EL PRESIDENTE DE TELEPIZZA, DENUNCIADO POR PRESUNTA ESTAFA

Juicio a La Nevera Roja: los Juantegui pagaron 9.000€ por acciones de 3 millones

Problemas para el presidente ejecutivo de Telepizza: él y sus hijos compraron acciones de La Nevera Roja a una socia por 9.000 euros y muy poco después las vendieron por tres millones

Foto: El presidente de Telepizza, Pablo Juantegui (izquierda), junto al cofundador de La Nevera Roja, su hijo Íñigo Juantegui. (EC)
El presidente de Telepizza, Pablo Juantegui (izquierda), junto al cofundador de La Nevera Roja, su hijo Íñigo Juantegui. (EC)

En apenas un año, la 'startup' española La Nevera Roja protagonizó una de las ventas más exitosas del emprendimiento digital español y también una de las reventas más extrañas. Ahora, con su marca desaparecida y en manos de la británica Just Eat, la compañía española vuelve a la palestra de la actualidad, aunque por un motivo bastante más polémico: una supuesta estafa y administración desleal en la compraventa de unas acciones, todo ello denunciado en una querella criminal admitida a trámite.

Y lo que dota de especial relevancia pública e interés general a la querella es que el principal afectado es quien dirige y administra actualmente una empresa que cotiza en bolsa tan relevante como Telepizza. Y es que Pablo Juantegui, actual presidente ejecutivo de la multinacional pizzera y exinversor de La Nevera Roja (cofundada por su hijo Íñigo Juantegui), lideró la compra de unas acciones de la 'startup' por 9.000 euros... que fueron vendidas, unas tres semanas después, por 3,03 millones de euros.

Presunta estafa y administración desleal

Así lo cuenta Diana Andersen de Morais, exsocia y expareja de hecho de Pablo Juantegui durante 13 años, en una querella criminal a la que ha tenido acceso Teknautas y en la que le achaca dos presuntos delitos: estafa agravada y administración desleal.

Pablo Juantegui no es el único querellado: en su denuncia, Andersen de Morais también ejerce acciones legales contra el cofundador de La Nevera Roja Íñigo Juantegui, así como contra Grupo Yamm Comida a Domicilio SL (La Nevera Roja), Jauna Consulting Agency SL (empresa conjunta de Pablo Juantegui y Diana Andersen) e Inversiones Tostado SL (la compañía en la que, según la denunciante, se gestó la supuesta administración desleal).

Diana Andersen acusa a Juantegui de ocultarle el valor real de sus acciones en La Nevera Roja y el proceso de venta de la 'startup'

Con motivo de la denuncia y de los supuestos delitos de los que se acusa a los querellados, Diana Andersen de Morais reclama un mínimo de 3,03 millones de euros, una cantidad que podría elevarse dependiendo del número de delitos supuestamente cometidos, así como del cálculo de varias operaciones financieras y derechos sobre acciones que deberán ser evaluados durante todo el proceso.

La querella, interpuesta en octubre de 2015, fue admitida a trámite el pasado 15 de abril. A día de hoy, se encuentra en plena fase de instrucción y toma de declaración a los querellados y a otras personas relacionadas, tales como el otro cofundador de La Nevera Roja, José del Barrio, o diversos exinversores de la compañía. Estas personas, libres de toda posible responsabilidad en la querella, han prestado declaración por el interés de la información y el contexto que puedan aportar.

1) ¿En qué consistió la supuesta estafa?

En su imputación más grave, Diana Andersen acusa a Pablo Juantegui de "un delito de estafa agravada en atención a la cuantía y por abuso de las relaciones personales", al comprarle a ella por 9.000 euros unas acciones de La Nevera Roja que, tres semanas después, la familia Juantegui vendió a Rocket Internet por 3,03 millones de euros.

