social sound utiliza voluntarios

Una orquesta recita tuits a viva voz para transformarlos en música

Nace para trasladar al mundo físico las interacciones digitales y pretende convertir el ruido informativo de la red social en una melodía con significado propio

Foto: Una orquesta recita tuits a viva voz para transformarlos en música

Sobre diversos atriles descansan ordenadores, tabletas y smartphones. Un grupo de personas recita en tiempo real el flujo de mensajes en la red social de los 140 caracteres. Varios micrófonos captan el sonido de once voces que recitan a su ritmo, de forma despreocupada, como si tuvieran años de experiencia.

Los únicos instrumentos de esta peculiar orquesta son pantallas y un buen puñado de tuits a viva voz. No hay un solo pentagrama: únicamente ruido que espera convertirse en algo más. En concreto, la melodía que componen los millones de usuarios de Twitter cada día.

Así es Social Sound, una herramienta creada por Luxloop, un estudio de tecnología creativa que busca nuevas formas de "traer al mundo físico las interacciones digitales", tal y como explica a Teknautas su cofundador, Ivaylo Getov. Con solo introducir un término de búsqueda en la barra de direcciones de esta aplicación web, los últimos tuits que contienen la palabra irán apareciendo a golpe de clic.

La herramienta está pensada para que un grupo de artistas o aficionados la utilice desde un mismo espacio físico, a la manera de una orquesta humana o de un coro que recita, en tiempo real, los mensajes que circulan por Twitter. Para ponerla a prueba, Getov y su equipo buscaron voluntarios, precisamente a través de la redes sociales, y muchos se animaron a colaborar. No tenían experiencia previa en la música, pero tampoco hacía falta.

Los únicos instrumentos de esta peculiar orquesta son pantallas y un buen puñado de tuits a viva voz

Social Sound está programada para que no haya líos, de tal forma que si dos personas buscan un mismo término no lean el mismo tuit de forma simultánea. También procura que la melodía no se convierta en una sucesión de réplicas del mismo gorjeo. "Obviamente, los retuits son una parte importante de la actividad en Twitter", explica Getov, "así que no los eliminamos por completo".

Con este equilibrio pretenden asegurar la variedad y, al mismo tiempo, que si un mensaje está siendo tendencia en un momento concreto también quede reflejado en la espontánea melodía. "Tratamos de encontrar un punto medio para no abrumar con tanta información", dice el artista.

Social Sound también se puede utilizar como una actividad de karaoke o en una manifestación para leer tuits que hagan referencia a la protesta a medida que se vayan publicando, en tiempo real. "Un uso no debe invalidar otro", afirma Getov. Si la herramienta se utiliza como un medio para llamar la atención sobre un asunto serio o menos serio, dependerá de los propios usuarios.

El artista explica que la utilización de Twitter es clave en este proyecto, puesto que es una de las herramientas que mejor definen la internet móvil, el surgimiento de nuevas conexiones y formas de comunicarse. "Da voz a quienes no la tienen y muchas veces se convierte en la primera fuente confiable de noticias", recuerda. También es consciente, sin embargo, de que puede ser una fuente abrumadora de ruido "muchas veces asociada a la sobrecarga de información".

La herramienta está pensada para que un grupo de artistas o aficionados la utilice desde un mismo espacio físico, como si fuera una orquesta humana

"Queríamos encontrar una manera de abordar simultáneamente ambas cuestiones", asegura. Además, cree que buena parte de ese "ruido ininteligible" puede adquirir un significado si se lee en conjunto en lugar de como partes individuales. 

No es la primera vez que Getov y su equipo se implican en un trabajo que busca proyectar lo digital sobre el mundo real, hacer que ambos planos interactúen como una forma de humanizarlos, de que uno sirva para denunciar los aspectos negativos del otro y ambos puedan retroalimentarse de los positivos.

Para que el usuario pueda retomar el control de sus vivencias, que en parte perdió con la llegada de la tecnología, nació Screen Motion. Esta instalación interactiva funciona a base de sensores y cámaras de profundidad que detectan la posición y los movimientos del espectador. A medida que este se desplaza, la narración en pantalla va cambiando. El desenlace nunca es el mismo, todo depende de una elección que a la audiencia se le había arrebatado y ahora recupera.

Cortometrajes y espejos digitales

Actualmente, el grupo está aplicando esa misma tecnología a la producción de OBEM, un cortometraje sobre danza que pretende capturar el movimiento de los bailarines para generar información visual y dibujarla sobre una pantalla. La idea es combinar el cine tradicional con los nuevos medios: de forma intermitente, podrá verse la imagen real de esos bailarines seguida de una representación en forma de pequeños puntos que, unidos, darán forma a sus figuras, se moverán y bailarán con vida propia.

También jugaron con el ruido en Amplified Self, un "espejo digital" al que hay que gritar primero para verse reflejado. En realidad se trata de una metáfora: para tener visibilidad hoy en día, hay que llamar la atención. Mientras tanto, con la instalación If the walls had eyes querían explicar cómo el universo online observa, vigila, siempre está mirando como "si las paredes tuvieran ojos".

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