El Confidencial (Agencias)
29/10/2010
(nullh)
Apple dijo el martes que retrasaría de nuevo la salida a la venta del ansiado iPhone blanco, esta vez hasta la próxima primavera. La última versión del popular dispositivo, el iPhone 4, salió en junio, pero el modelo en blanco se retrasó primero a julio, luego a final de año y ahora a la primavera. "Lamentamos decepcionar de nuevo a los clientes que están esperando el iPhone blanco", dijo la portavoz de Apple,
Trudy Muller. No quiso dar detalles sobre el retraso.
Apple no ha dicho nunca exactamente por qué la producción del iPhone blanco es tan problemática. La compañía ha seña lado sólo que el modelo blanco era "más difícil de fabricar de lo que esperábamos inicialmente". Los rumores sobre el iPhone blanco llevan en los blogs que siguen a Apple desde hace meses, y las explicaciones van desde problemas con el color a otros con la iluminación trasera del dispositivo.
Aparte del color, Apple no está teniendo ningún problema para vender su teléfono avanzado. El iPhone, que está disponible en negro, ha alimentado el crecimiento de Apple en los últimos años. Las ventas de unidades de iPhone crecieron un 91 por ciento, a 14,1 millones de unidades en el último trimestre de Apple, con un valor de ventas de 8.600 millones de dólares. Apple tuvo problemas para hacer frente a la demanda al principio, pero ahora el iPhone está disponible en 89 países.
Una SIM integradaApple está trabajando, junto con la compañía Gemalto, en el lanzamiento de su propia SIM integrada dentro del teléfono que permitirá a los compradores adquirir su iPhone y después activar la tarjeta a través de 'Apple Store'. Lo que quiere conseguir Apple con esta idea es tener una mayor independencia con los operadores telefónicos a la hora de vender su 'smartphone', según ha informado GigaOM citando a distribuidores europeos.
Gemalto cobró protagonismo esta misma semana por demandar a Motorola, HTC y Samsung por patentes relacionadas con Android. La tarjeta SIM contendría el número de teléfono del cliente y, además, a la hora de realizar una llamada, la tarjeta identificaría la compañía contratada por el propietario. Esta tarjeta estaría formada por una parte ROM, donde irían incluídas todas las especificaciones técnicas, y un componente flash a través del cual se activaría el contrato con el operador que el cliente haya elegido.
El modelo podría implantarse en Europa, donde se utilizan los mismos estándares técnicos, y supondría una ventaja para los clientes porque tendrían más facilidades a la hora de realizar una portabilidad a otro operador y Apple aumentaría la venta directa del iPhone.