Y es que, para Andersen, el momento de la compraventa entre ambos no fue casual: según asegura ella, cuando Juantegui le ofreció comprar sus acciones, él ya sabía que había ofertas millonarias por La Nevera Roja, con lo que, según Andersen, "desplegó el ardid engañoso" que "produjo el grave perjuicio económico que se cuantifica en más de tres millones de euros".

La historia es más compleja de lo que parece: según la querella, Diana Andersen de Morais y Pablo Juantegui Azpilicueta fueron pareja de hecho durante 13 años. Sin embargo, "este vínculo sentimental se disolvió definitivamente en el mes de febrero de 2014".

Pablo Juantegui, presidente ejecutivo de Telepizza y exinversor de La Nevera Roja. (EFE)
Pablo Juantegui, presidente ejecutivo de Telepizza y exinversor de La Nevera Roja. (EFE)

Fue 10 meses después cuando "ambas partes suscribieron un documento privado por el que se regularon las relaciones económicas derivadas del cese de su convivencia". Dicho documento, al que ha tenido acceso este periódico, fue firmado por ambos el 29 de diciembre de 2014.

En el contrato de cese de convivencia, la exsocia y expareja tuvo que decidir, entre otras cosas, cómo repartirse las acciones de Jauna Consulting SL, una sociedad que ambos constituyeron en el año 2000 y mediante la que invirtieron en La Nevera Roja, la compañía de la que, dependiendo del momento y la ronda de financiación, Jauna Consulting llegó a tener entre un 7% y un 8,5%.

El 29 de diciembre, Pablo Juantegui y Diana Andersen firmaron su acuerdo: Andersen le vendería su 46% de Jauna Consulting a cambio de 9.000 euros. A ella le pareció "un precio simbólico, irrisorio, muy inferior al real", pero, según asegura, accedió a firmar debido a su "situación de dificultades económicas".

Y es que para solucionar dichos problemas financieros, y siempre según la versión ofrecida en la querella, "Diana Andersen se vio en la necesidad de vender la vivienda unifamiliar de la que era copropietaria con él, valorada en más de 2.500.000 euros", aunque "Pablo Juantegui se negó en todo momento a firmar la venta de su participación hasta que ella firmara el acuerdo regulador [el del cese de la convivencia de la pareja], en los términos por él impuestos".

Tres semanas antes de la venta de LNR, los Juantegui compraron las acciones de Andersen por 9.000 euros

Al final, Andersen accedió a vender sus acciones por 9.000 euros, una venta que no se haría a Pablo Juantegui, sino a sus tres hijos: Íñigo (cofundador de La Nevera Roja), Joaquín y Miriam.

En ese acto, en el que Pablo Juantegui firmó en representación de sus hijos, Diana Andersen firmó también una cláusula en la que los dos miembros de la expareja se comprometían a "no interponer ningún tipo de acción legal en el ámbito civil o penal contra la otra parte por cualquier motivo anterior a la fecha del presente acuerdo".

El bombazo: La Nevera Roja, vendida por 80 millones

La sorpresa le llegó a Diana Andersen poco después, el 3 de febrero de 2015, cuando se filtró el bombazo en el sector digital español: el grupo alemán Rocket Internet había comprado La Nevera Roja por 80 millones de euros. Según los rumores de la época, la firma de la venta se habría producido entre la segunda y la tercera semana de enero.

La exsocia de Pablo Juantegui se sintió "engañada": partiendo de los 80 millones pagados por Rocket Internet, "la participación de Jauna Consulting en La Nevera Roja, que ascendía al 8,3%", estaría valorada en "aproximadamente 6.640.000 euros". Así pues, las acciones que Andersen vendió por 9.000 euros el 29 de diciembre fueron vendidas por los Juantegui tres semanas después por 3.035.428,57 euros, según sus cálculos.

La querellante lo tiene claro: Pablo Juantegui, que "manifestó el valor residual de aquellas participaciones", en realidad "ocultó y silenció información esencial sobre su verdadera valoración". De hecho, y a la vista de los acontecimientos, Andersen considera que los 9.000 euros que ella recibió por el 46% de Jauna Consulting "representan un 0,003% de su valoración real".

