@José Mendiola - 04/02/2010
'Googleplex', la sede de Google.
Un 20% de su tiempo. Eso es lo que dedican los ingenieros de Google para proyectos propios. No crean que son por encargo, sino que va con la nómina. Imagine lo que supone tener a los mejores profesionales del planeta (en Google se encargan de seleccionar minuciosamente a los mejores en cada área), discurriendo libremente e ideando nuevos y divertidos proyectos. No hay reglas. Desde la dirección y cultura de la empresa no se ve mal, sino que de hecho, esta desconexión diaria es incentivada y motivada sin reparos. El entorno invita a ello, y es que
Googleplex, como coloquialmente se conoce a la sede de Google, no es una oficina al uso. Por sus pasillos podrá cruzarse con gente patinando, o jugando a tenis en sus jardines, o tal vez disfrutando de alguna comida o bebida servida libremente por la empresa. Todo sea
por incentivar la genialidad de sus empleados en un trabajo atípico donde los haya. No es casualidad que Google haya sido elegida como
lugar ideal para trabajar en 2008, y permanezca en el
top ten durante varios años.
Esta
dedicación a proyectos ex-oficia ha dado lugar a productos tan conocidos hoy en día como Google Earth o el mismísimo Google Docs, pero el desarrollo continúa imparable y la parte de los desarrollos que se conoce, es publicada y mantenida en tiempo real en
Google Labs. Son muchos los proyectos en desarrollo y el portal
NetworkWorld ha seleccionado
diez de los más interesantes y que nos darán una pista de lo que nos espera por ver en un futuro inminente. Evidentemente, Google se guarda los proyectos estratégicos en secreto para no dar facilidades a la competencia: así ha ocurrido con el sistema operativo Chrome OS o el móvil Nexus One, entre otros. En la citada selección nos encontramos un poco de todo, pero hay proyectos ciertamente interesantes. Por ejemplo, un
buscador de voz, que le permitirá localizar ciertas locuciones dentro de un vídeo y que puede resultar especialmente útil cuando se desea localizar el punto de una entrevista, por poner un ejemplo, donde se hable de un tema en concreto.
Otro gran proyecto en desarrollo es
Google Goggles, una aplicación ya operativa en los móviles de la casa (corriendo Android) y que se espera que
llegue a otras plataformas en breve. La idea es tan sencilla como útil: saca una foto con su móvil de un objeto o lugar, Google lo identifica y le devuelve toda la información relativa al producto. Imagine que toma una foto de una botella de vino que le ha gustado para conocer más detalles del mismo, pues bien, mediante este sistema dispondrá de toda la información relativa en la web y sin necesidad de pulsar una sola tecla. No menos apasionante resulta
Google Moderator, un curioso sistema donde el lector formula, selecciona y modera las preguntas que se deseen hacer a alguna persona o en torno a un tema en concreto. Los
trolls tienen poco recorrido en este entorno puesto que son inmediatamente expulsados por la comunidad. Para que se hagan una idea de su potencial,
la propia Casa Blanca lo utilizó para determinar qué preguntas respondería
Barack Obama. También podremos dar un paseo por el planeta rojo gracias a
Google Mars, el equivalente a Google Earth o Google Moon pero centrado en Marte. El omnímodo Google tiene así un caldo de cultivo extraordinario donde se juntan talento y grandes ideas, pero cuya dimensión y alcance asusta a no pocos usuarios.