es portátil y tiene el tamaño de una galleta

El ingenioso invento de dos estudiantes del MIT para evitar que se enfríe tu café

Parece una ficha de casino, pero es un invento que te ayudará a mantener el café caliente hasta que te lo termines.

Foto: Victoria Gregory y Gabe Alba con su invento, Coffee Cookie (Dana Smith Photography/MIT)
Victoria Gregory y Gabe Alba con su invento, Coffee Cookie (Dana Smith Photography/MIT)

Existen en este mundo dos tipos de personas: los que se toman el café caliente y los desalmados que son capaces de tomarse el café a cualquier temperatura, da igual que se quede frío por llevar media hora abandonado sobre su mesa de trabajo. Si es usted de los segundos, esta noticia quizá no le resulte de mucho interés, pero si es usted una persona sensible y considerada puede alegrarle el día: dos estudiantes del MIT han inventado un pequeño dispositivo que evitará que se te enfríe el café antes de terminártelo.

Se trata de un pequeño disco, similar a una ficha de casino, de color azul que se adhiere a la parte de abajo del vaso o la taza y que contiene una batería con la capacidad suficiente para alcanzar los 90 grados. Como tiene forma de galleta, Gabe Alba y Victoria Gregory, los autores, la han bautizado como Coffee Cookie, y su idea es que se convierta en un producto comercial y termine en el bolsillo de todos los amantes del café que consumen, sobre todo, café para llevar.

Con 15 minutos es suficiente

Porque su dispositivo no es la primera idea que llega al mercado con la intención de que no se nos enfríe el café, ¿quién no ha recibido como regalo uno de esos cacharros que se conectan vía USB al ordenador? Ese esa es la diferencia que Alba y Gregory han dado a su Coffee Cookie: no tiene que estar enchufada para funcionar, sino que lo hace con una batería recargable.

La energía que hace falta para mantener una bebida caliente excede la capacidad de la batería que se puede instalar en un dispositivo así de pequeño, pero después de realizar una encuesta a 300 personas, los estudiantes llegaron a la conclusión de que había un pequeño espacio para llenar: el de las personas que piden café para llevar y lo tiran una vez que se han enfriado, desperdiciando hasta un tercio del café por el que han pagado.

El Coffee Cookie se puede recargar cada día
El Coffee Cookie se puede recargar cada día

Para este problema sí tenían una solución: "Nos dimos cuenta de que no hace falta mantener el café caliente indefinidamente", explica Gregory. Desarrollar un invento que mantuviese el café a la misma temperatura durante 15 minutos, y no durante horas y horas, era suficiente, y una tarea mucho más alcanzable. Así nació su invento: un accesorio para el café para llevar y que se puede recargar para usarlo cada día.

Ambos alumnos se encuentran en el cuarto año de sus estudios de ingeniería mecánica. Dentro del programa de una de sus asignaturas diseñaron el prototipo para el Coffee Cookie en el mes de enero, y pretenden lanzar al mercado las primeras mil unidades este próximo mes de abril. "Muchas 'startups' hoy en día quieren revolucionar el mundo. Nosotros solo queremos hacer algo divertido y llevarlo rápido hasta la gente".

Y si está demasiado caliente...

Alba y Gregory no han sido los primeros en dedicar su ingenio y conocimientos a mejorar la hora del café. Ann Makosinski es una adolescente canadiense que ganó la Geria de la Ciencia de Google en 2013 en la categoría de 16 y 17 años gracias a una linterna que funcionaba gracias al calor de la mano de quien la sujetaba.

Siguiendo con la idea de reaprovechar el calor, y siguiendo la lógica inversa de los jóvenes del MIT, en 2016 presentó su siguiente invento: e-Drink, una taza equipada con un generador termoeléctrico que reconvertía el calor de la bebida contenida en electricidad para cargar un móvil o tableta y darle 30 minutos de actividad extra. No es mucho, pero ¿cuánto carga tu actual taza favorita? Pues eso.

"Suele pasar que calientas el café y luego tienes que esperar un rato a que se enfríe un poco para empezar a beber", explicaba Makosinski. "¿Por qué no recoger parte de ese calor perdido, que al fin y al cabo es energía, y reconvertirlo en electricidad?".

El calor que sale, que entre de nuevo

No hace falta ser muy avispado para darse cuenta de que el invento de Alba y Gregory y el de Mokisinski suponen soluciones opuestas para la misma necesidad (o anhelo vital, si queremos verlo así): tomarse el café a la temperatura idónea, es decir, suficientemente caliente pero sin despellejarnos la lengua con la lava del Monte del Destino.

La 'startup' Joeveo tuvo en 2014 una idea que podríamos considerar intermedia. Presentaron su Temperfect, una taza (más parecida a un termo) que absorbía el exceso de calor de la bebida para que no te abrasases la boca y lo almacenaba en una capa de material aislante para luego liberarlo poco a poco de nuevo hacia el interior y así mantener el café a la misma temperatura durante horas.

Lanzaron su proyecto en Kickstarter y tuvo una gran acogida: necesitaban 23.500 dólares para poner en marcha la producción y consiguieron recaudar más de 270.000. "Este proyecto nació de mi frustración por no poder beberme mi café, cuidadosamente preparado pero demasiado caliente, justo después de hacerlo, y que después se enfriase antes de tener tiempo de disfrutarlo", explicaba Dean Verhoeven, uno de los inventores. Tras años de investigación, desarrolló lo que llama un material aislante activo, que absorbe el calor sobrante al principio para liberarlo después de forma sostenida.

Eso fue hace ahora tres años. En estas últimas semanas, Temperfect ha salido de producción y está llegando a los que aportaron a la causa, con resultado satisfactorio según los comentarios publicados en su web. También puede comprarse directamente, por unos 45 dólares más gastos de envío.

Lo que haga falta por un café a la temperatura perfecta.

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