Andersen exige a Juantegui responsabilidades penales y un mínimo de 3,03 millones de euros

Además, se muestra convencida de que la venta de La Nevera Roja a Rocket Internet "se venía negociando desde meses atrás" y de que "Pablo Juantegui tenía pleno conocimiento de la existencia de estas negociaciones, de su estado y del precio ofertado, no solo a través de su hijo, sino también de los restantes administradores de La Nevera Roja, con quienes guarda relación personal".

Así pues, Diana Andersen de Morais acusa a Pablo Juantegui de un presunto delito de estafa. Para justificar tal delito, recurre a los artículos 248 y 251 del Código Penal, en los que se asegura que "cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno".

En este caso, además, la querellante considera que se trata de un delito agravado, que se califica como tal en caso de que "se cometa un abuso de las relaciones personales existentes entre víctima y defraudador, o aproveche este su credibilidad empresarial o profesional".

Por tanto, la querellante exige a su exsocio y expareja, aparte de las responsabilidades penales consecuentes, una indemnización mínima de 3,03 millones de euros.

Este periódico ha entrado en contacto con los tres principales protagonistas de la querella —Diana Andersen de Morais, Pablo Juantegui e Íñigo Juantegui—, pero ninguno de los tres ha querido ofrecer declaraciones sobre este asunto.

La Nevera Roja nació en septiembre de 2011 de la mano de José del Barrio (izda) e Íñigo Juantegui (dcha).
La Nevera Roja nació en septiembre de 2011 de la mano de José del Barrio (izda) e Íñigo Juantegui (dcha).

La clave: ¿cuándo se gestó la venta?

En todo este asunto hay una pregunta clave: ¿cuándo comenzó la negociación de compraventa entre La Nevera Roja y Rocket Internet? ¿Antes o después del 29 de diciembre, fecha en que Diana Andersen y Pablo Juantegui firmaron el cese de su convivencia como pareja?

De hecho, la puja final por La Nevera Roja contó con tres grandes empresas interesadas en la 'startup': incluso si la negociación con Rocket Internet empezó más tarde, ¿hubo antes contactos con el resto de interesados, cuyas ofertas ya podrían haber elevado el valor potencial de las acciones de Andersen en Jauna Consulting?

En Teknautas hemos querido ajustar el calendario a partir de los datos públicos disponibles. Para empezar, la filtración de la venta de La Nevera Roja se produjo el 3 de febrero de 2015. En el caso de que Diana Andersen tuviera razón al decir que estas negociaciones estaban en marcha antes de que ella firmara la venta de sus acciones, el proceso de negociación con Rocket Internet habría durado más de cuatro semanas; en caso contrario, y aun asumiendo que la venta de la 'startup' se produjera el mismo 3 de febrero, el proceso no habría durado más que eso.

José del Barrio: "Empezamos a finales de octubre"

Sin embargo, no son los únicos datos disponibles. La firma que gestionó las negociaciones y la venta de La Nevera Roja, Axon Partners, aseguró en su momento que estuvo trabajando en este proceso "cerca de ocho semanas", entre "el diseño de la estrategia corporativa, la identificación de los potenciales compradores y la ejecución de la transacción".

Así pues, si la venta se hubiera firmado el 3 de febrero, el proceso habría comenzado a principios de diciembre de 2014, antes de la firma del acuerdo entre la expareja societaria y sentimental.

Según Del Barrio, las negociaciones comenzaron dos meses antes de que Andersen vendiera sus acciones por 9.000 euros

Pero no acaba aquí la cosa, ya que hay un momento que aporta algo más de luz al asunto. Tuvo lugar el 15 de septiembre de 2015, cuando José del Barrio, cofundador de La Nevera Roja (pero sin responsabilidad alguna en esta querella) y socio de Íñigo Juantegui, acudió al evento First Tuesday para contar su experiencia como emprendedor dentro de la 'startup'.

