Ergonomía, practicidad y belleza

Ratones y teclados para todos los bolsillos: los mejores accesorios para tu ordenador

Con cables o sin cables, más precisos o menos… Los periféricos más importantes de un ordenador tienen versiones para todo tipo de clientes

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Sin ellos no podemos hacer casi nada (por no decir nada) con un ordenador. Buscamos en ellos la ergonomía, la practicidad y, por qué no también, la belleza. Teclados y ratones son básicos para trabajar o entretenerse, y no siempre el primer modelo con el que nos encontremos será el mejor o el más idóneo para nosotros. Que se lo digan a los ‘gamers’, que escudriñan todas las opciones y escogen la mejor, sea al precio que sea, para disfrutar aún más de la experiencia.

Sin embargo, puede que a ti, para mandar algún que otro correo electrónico o mensaje de Facebook y escoger una canción en YouTube no te interese tanto uno de esos modelos. Sea cual sea tu opción, hay mucho donde elegir, y aquí te vamos a dar algunos consejos para quedarte con los mejores.

Cómo elegir unos buenos periféricos

A la hora de escoger un teclado o un ratón hay que tener en cuenta ciertas características, que dependen del uso que le vayamos a dar: trabajo, ocio, videojuegos… En cualquier caso, hay una serie de elementos comunes a cualquier tipo de función.

Así, debemos comprobar si ambos periféricos tienen sujeción o agarre, es decir, que no se mueven de un lado para otro cuando estamos trabajando con ellos. Esto puede ser muy molesto en el caso de un teclado, si se desliza mientras tecleamos y hay que estar recolocándolo a menudo. Así, a la hora de comprar el periférico, probémoslo antes tecleando un poco sobre una superficie parecida a la que tenemos en casa (o, al menos, tratemos de comprobar su agarre leyendo opiniones de otros usuarios).

Por otra parte, debes tener en cuenta que el teclado se ensucia con mucha facilidad. En el trabajo esto puede ser un problema, ya que si no se limpia queda como impresentable. Por ello, deberíamos tener también en cuenta si lo podremos limpiar y cómo (retirando las piezas, pasando simplemente un paño…), para escoger un modelo u otro. Además, en los teclados para el trabajo, puede que tener algún que otro puerto USB sea de agradecer; esto es ideal si trabajamos con lápices de memoria o lectores de tarjeta y no queremos buscar las entradas en la torre del ordenador.

Además, tendremos que decidir si preferimos periféricos con cable o inalámbricos. Los primeros suelen ser más baratos y, además, no tienen el inconveniente de quedarse sin batería o la necesidad de estar siempre vinculados al ordenador por alguna conexión tipo Bluetooth (aunque esto no sucede en todos). Sin embargo, con los segundos nunca tendrás el problema de un cable demasiado corto o demasiado largo que te impida trabajar con comodidad.

Dándole a la tecla

A la hora de elegir teclado, hay que distinguir entre dos tipos: los de membrana (más parecidos a los de un ordenador portátil) y los mecánicos. Los de membrana son más suaves, pues la tecla no hace tanto recorrido al pulsarla, mientras que en los mecánicos hay que hacerlo con más fuerza. Estos últimos son como los de los ordenadores más clásicos e incluso podrían recordar a los de algunos modelos de máquinas de escribir. Puede que te vaya lo ‘retro’ y te guste el sonido de las teclas subiendo y bajando; entonces, los mecánicos son los tuyos. Pero si no, prueba en la tienda unos y otros para ver cuál es el que mejor se adapta a tus dedos o a tu velocidad.

Los teclados mecánicos se parecen más a los clásicos de ordenadores y máquinas de escribir, con un sonido de tecleo característico. (Imagen: Pexels)
Los teclados mecánicos se parecen más a los clásicos de ordenadores y máquinas de escribir, con un sonido de tecleo característico. (Imagen: Pexels)

Por poco más de 10 euros se puede encontrar un buen teclado mecánico para la oficina. Es el caso del Logitech K120 (12,95 euros), que tiene patas ajustables y, afirma la compañía, es resistente a salpicaduras. Sirve para PC y Mac y con tan solo conectarlo a un puerto USB comienza a funcionar.

Si lo que se busca es un modelo inalámbrico, de la misma casa tenemos el MK270 (24,90 euros), que viene con ratón incluido, ocho botones de acceso rápido a las funciones que se programen y una autonomía de hasta 10 metros. Las pilas duran hasta 24 meses y 12 en el caso del ratón.

Si somos ‘gamers’ no muy exigentes, podemos conseguir un equipo retroiluminado como el Kombat, de la marca Nox (29,90 euros). También con ratón, el teclado es de membrana y viene con seis teclas programables y reposamuñecas, ideal para las largas horas de juego. El ratón tiene una sensibilidad ajustable, según la precisión que se requiera. Otra opción es el Roccat Isku (79,99 euros), también con reposamuñecas, que destaca por sus tres teclas para pulgares (debajo de la barra espaciadora) y cuyo cable mide hasta 2 metros, ideal para jugar a larga distancia.

