los despidos de groupalia son el último revés

Despidos y pérdidas millonarias: auge y caída (definitiva) de las webs de descuentos

Florecieron como un campo en primavera pero las webs de ofertas nacidas al calor de Groupon están cayendo en los últimos meses

Foto: Imagen: Enrique Villarino.
Imagen: Enrique Villarino.

Se acabó la fiesta. Tras años de alegrías y de competición, sólo quedan las botellas vacías y los vasos medio llenos con cerveza caliente. Groupalia, uno de los principales nombres del sector, ha confirmado esta semana el despido de la práctica totalidad de su plantilla. La noticia supone un golpe para un sector que explotó hace algo más de sierte años con el desembarco de Groupon en España y que parece estar dando sus últimos coletazos en estos meses. Tras ventas y fusiones, el panorama está compuesto en la actualidad por dos grandes nombres: Groupon y Merchant Digital Services, que agrupa a LetsBonus, Offerum, Ofertix y Groupalia. Pero los despidos y las pérdidas han sido habituales en los últimos años.

Groupalia es el último afectado por la caída de un modelo de negocio. Fundada en Barcelona en 2010 por un grupo de emprendedores con experiencia en comercio digital, que en 2014 contaba con 89 empleados, ha dejado a la inmensa mayoría en la calle. La noticia supone el cierre casi definitivo de un sector que despegó a principios de la década de la mano de una firma extranjera: Groupon.

Groupon no descubrió la rueda, pero fue uno de los nombres que mejor supo capitalizar una idea de negocio: ofrecer descuentos a través de la red. Antes de la aparición de la firma estadounidense ya habían surgido otros nombres, incluso en España. Atrápalo fue uno de ellos, un portal que todavía sigue en pie aunque con una oferta que va de los viajes a los hoteles pasando por las entradas o las ofertas concretas para planes de ocio. "Había mucha ineficiencia en el mercado. Detectamos muchas butacas vacías en los espectáculos y camas vacías en los hoteles e internet te ayudaba a mover y monetizar al proveedor utilizando ese canal", recuerda Marek Fodor, uno de los primeros empleados del portal.

Atrápalo fue un precursor de Groupon y sus competidores aunque se convirtió en un portal que también ofrecía vuelos, hoteles o cruceros.
Atrápalo fue un precursor de Groupon y sus competidores aunque se convirtió en un portal que también ofrecía vuelos, hoteles o cruceros.

Fue en 2010 cuando Groupon llegó a España. Lo hizo con una idea de negocio atractiva y muy oportuna en plena crisis: ofrecer descuentos durante tiempo limitado para planes de ocio. A su alrededor, y en pocos meses, surgieron otros nombres que pretendieron aprovechar el rebufo. El negocio creció y creció. Inversores, compras millonarias... todo señalaba a estos portales como una gran oportunidad de negocio hasta que la realidad ha provocado despidos y cierres en algunos casos.

"Es una industria que ha desaparecido", admite Luis Cabiedes, inversor español. "El modelo era estupendo pero la competencia ha sido exagerada y ninguno de los 'players' tenía una ventaja competitiva sobre el resto. Al final hemos perdido todos, sobre todo los que más han invertido y gastado", lamenta.

Al principio, podían poner a los locales comisiones del 50% de la venta. Era una pasada: un negocio redondo y una esclavitud

Groupon no fue la única que apareció a principios de la década. Groupalia fue la creación de un grupo de emprendedores barceloneses, Ofertix fue obra de Antonio Alcantara, Miguel Vicente ideó LetsBonus mientras que Vicente Arias y Jesús Monleón pretendieron hacerse con una parte del pastel gracias a Offerum. Siete años después, sólo queda en pie Groupon y Merchant Digital Services, paraguas bajo el que se engloban los otros cuatro nombres citados en este párrafo. Resta por ver cómo van a afectar los despidos de Groupalia al resto de grupos del conglomerado.

