José Mendiola
27/04/2010
(nullh)
Foto del iPhone 4 (gizmodo.com)
El asunto del nuevo iPhone filtrado a la prensa está adquiriendo tintes de thriller policíaco. Si ya le avanzamos que
la policía había tomado cartas en la investigación, ahora descubrimos que miembros de los cuerpos policiales californianos
han asaltado el domicilio de Jason Chen, uno de los editores del blog
Gizmodo, precisamente el que sostuvo el terminal en cuestión en sus manos.
¿Cómo se ha llegado a este punto? Se lo resumimos en dos líneas: un ingeniero de Apple se va de copas para celebrar su cumpleaños en compañía de unos amigos, y se lleva consigo una versión desconocida de un iPhone (posiblemente, el terminal que Apple vaya a presentar este año), con tal mala fortuna que se lo deja olvidado en el bar y cae en unas manos ajenas que, según parece, han intentado obtener un rendimiento económico del hallazgo.
Así, los editores de
Gizmodo (blog perteneciente a Gawker Media)
habrían pagado 5.000 dólares por hacerse con el terminal extraviado, para después publicar
un análisis con vídeos incluidos del dispositivo. No queda claro si la policía persigue a los
bloggers o bien a la persona que vendió el terminal, pero lo cierto es que las autoridades policiales obtuvieron la autorización judicial para llevar a cabo un registro en la casa de Chen.
La intervención policial siguió los patrones de cualquier título de la factoría de Hollywood: decenas de coches patrulla apostados en las inmediaciones del domicilio, cacheos y posterior incautación de diverso material informático para su posterior registro. La ley infringida, según las autoridades norteamericanas, dataría del año 1872, según la cual, cualquier persona que se encuentre con un bien ajeno del que conoce el propietario pero obtiene un beneficio propio, será acusado de robo.
¿Blogger o periodista? La intervención policial ha reabierto otro debate en Estados Unidos: ¿Debe ser considerado un
blogger como periodista? El asunto no es baladí, ya que en aquel país los periodistas están protegidos por leyes federales que limitan los registros a sus domicilios.
Jennifer Ganick, abogada de la Electronic Frontier Foundation (EFF)
parece tenerlo claro: "Nos encontramos ante un informador que comparte una noticia con el resto del mundo y debe ser protegido, con independencia de que sea calificado como periodista o
blogger".
Al hilo de este asunto, un reciente estudio llevado a cabo por PRNewswire revela que el 52% de los
bloggers se considera a sí mismos como periodista. Entre tanto, desde Apple se guarda un revelador silencio y los usuarios se preguntan si los de Cupertino seguirán adelante con el diseño visto del iPhone o bien harán modificaciones para hacer frente al insólito hecho de haberse revelado el dispositivo a meses de presentarse (de confirmarse los rumores, su presentación oficial tendría lugar en junio). Lo que parece fuera de toda duda es que Apple va a continuar hasta el final con este asunto y persigue las filtraciones de información confidencial hasta sus últimas consecuencias. Le va el negocio en ello.
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