Tal y como se puede ver en el minuto 40:50 del siguiente vídeo, Del Barrio ofrece alguna clave de las operaciones: "Fue todo muy rápido. Esto lo empezamos a finales de octubre, en diciembre teníamos los procesos en marcha, habíamos tenido cinco ofertas y en enero estaba firmado".

Juicio a La Nevera Roja: los Juantegui pagaron 9.000€ por acciones de 3 millones

De hecho, en el minuto 47:25, Del Barrio incluso cuenta que la operación estuvo prácticamente cerrada hasta con tres compradores: "Estaba cerrado tres veces con tres diferentes", asegura.

2) ¿Una supuesta administración desleal?

Diana Andersen de Morais también acusa a sus querellados de un supuesto delito de administración desleal que, aunque juegue un papel menor en este embrollo, también resulta importante al implicar de manera directa a Íñigo Juantegui, hijo de Pablo Juantegui y cofundador de La Nevera Roja.

En diciembre de 2013, cuando "Diana Andersen era la administradora única de Jauna Consulting" y esta sociedad "tenía el 7,53% del capital social de La Nevera Roja", los administradores de La Nevera Roja, entre los que se encontraba Íñigo Juantegui, "acordaron la celebración de una junta general extraordinaria el 27 de enero de 2014 para aprobar una ampliación de capital de hasta dos millones de euros". Por aquel entonces, "Jauna Consulting, en su condición de accionista, era titular de un derecho de suscripción preferente respecto del 7,53% de las nuevas participaciones sociales a emitir".

Andersen acusa a los Juantegui de crear una empresa 'ad hoc' para quitarle los derechos preferentes de sus acciones en La Nevera Roja

Sin embargo, Pablo e Íñigo Juantegui "constituyeron apenas un mes antes de la junta la sociedad Inversiones Tostado SL". Además, ambos "comunicaron a los administradores de La Nevera Roja que Jauna Consulting había cedido a Inversiones Tostado los derechos de suscripción preferente de los que era titular, por lo que sería esta última sociedad, y no Jauna, la que acudiría a la ampliación".

Así pues, "con una finalidad claramente defraudatoria y a fin de sustraer los derechos económicos de Jauna Consulting", los dos Juantegui "acudieron a la ampliación de capital, consumando la ilícita sustracción de los derechos de Jauna Consulting al suscribir fraudulentamente las nuevas acciones a través de Inversiones Tostado".

Para Diana Andersen de Morais, la cosa está clara: "Íñigo Juantegui facilitó esta información puntualmente a su padre, y al mismo tiempo me la sustrajo y ocultó a mí. (...) Ambos querellados eran conocedores del importantísimo beneficio que se obtendría al acudir a aquella ampliación de capital, máxime cuando el desembolso de Jauna Consulting se encontraba bonificado", de modo que, "de los 200.000 euros a suscribir con aquella ampliación, solo se tendrían que desembolsar 82.506 euros".

Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

"Un beneficio ilícito de más de 600.000 euros"

Y todo ello, como decimos, porque "la relación de pareja de Diana Andersen con Pablo Juantegui se encontraba deteriorada", con lo que los dos Juantegui "idearon un plan para sustraer ese importantísimo activo al patrimonio común de la pareja" y "obtener un importante lucro en un breve periodo de tiempo".

Por tanto, Inversiones Tostado sería "una sociedad constituida 'ad hoc' para la comisión del delito de administración desleal".

Según la querella, esta operación "ha supuesto un ilícito beneficio para los querellados —y correlativo perjuicio para Andersen— de más de 600.000 euros".

En cualquier caso, parece que a esta guerra, aún en proceso de instrucción, todavía le quedan varias batallas. Y no serán precisamente amistosas.

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
11 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios