a la venta a partir del 28 de abril

La cámara del Samsung Galaxy S8, a prueba: estas fotos serán (muy) difíciles de batir

La cámara de cada Samsung Galaxy se mira con lupa. La de este año no supone un gran adelanto. Sin embargo, los resultados son, de nuevo, inmejorables

Foto: La cámara del nuevo Samsung Galaxy S8. (Foto: Enrique Villarino)
La cámara del nuevo Samsung Galaxy S8. (Foto: Enrique Villarino)

A falta de una semana para que llegue a las tiendas (y cuando aquellos que lo han reservado ya comienzan a recibirlo), el Galaxy S8 es una realidad. Después de meses de rumores, filtraciones y, por fin, un anuncio en el que se confirmó que el teléfono sufría un rediseño radical, en Teknautas ya lo estamos probando a fondo. Y hemos comenzado por la cámara. ¿Es tan buena la cámara del Galaxy S8 como se esperaba? Estamos ante una óptica prácticamente calcada a la del S7 que nos deja un sabor agridulce: no supone un importante salto sobre su predecesora y, sin embargo, sigue siendo una de las mejores cámaras del mercado.

Desde un punto de vista de 'hardware', existen pocas diferencias entre la cámara del S8 y la del S7. La trasera monta un sensor de 12MP, tiene una apertura focal f1.7 y estabilizador óptico. La delantera sí que presenta alguna novedad: de los 5MP que tenía el S7 pasamos a 8MP y la misma apertura que en la montura trasera.

A pesar de contar con prácticamente los mismos componentes, Samsung asegura que ha integrado mejoras por 'software' para que el resultado final de las imágenes sea el mejor posible. ¿Cómo? Captando varias imágenes cada vez que pulsamos el disparador y recogiendo lo mejor de cada una.

(Enrique Villarino)
(Enrique Villarino)

Si nos fijamos en el 'software', el Galaxy S8 ha incorporado algunas funciones pensadas para que el usuario pueda utilizarla con una sola mano. Por ejemplo, deslizar el dedo a izquierda y derecha mientras pulsamos el disparador regula el zoom mientras que hacerlo hacia arriba o hacia abajo en cualquier lugar de la pantalla alterna entre la cámara delantera y la trasera.

También podemos regular la luz que capta el sensor una vez hemos enfocado el elemento de la imagen que queremos resaltar, una opción presente en la gran mayoría de móviles del mercado.

Mover el dedo hacia la derecha abre el menú en el que se pueden escoger los diversos modos mientras que hacerlo hacia la izquierda despliega los diferentes filtros que se pueden aplicar.

No acaban ahí las novedades ya que Samsung ha añadido su propia colección de 'stickers' para que el usuario no deba acudir a Snapchat o a Facebook para embellecer sus imágenes o los selfies que comparta con familia y amigos. Los hay desde los tradicionales que alteran nuestro aspecto hasta los sellos que añaden alguna palabra concreta a nuestras capturas.

Las fotos: el S8 frente a un iPhone 7 Plus

Hemos probado el Galaxy S8 en una serie de escenarios muy concretos. Hemos tomado la clásica imagen de la fachada del edificio donde se encuentra El Confidencial, una macro, otra toma con elementos en primer y segundo plano para ver cómo trabaja la distancia focal, e instantáneas captadas en condiciones de baja luminosidad.

Uno de los aspectos que más saltan a la vista es la diferencia en los blancos y en la viveza de los colores. En el primer aspecto, el Galaxy S8 nos ha dado la sensación de ofrecer mejores resultados mientras que en el segundo el iPhone otorga tonos más neutros mientras que el terminal de Samsung satura más las imágenes. Un ejemplo lo tenemos bajo estas líneas.

(Imagen tomada con un Samsung Galaxy S8)
(Imagen tomada con un Samsung Galaxy S8)

En cambio, los blancos del iPhone 7 Plus son algo más amarillentos y los verdes de los árboles más apagados.

(Imagen tomada con un iPhone 7 Plus)
(Imagen tomada con un iPhone 7 Plus)

Otro ejemplo de esta diferencia en el tratamiento de los blancos lo tenemos en las siguientes imágenes. Hay que fijarse en el techo, donde el Samsung capta un blanco más blanco.

(Imagen tomada con un Samsung Galaxy S8)
(Imagen tomada con un Samsung Galaxy S8)

El del iPhone 7 Plus ofrece una versión algo más amarillenta.

(Imagen tomada con un iPhone 7 Plus)
(Imagen tomada con un iPhone 7 Plus)

Captando elementos en diferentes planos no hemos notado diferencias notables. Puede que el Galaxy S8 haga un mejor trabajo gracias a esa labor de realzar los colores.

(Imagen tomada con un Samsung Galaxy S8)
(Imagen tomada con un Samsung Galaxy S8)

En el caso del iPhone no hay una diferencia notable aunque sus colores más planos logran que el contraste de los elementos de la imagen pierdan parte del contraste.

(Imagen tomada con un iPhone 7 Plus)
(Imagen tomada con un iPhone 7 Plus)

Donde sí que hemos observado un salto de calidad es a la hora de aplicar el macro y fotografiar un objeto, en este caso una flor, muy de cerca. Y el Galaxy S8, pese a contar con una óptica de hace un año, sigue siendo un teléfono muy robusto como lo demuestra este ejemplo.

(Imagen tomada con un Samsung Galaxy S8)
(Imagen tomada con un Samsung Galaxy S8)

La comparación es especialmente significativa si tenemos en cuenta que el iPhone cuenta con una cámara dual y con una tecnología que le debería permitir jugar mejor con esa profundidad de campo a la hora de realzar objetos en primer plano.

(Imagen tomada con un iPhone 7 Plus)
(Imagen tomada con un iPhone 7 Plus)

La prueba de fuego llega con la puesta de sol. Y ahí nos hemos llevado una sorpresa. Esperábamos que el Galaxy S8 siguiera siendo una de las referencias en el ámbito de la telefonía móvil y dejara al iPhone en mal lugar y el teléfono de Apple ha salido muy airoso. Tanto, que en este apartado es el Galaxy el teléfono que ofrece tonos más amarillentos.

(Imagen tomada con un Samsung Galaxy S8)
(Imagen tomada con un Samsung Galaxy S8)

El iPhone 7 Plus ofrece unos tonos más naturales, no tan amarillos. Las imágenes nocturnas siempre han sido uno de los puntos débiles de Apple pero en esta ocasión el teléfono diseñado en Cupertino sale más que bien parado.

(Imagen tomada con un iPhone 7 Plus)
(Imagen tomada con un iPhone 7 Plus)

Conclusiones

Que Samsung decidiera mantener la misma cámara del S7 para el modelo de este año fue un pequeño chasco. Pero los primeros resultados obtenidos con la cámara del nuevo Galaxy son muy satisfactorios. Y lo son porque la óptica del modelo del año anterior era una de las mejores del mercado, lo que le permitía contar con una ventaja de varios cuerpos respecto a sus rivales.

(Enrique Villarino)
(Enrique Villarino)

El hecho de tomarse un año casi 'sabático' en este aspecto significa, muy probablemente, que la competencia vaya a igualar estas prestaciones a lo largo del año. Será interesante ver qué consigue Apple con el próximo iPhone o si Google es capaz de mejorar los resultados obtenidos con el Pixel. Hasta ese momento, la del Galaxy seguirá siendo una de las mejores cámaras del mercado aunque es una pensa pensar que el S8 habría sido un teléfono soberbio si el fabricante coreano hubiera decidido mejorar las especificaciones.

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