Teknautas ha tratado de ponerse en contacto con los responsables de Groupalia aunque no ha recibido respuesta alguna. El desempeño de la firma en estos últimos dos años da una visión de las causas que han motivado los despidos. Las últimas cifras publicadas revelan que en 2015 los ingresos crecieron respecto al año anterior (22,7 millones por 16,8) pero el resultado del ejercicio fue el mismo: números rojos. En 2015 se registraron más de 800.000 euros de pérdidas mientras que en 2014 estuvieron ligeramente por encima del millón de euros. Y todo ello a pesar de que, al principio, era un negocio boyante.

Comisiones del 50%

"Al principio, podían poner a los locales comisiones del 50% de la venta. Era una pasada: un negocio redondo y una esclavitud", explica a Teknautas un antiguo trabajador de una de estas plataformas. Pero el asunto se torció cuando empezaron a sumarse más nombres al sector. Al aumentar la oferta comenzó a bajar el porcentaje en las comisiones, lo que repercutió en el modelo de negocio.

"Las comisiones eran menores, las ventas bajaban, entraba menos dinero y tenían muchos gastos", enumera este antiguo empleado. También señala a una aparente contradicción entre lo que vendían estas firmas y lo que realmente eran. "Se publicitan como una empresa tecnológica del siglo XXI pero en realidad es una tecnología, una página web, con mucho capital humano detrás: comerciales, atención al cliente, un departamento editorial... Así que tecnológica no es", afirma rotundo.

Detalle de las oficinas de Groupon en Madrid.
Detalle de las oficinas de Groupon en Madrid.

Vicente Arias, uno de los creadores de Offerum, cree que la realidad del sector les empujaba a pelear entre ellos. "En Offerum nunca fuimos a buscar un 50% del margen. Cubríamos y dábamos unos servicios a los clientes. Pero era un mercado para uno o dos nombres y eramos cuatro grandes que nos dabamos tortas. Además de vender, tenías que captar usuarios y al final había una subasta de clientes que eran infieles y se iban con cualquiera", recuerda.

Quizá el momento que mejor explica la burbuja que vivió el sector es la venta de LetsBonus. Fue adquirida por Living Social en 2011, una empresa participada por Amazon, que primero se hizo con un 51% para adquirir el 49% restante un año más tarde. El ascenso y caída que ha vivido el sector lo demuestra la venta, tres años más tarde, de LetsBonus al dúo que la dirigía en aquellos momentos: Juan Luis Rico y Joan Pina. La compañía registró en 2015 unos beneficios de algo más de 300.000 euros aunque en 2014 el ejercicio fue desastroso, con unas pérdidas de 12 millones de euros.

Sería una pésima lección pensar que hay que crear un negocio especulativo y pasárselo al que venga detrás

¿Fue una buena jugada la que Miguel Vicente realizó al vender LetsBonus en su día? Según Cabiedes, "es discutible". El inversor cree que desde un punto de vista económico fue un movimiento redondo, "ya que ganó dinero", pero las circunstancias que rodearon esa venta son las que demuestran que el sector tenía un problema. "No podemos pensar que es un éxito salirse de un negocio que luego desaparece. No estoy de acuerdo en poner esa etiqueta cuando le pasas la patata caliente al que venga detrás. Sería una pésima lección pensar que hay que crear un negocio especulativo y pasárselo al siguiente. Pero estoy convencido de que Miguel Vicente tampoco tenía eso en la cabeza", afirma Cabiedes.

Arias recuerda que esos fueron los años en los que la curva llegó a su cima e inició un inexorable descenso, como una vagoneta de una montaña rusa justo en el momento de asomarse al vacío: "Crecimos muchísimo y éramos rentables. Pero hicimos 'crack' y el mercado se rompió. Y nosotros no podíamos competir con gente a la que le entraban 50 o 60 millones de inversión mientras nosotros recibíamos 3,5 millones". En sus primeros meses de vida, Groupalia llegó a sumar cerca de 19 millones de euros en tres rondas de financiación, una de ellas de once millones.

