vulneración de patentes registradas por el creador del Mac. Aunque no es la primera vez, ni mucho menos, que Apple demanda a otro fabricante, el momento actual y el destinatario de la demanda, dan a entender que la empresa fundada por
Steve Jobs y
Steve Wozniak comienza a mostrar ciertos signos de preocupación, o al menos de vulnerabilidad. Hay que entender que esta demanda no va contra un fabricante -en este caso HTC- sino contra todo un sistema operativo, Android, o si lo prefieren, podíamos indicar que Apple ha mostrado los dientes a Google, corporación que a la postre preocupa a la marca de la manzana.
Android superará al iPhone en 2013No crean que el temor es gratuito: Apple tiene serios motivos para estar preocupado por el imparable crecimiento de Android, el sistema operativo de Google para los móviles. Los datos asustan. En un reciente informe publicado por la prestigiosa consultora IDC, se avanza que
Android superará a iPhone y BlackBerry en el año 2013 para convertirse como segundo sistema operativo en el ranking, sólo superado por Nokia y su Symbian. A la vuelta de la esquina, vamos. Hay que tener en cuenta que el avance de Android es sencillamente espectacular, sobre todo si tenemos en cuenta que fue lanzado al mercado en 2008. Esta demanda es muy pertinente en tanto que el mercado de los teléfonos móviles es estratégico para una empresa que no ha dudado en autocalificarse como "el primer fabricante de dispositivos móviles del mundo". Esta afirmación tiene su punto de trampa, puesto que los californianos han incluido en esta categoría también a los portátiles, algo que ha originado
las quejas del mismísimo Nokia, que en boca de su CEO,
Olli-Pekka Kallasvuo, ha anunciado que los
números uno en el mundo en venta de móviles son ellos.
Pero volviendo a la mega demanda presentada por Apple, el propio Jobs anunció el pasado martes: "Podemos sentarnos y observar cómo nuestros rivales roban nuestras patentes, o bien podemos hacer algo al respecto, y hemos optado por lo último". Un aviso que deja entrever que defenderán con uñas y dientes su parcela de mercado, aunque sea fuera de él. Pese a todo, la frontera que separa la patente de la función que presuntamente la vulnera es muy delgada, tal vez demasiado, pero Apple supo registrar en su día todas y cada una de las funciones del iPhone y ahora defiende con garras lo que considera suyo. En el
torrente de reclamaciones presentadas por los norteamericanos hay un poco de todo, desde la cancelación del brillo y actividad en la pantalla multitáctil por proximidad del rostro (patente 7.633.076) hasta el conocido desbloqueo de pantalla por el deslizamiento tan típico del iPhone (patente 7.657.849). Algunos usuarios del Viejo Continente observan la batalla judicial con un punto de diversión y no ven en ella sino una excentricidad más de un sistema legal (el americano) que invita a pasar por el juzgado ante cualquier presunta vulneración. En definitiva, lo que se puede deducir de estas confrontaciones es que los creadores del iPhone parecen preocupados ante un incierto futuro y un rival muy concreto en un segmento de mercado en el que cada vez están las cosas más apretadas.