La Generalitat pide que 'dejen de confundir'

Airbnb azuza a quienes alquilan su casa contra la normativa de Puigdemont

Los usuarios de Cataluña están recibiendo correos donde la empresa les anima a escribir a la Generalitat y el Ayuntamiento contra la regulación de habitaciones y primera vivienda

Foto: Una joven sostiene su maleta frente a una pancarta contra Airbnb. (Reuters)
Una joven sostiene su maleta frente a una pancarta contra Airbnb. (Reuters)

La plataforma de alquiler vacacional Airbnb ha mandado un email instando a sus usuarios de Cataluña a que escriban al consistorio y a la Generalitat para que no apruebe el decreto que quiere regular el alquiler de habitaciones y primeras viviendas, hasta ahora sin cobertura legal.

En el texto que acompaña el formulario para dirigirse a ambas instituciones anima a que “defiendan” el 'home sharing' (alquiler de habitaciones y primeras viviendas) y acusan al Ayuntamiento de estar beneficiando a las grandes empresas hoteleras por encima de los ciudadanos. También critican que el consistorio haya lanzado una campaña de “desinformación que incita a los vecinos a denunciarse entre ellos”.

El email que han recibido hoy los usuarios de Cataluña
El email que han recibido hoy los usuarios de Cataluña

La carta, con un tono similar a la que mandaban hace sólo unos días a los usuarios de Valencia, está dirigida a una decena de políticos, entre los que se encuentran Ada Colau, el segundo teniente de alcalde, Jaume Collboni, Oriol Junqueras o el regidor de Turismo del Ayuntamiento de Barcelona, Agustí Colom. En ella justifican ser contrarios a esta medida que traería “restricciones desproporcionadas”. “El home sharing ayuda a miles de familias en Catalunya a llegar a final de mes y a permanecer en sus casas y barrios”, defiende el texto en el que animan a que expliquen su experiencia con la plataforma.

Consultados por este periódico, la empresa se posiciona a favor de que exista una regulación, pero no que les ponga al mismo nivel que los profesionales, como opinan que pasaría con este decreto: “Las personas que comparten sus hogares de forma ocasional serán tratadas del mismo modo que los operadores comerciales, profesionalizando su actividad, y estarán sujetos a normas arcaicas diseñadas para una industria diferente, que incluye un complejo sistema de registro, que favorece a los operadores comerciales”.

Sin embargo, según señalan desde la Generalitat, este decreto sólo tiene la intención de regular mediante el registro en los ayuntamientos de los espacios a arrendar, un trámite sin coste: "No estamos en contra de que los particulares alquilen habitaciones, pero queremos que se haga con garantías de legalidad y de calidad para los usuarios. Por eso hace falta que exista un registro y control. Pedimos a Airbnb que deje de confundir y se sitúe al lado de la legalidad y la oferta de calidad", explica Joan Aregio, secretario de Empresa y Competitividad de la Generalitat. El decreto se enmarca dentro de la Ley de Turismo que podría entrar en vigor a principios de verano.

No estamos en contra de que los particulares alquilen habitaciones, pero queremos que se haga con garantías de legalidad y de calidad

Desde el ayuntamiento se posicionan también a favor de la regulación. “Hay un diálogo constante con la Dirección de Turismo, que son conocedores de la posición del Ayuntamiento, que apuesta por que el reglamento ayude a mejorar una regulación de las viviendas turísticas hoy excesivamente laxa y que nos ayude a resolver situaciones de convivencia con los vecinos y vecinas de la ciudad”. Según datos del ayuntamiento, Airbnb tiene 15.881 pisos turísticos en Barcelona de los que 6.275 no cuentan con licencia.

Usuarios de Airbnb divididos

Ana es una de las usuarias que ha recibido el email esta mañana, y a pesar de que le gusta utilizar la plataforma cuando viaja fuera, la ha recibido con indignación por considerarla “tremendamente sesgada”. “El problema que se esta viviendo en Cataluña, concretamente en Barcelona, es desastroso para los que vivimos aquí. El alquiler ha triplicado su precio y cada vez en mas difícil encontrar un sitio decente para vivir. Quizá si a esta gente se le pone un poco mas difícil, conseguiremos un alquiler mas digno y asequible”.

El problema que se esta viviendo en Cataluña, concretamente en Barcelona, es desastroso para los que vivimos aquí

Pablo, por ejemplo, es un vecino de Sant Antoni que desde hace seis meses está buscando piso sin éxito. “Quiero irme a vivir solo porque hasta ahora he compartido y está siendo imposible, los precios son altísimos por pisos enanos, sin luz ni ascensor”. Aunque en un principio quería quedarse en el centro, tuvo que ampliar a todo el municipio, luego a zonas de la periferia y ahora ya ha renunciado a que esté amueblado y con ascensor. “Pido algo normal, nada grande, pero a un precio razonable”, explica este ingeniero que llegó de Ciudad Real hace cinco años en los que ha visto cambiar su barrio radicalmente como consecuencia del turismo.

Esta misma semana el espacio vecinal Fem Sant Antoni publicaba un mapa que dejaba ver claramente el impacto y densidad de los pisos turísticos en la zona.

Daniel*, un vecino del Example sí pone en duda la regulación del 'home sharing'. En su caso tiene una habitación en alquiler en el piso donde vive y cree que hay diferencias entre los que arriendan los pisos como negocio y los que, como él, lo hacen para sacarse un dinero extra: “Yo ya declaro mis ingresos por alquilar la habitación, no sé para qué puede haber un registro, pero tiene que ser un win-win para que me compense hacerlo, no sólo para que nos tengan controlados”, explica.

Él vivió en sus carnes las cartas que el Ayuntamiento mandó hace unos meses a los vecinos de algunos barrios, para que avisasen si tenían sospechas de que alguien en su edificio tenía pisos en alquiler. “Era como una caza de brujas, llamaron a mi casero, con el que tengo puesto en el contrato que puedo alquilar, y además no tenían ninguna queja porque controlamos mucho a la gente que viene”, explica.

Un capítulo más en las hostilidades

El email que han recibido hoy los usuarios catalanes de Airbnb es un paso más en las ya tensas relaciones entre la multinacional y el gobierno de Ada Colau, el único del mundo que les ha multado, debido a la turistificación que sufre la ciudad, y por la que muchos apuntan directamente a la multinacional.

El pasado mes de febrero, la empresa propuso limitar los alquileres en zonas como Ciutat Vella a uno por anunciante, lo que el ayuntamiento considero “una tomadura de pelo”. “Airbnb se equivoca, no se pueden publicitar pisos sin licencia, hemos dicho que seremos contundentes contra los pisos turísticos ilegales", declaró entonces Colom.

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