El modelo no despega

Lo que se confirmó en los años venideros fue el estancamiento de un modelo de negocio que se las prometía muy felices. Groupalia, que en 2010 sólo facturó 1,9 millones de euros, llegó a pronosticar unos ingresos de 156 millones de euros para 2013, cifras que jamás fue capaz de alcanzar. En 2014 afirmaban estar en el buen camino para recaudar 45 millones de euros, pero se quedaron en 16.

Un año más tarde, en 2015, comienzan a sucederse los primeros movimientos que demuestran que algo no funciona. Groupon anunció un ERE que afectaba al 10% de la plantilla, incluidas 50 personas en España. LetsBonus, también ejecutó otro ERE, que se llevó por delante 71 empleos, después de anunciar la venta a Rico y Pino. Fueron las dos primeras piedras del camino. Pero llegaron más.

Esta semana se han conocidos los despidos en la plantilla de Groupalia.
Esta semana se han conocidos los despidos en la plantilla de Groupalia.

En marzo, Offerum y Groupalia se fusionaban y creaban Merchant Digital Services (¿les suena?) para "hacer frente a los competidores internacionales" aunque el año anterior la primera había registrado pérdidas cercanas a los 900.000 euros. Un año más tarde, el sector se concentra del todo. Ofertix entra en escena a lo grande y en febrero se hace con Merchant Digital Services por unos nueve millones de euros. Seis meses más tarde, en agosto, se hizo con LetsBonus, lo que dejaba el mercado en manos de dos grupos: Groupon y Merchant Digital Services. Y todo ello sin contar con que los dos ejercicios anteriores no habían sido especialmente halagüeños para Ofertix: en 2014 registró un beneficio de 4.000 euros y en 2013 tuvo pérdidas por valor de 60.000.

¿Qué ha quedado de aquella fiebre del oro? En Groupon admiten que han tenido que pivotar y reorientar su modelo de negocio para pasar "de las ofertas diarias a las mejores experiencias en la ciudad", como explica Estefanía Lacarte, portavoz de la firma. Arias opina que hay todavía hay lugar para algunas propuestas: "Colectivia se centró en el País Vasco y gana dinero. Todo se basa en encontrar un nicho. Nosotros queríamos vender experiencias diferentes pero al final, ¿qué es lo que vas a buscar? Un fin de semana por 20 euros. Y ahí es donde apretábamos al proveedor".

Si no tienes una ventaja, la competencia y la rivalidad interna destrozan el mercado

Cabiedes sostiene que el mercado no daba para tantos actores a la vez pero que ahora, con las fuerzas repartidas en dos polos, podría salir adelante. "Hay que ser prudente con las inversiones y tener ventaja competitiva. Prudente porque no todo es crecimiento y hay muchos sectores en los que se ha invertido y se ha crecido muchísimo. No basta con una idea que funcione y un mercado, porque funcionaba. Si no tienes una ventaja, la competencia y la rivalidad interna destrozan el mercado", zanja.

Quién gana (y pierde) en las webs de ofertas españolas

Algunos supieron salir a tiempo, otros vendieron en el momento justo mientras que los hay que están atravesando el peor momento de la burbuja de estas webs.

Miguel Vicente es uno de los triunfadores en el mercado español. En 2011 vendió Lets Bonus a Living Social, participada por Amazon, por una cantidad que no trascendió.

Vicente Arias y Jesús Monleón, creadores de Offerum, la vendieron por unos nueve millones de euros a Merchant Digital Services. En el momento de la transacción, cada uno de ellos contaba aproximadamente con el 15% de la compañía. 

Antonio Alcantara es, ahora mismo, el que se encuentra en peor posición de todos los nombres que sacaron adelante algún portal de ofertas si nos atenemos a las últimas noticias de Groupalia. Alcantara es el hombre detrás de Ofertix y en los últimos dos años ha sido el responsable de hacerse con los otros tres competidores nacidos en nuestro país: la citada Groupalia, Offerum y Lets Bonus. Resta por ver en qué posición le deja la supuesta desaparición de uno de los pilares de su negocio.

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