Para los jugadores más ‘pro’ y que pueden tirar la casa por la ventana con el presupuesto, un teclado bastante imponente es el Razer BlackWidow Chroma (199,99 euros), que se puede iluminar con numerosos colores y que permite programar todas las teclas. Además, cuenta con otras cinco para grabar macros conforme se está jugando, tiene puerto USB e incluso orificios para altavoces y micrófono. Una buena pieza que debería cubrir las apetencias de los más exigentes.

Escogiendo un ratón

Una vez hayas decidido si quieres un ratón con cable o inalámbrico (los que funcionan con Bluetooth tienen un mayor alcance que los que funcionan con radiofrecuencia, y además hay que comprobar que funcionen con nuestro sistema operativo), también debes decidir si prefieres un ratón óptico o un ratón láser. En cuanto a los primeros, es conveniente manejarlos sobre una alfombrilla de colores mate. Los segundos, en cambio, son todavía más precisos y se convierten por tanto en la mejor opción para jugones o diseñadores.

Además, hay que comprobar si es apto para zurdos y si es ergonómico. En este último caso, importa que toda la mano descanse sobre la superficie del ratón, que la muñeca no esté doblada y que, en caso de que sea necesario, el pulgar descanse en una aleta (lateral hundido) del ratón. Por último, está el número de DPI o puntos por pulgada: a mayor número mayor precisión. El DPI interesa sobre todo a profesionales del diseño o ‘gamers’; por tanto, si el ratón es para tu casa o el trabajo, no hace falta mirar tanto este factor. Incluso, hay ratones, como el del teclado Kombat que citábamos antes, que tienen una sensibilidad ajustable.

La marca Logitech es una apuesta segura y barata para quienes busquen ratones domésticos o para la oficina. (Imagen: Amazon)
La marca Logitech es una apuesta segura y barata para quienes busquen ratones domésticos o para la oficina. (Imagen: Amazon)

Una opción bastante buena para aquellos a los que el precio no importe, quieran uno inalámbrico e incluso opciones para usar en varios dispositivos a la vez es el Logitech Mx Anywhere 2 (57,95 euros), que, a la hora de configurarlo, permite ajustar la velocidad del puntero: más rápido, con mayor precisión… Funciona con Bluetooth y su batería tiene una autonomía de 360 horas. Al pulsar uno de sus botones, el ratón puede usarse en hasta tres dispositivos diferentes (que pueden ser Windows o Mac)

En caso de que quieras usar el ratón en un portátil y necesites llevar el ordenador contigo, quizá debas optar uno de viaje, muy pequeño y fácil de transportar pero más incómodo de utilizar si tu mano es mucho más grande que el periférico. Sin embargo, te puede salvar de un apuro en el tren o en el avión. Son bastante baratos (tienes modelos por unos 5 euros) e incluso hay algunos que vienen con fundas, que también se venden por separado, así que es una opción a tener en cuenta.

También hay modelos baratos que no implican que sobre un cuarto de la palma de la mano por cada lado. La propia Logitech tiene modelos ópticos con cable, como el B100 (7,28 euros), o inalámbricos como el M185 (a partir de 11,35 euros y disponible en varios colores) que sirven para usar en casa o en la oficina. En el caso del B100, es interesante destacar que está diseñado para ambidiestros.

Si eres jugón, probablemente la mejor opción sea uno de esos ‘mouses’ con varios botones programables que nos hacen depender menos del teclado. También, muchos ‘gamers’ recomiendan que tenga cable, para que no nos deje colgados en el momento menos pensado, y que sea láser para obtener mayor precisión.

El Razer DeathAdder es ideal para eSports y cuenta hasta con iluminación de muchos colores. (Imagen: Amazon)
El Razer DeathAdder es ideal para eSports y cuenta hasta con iluminación de muchos colores. (Imagen: Amazon)

Los Razer DeathAdder, como el modelo Elite (79,95 euros), suelen estar bastante bien vistos para jugones. El Elite tiene varios botones programables y ergonomía en los laterales. Y no solo eso, sino que cuenta con iluminación RGB personalizable, que le da un toque extra de belleza. Si practicas ‘eSports’, puede ser una muy buena opción.

Si el presupuesto es un problema, hay otras opciones más baratas para jugar. Por ejemplo, el modelo MSI DS B1, también con buena sujeción, iluminación RGB y varios botones disponibles (en concreto, seis), cuesta 26,51 euros en Amazon. Mientras tanto, el Newskill Renshi, especializado en juegos de disparos, vale 39,95 euros; tiene láser de 8200 DPI, seis botones y textura de goma para facilitar el agarre y que la mano no se resbale. Y si lo quieres aún más barato, prueba un Yober Gaming, que por apenas 9 euros es compatible con numerosos ordenadores y permite configurar los niveles de DPI y la iluminación de colores.

Como se puede comprobar, la variedad de teclados y ratones es amplia y solo hay que tener claro a qué los vamos a destinar. Si no es una labor muy especializada y estos periféricos no están entre nuestras prioridades, cualquier opción por debajo de los 30 euros, tanto en uno como en otro, será una buena elección.

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