Miguel A. Díez Ferreira
SiliconValleyFacts

Miguel A. Díez Ferreira es fundador y CEO de Red Karaoke y de MusicAds, y miembro del Consejo Académico y coordinador del área de Social Media en el Master en Internet Business (MIB), así como profesor en Deusto Business School entre otras escuelas y universidades. También ha sido directivo de empresas de internet como Terra, Ya.com, Yahoo! España y Vocento desde el año 96. Ahora se ha trasladado a San Francisco y desde allí escribe sus #SiliconValleyFacts.

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La calidad de los inversores en Silicon Valley

Miguel A. Díez Ferreira 18/11/2011 1

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Una de las razones fundamentales que mueven a emprendedores tecnológicos de todo el mundo a mudarse a Silicon Valley es la posibilidad de conseguir financiación. Las leyendas alrededor de este tema son variadas: que si conocerás a los inversores en el Starbucks, que si puedes conseguir dinero solo con una idea, que si hay niños de 15 años que han "levantado" tantos millones de inversión, que aquí sí que hay inversores que asumen riesgos y que cualquiera puede conseguir un millón de dólares...

Mucho mito y mucha tontería interesada, aunque obviamente sí que hay una base real detrás. La base es que aquí se concentran en un espacio reducido algunos de los inversores más importantes y reconocidos del mundo en materia de tecnología, y que hay un verdadero ecosistema de "business angels" y antiguos emprendedores que reinvierten en el sector parte del dinero conseguido con éxitos pasados. Se dice que en el Valle se concentra un tercio de toda la inversión en capital riesgo que se realiza en el mundo. Otros dicen que es la mitad.

Yo no sé si eso es verdad o no... pero lo que sí es cierto es que en Silicon Valley hay mucho dinero para invertir y muchísimos inversores, y que es muy fácil dar con ellos y contarles tu proyecto. Pero hasta aquí llegan las buenas noticias. Por que una cosa es que sean accesibles y te concedan 15 minutos de su tiempo, y otra muy distinta que realmente vayan a invertir en tu empresa.

Hace unos días, en una reunión con un potencial inversor en Red Karaoke, un business angel de prestigio en Silicon Valley, me dijo una frase que lo resume a la perfección: "sólo un 1% de las startups que buscan financiación en Silicon Valley la merecen realmente". Y se refería a las empresas que ya se han establecido en el Valle, ya que sin tener presencia real aquí ningún inversor se molesta siquiera en evaluar la posibilidad de invertir. Que solo un 1% de las empresas instaladas en el Valle lo consigan demuestra claramente la enorme dificultad de conseguir dinero aquí. 

 Tengo claro que es más fácil conseguir inversión en España que en Silicon Valley. Es muchísimo más fácil, porque en España hay pocos proyectos interesantes compitiendo por el capital (aunque esto está empezando a cambiar)

Por lo conozco el sector del capital riesgo en España y aquí, y por lo que hablado con expertos, inversores y emprendedores de ambos países, tengo claro que es más fácil conseguir inversión en España que en Silicon Valley. Es muchísimo más fácil, porque en España hay pocos proyectos interesantes compitiendo por el capital (aunque esto está empezando a cambiar), mientras que aquí el número de opciones para los inversores tiende a infinito y surgen nuevas e interesantes oportunidades para invertir todos los días. Lo que, por cierto, es la razón por la que los inversores radicados en el Valle no invierten en empresas no radicadas aquí: ¿para qué voy a poner dinero en una empresa de fuera pudiendo elegir entre tanto buen proyecto a la puerta de mi casa? ¿Para qué me voy a complicar la vida con Consejos en países lejanos, con legislaciones extranjeras, con problemas fiscales que me son ajenos y con un emprendedor al que solo podré ver una vez al año? Lógica aplastante, claro.

Eso sí, aunque en España es más fácil conseguir dinero, las cantidades no tendrán nada que ver: allí es relativamente fácil conseguir cantidades por debajo del millón de euros, pero de ahí hacia arriba es casi misión imposible para una startup digital; mientras, en Estados Unidos, si consigues convencer a los inversores de que pongan dinero, es mejor que busques una inversión a partir de 10 millones de dólares o no te tomarán en serio. Lo que tiene mucho que ver tanto con el potencial del mercado americano como con los costes de gestionar una empresa aquí, que pueden multiplicarse por 5 con facilidad respecto a España. Con abogados cobrando a 750 dólares la hora el dinero se esfuma con rapidez.

Pero el problema de conseguir inversión en Silicon Valley va más allá de la dificultad de competir con tantísimo proyecto de calidad, ya que el inversor remachó la frase asegurando que "del mismo modo, solo el 1% de los inversores merecen realmente invertir en tu compañía". Y esto es algo de lo que nunca se habla en España, obnubilados por las cifras de inversión multimillonarias y por la imagen idílica que tenemos de todo lo que no es español, pero que aquí detectas al poco de llegar: no todos los inversores son iguales... y de hecho hay muchos a los que más vale tener lejos de tu startup.

Yo en España he conocido inversores que podríamos definir como "tiburones" o muy agresivos, que pueden ser muy molestos para un emprendedor en el día a día. También los he conocido de los que imponen condiciones draconianas y valoraciones muy por debajo del mercado, aprovechándose en muchos casos de la necesidad, o del desconocimiento legal de muchos emprendedores, que acceden a firmar bien por falta de experiencia o por estar mal asesorados. Pero los inversores españoles son hermanitas de la caridad comparados con lo que te puedes encontrar aquí

En Silicon Valley hay inversores que podríamos calificar como "killers", capaces de cargarse un buen proyecto en seis meses. Pero los hay peores, auténticos buitres de la inversión: son los que imponen ciertas condiciones legales que pueden dejar al emprendedor sin un euro


En Silicon Valley hay inversores que podríamos calificar como "killers", capaces de cargarse un buen proyecto en seis meses a base de presionar al emprendedor en exceso sin darse cuenta de que los proyectos innovadores requieren varios años de maduración. Pero los hay peores, auténticos buitres de la inversión: son los que imponen ciertas condiciones legales que pueden dejar al emprendedor sin un euro si algún día se vende la empresa aunque sea un éxito, debido a la utilización de múltiplos de rentabilidad absurdos, y los hay incluso capaces de quitar del medio a los fundadores del proyecto al poco de haber invertido en la empresa, con el objetivo de pasar a controlar el proyecto y dirigirlo a su manera.

Así que a la dificultad de conseguir inversión en Silicon Valley, ya de por sí todo un reto, se añade otra y no menor: la calidad de los inversores. Ya no se trata solo de buscar aquellos que puedan aportar "smart capital", si no que además hay que tener mucho cuidado y asesorarse muy bien para evitar las múltiples trampas en las que puede caer un emprendedor poco avisado. No es oro todo lo que reluce...

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Efectivamente, no es oro todo lo que reluce, y la leyenda de Silicon Valley siempre crece a través de los casos de éxito que allí se asentaron: Facebook, EBAY o la mismísima Apple, entre otras muchas. Mucho menos se dice de las empresas que no encontraron allí financiación, o de las que no triunfaron. Sin embargo, podemos aprender de Silicon Valley la cultura de "apuesta por las buenas ideas" y el gran esfuerzo de muchos de los que están allí o estuvieron para llevarlas a cabo. Es un buen momento para hacerlo en nuestro país.

Pedro Estebaranz 29/11/2011, 18:27 h.  RESPONDER  0

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