@José Mendiola - 13/04/2010
Golpe de mano de los de Redmond que demuestra que no está todo dicho en telefonía. En una
estrategia un tanto confusa de los de Washington, han presentado dos nuevos móviles de una familia que ha sido bautizada como
Kin y cuyos terminales han sido fabricados por Sharp. Uno podría pensar que Kin correría el último y alabado sistema operativo Windows Phone 7, pero no. Microsoft se ha basado en este sistema operativo para crear una plataforma paralela y adaptada, que recoge además elementos del reproductor Zune. En esta extraña maniobra, los creadores de Windows han querido separar el mercado en dos grandes segmentos: el usuario versátil que necesita un teléfono para todo uso, y que adoptará el Windows Phone 7 que ya conocemos, y
el usuario 'social' empleará la nueva plataforma Kin. El movimiento es extraño por otro lado, puesto que lejos de entrar en una estrategia de aplicaciones similar a la que tan buenos resultados está dando a Apple y Android, los nuevos Kin serán plataformas cerradas y no soportarán aplicaciones de terceros.
La familia Kin se compone de dos terminales: Kin One y Kin Two. El primero es un móvil con un diminuto teclado deslizante que nos recuerda enormemente a un Palm Pre pero más achatado. Este dispositivo cuenta con una capacidad de almacenamiento de 4GB, pantalla multitáctil, cámara de 5 megapíxeles con flash LED, WiFi y 3G. Está claro que es el hermano menor del grupo ya que el Kin Two, parece que se toma el asunto más en serio: con un teclado QWERTY de mayor tamaño, el Two cuenta con una potente cámara de 8 megapíxeles también con flash por LED que captura vídeo en alta definición y 8GB de almancenamiento interno (ninguno de los dos soportará tarjetas externas para ampliar la memoria, al igual que hace el iPhone de Apple). Pero más allá de las limitaciones de hardware, Microsoft ha querido dejar claro que Kin es un matrimonio entre el terminal y los servicios en web (o si lo prefiere, la 'nube'), por lo que tampoco deberíamos hacer excesivo hincapié en los gigas de almacenamiento.
Excesivamente centrado en lo social, Microsoft ha renunciado a las aplicaciones en estos terminales y su futuro será toda una incógnita. Son ya muchas las plataformas existentes para un mercado que se va a ver obligado a adoptar una nueva. Curiosamente, Microsoft no va a poder evitar cierto canibalismo en su estrategia de productos, puesto que las fronteras de usuarios que han presentado son mucho más difusas que las planteadas por los de Redmond. Dicho de otra manera, Microsoft va a competir con Microsoft con los Kin, y por descontado, con el resto de móviles y plataformas en el mercado. Se pondrán a la venta para el usuario más joven durante el mes de mayo en Estados Unidos y a Europa llegarán en otoño de la mano de Vodafone.