En España existen 12 millones de usuarios activos de aplicaciones y se producen 2,7 millones de descargas al día. Con estas cifras, es bastante frecuente que cada poco tiempo aparezcan clientes descontentos tras haber descargado por error alguna aplicación. Algo que les ocurre con más asiduidad a aquellos que tienen hijos.

En la actualidad, si el usuario de cualquier dispositivo de Apple quiere adquirir un producto de App Store, la plataforma le solicita la contraseña del ID, que está asociada a una cuenta bancaria. Este es el mecanismo utilizado para comprobar que es el propietario del dispositivo y que no está siendo utilizado por terceras personas. El problema es que, por defecto, si vuelve a entrar hasta quince minutos después de descargar una app, el dispositivo no vuelve a solicitársela.

Este ajuste que viene por defecto es el que ha propiciado que oleadas de clientes llamen a la compañía descontentos, tras comprobar cuánto dinero se han gastado sus hijos (o ellos mismos), en algunas aplicaciones sin saberlo.

Para reclamar una devolución a los de Cupertino es necesario acceder a la página web de Apple, y una vez allí hacer click en Soporte, después en iTunes, acto seguido en Contactar con el soporte técnico, iTunes Store, a continuación en Compras, facturación y canje, y por último Compras no autorizadas. Una vez allí hay que enviar un correo electrónico al soporte técnico, donde contestan en un plazo de 24 horas.

Cómo poner fin a las compras no deseadas en las aplicaciones de Apple

En principio, las descargas, aunque sean involuntarias, son responsabilidad del usuario. Aún así, desde Teknautas hemos probado en alguna ocasión este servicio y podemos asegurar que la compañía sí devuelve el dinero si se justifica mediante las facturas un cobro irregular.

Cómo evitar descargas de terceros

Una de las causas de las descargas involuntarias por parte de algunos usuarios infantiles es el modelo freemium de algunas aplicaciones. Este tipo de negocio funciona ofreciendo servicios básicos gratuitos, mientras se cobra por otros más avanzados o especiales. Es decir, se deja al consumidor probar la versión básica de la aplicación, que no cuesta dinero, para después cobrarle por aspectos adicionales.

Ahora, cuando el cliente hace una compra dentro de un 'app', Apple advierte que esas compras pueden continuar por los siguientes 15 minutos sin contraseñaConocedor de esta problemática, Apple ha publicado una advertencia en iOS 7.1. Ahora, cuando el cliente hace una compra dentro de una app, advierte que esas compras pueden continuar por los siguientes 15 minutos sin contraseña.

Esto no es infalible. Sin embargo, existen mecanismos que sí garantizan una mayor seguridad. El iPhone de Apple permite por ejemplo restringir compras en aplicaciones. Tan solo hay que acudir a Ajustes, después a General y allí a Restricciones.

Una vez dentro se pueden activar las que se crean oportunas. Entre las posibilidades que se encuentran está la de restringir la instalación de aplicaciones, e incluso solicitar la contraseña no cada quince minutos, sino en todo momento.

El pasado mes de enero, Apple fue condenada en EEUU a reembolsar un mínimo de 32,5 millones de dólares (unos 24 millones de euros), a los padres y madres que se quejaron cuando recibieron las facturas de apps compradas por sus hijos sin permiso. La querella de la Comisión federal de Comercio alegó que los de Cupertino violaron la ley cuando no informaron a los padres de que, al ingresar una contraseña aprobaban la compra de una aplicación y también 15 minutos de compras adicionales ilimitadas que sus hijos podían hacer sin otra intervención de los mayores.

Apple ofrece muchos juegos y vídeos para niños en su tienda online App Store que permiten que los usuarios incurran en cargos dentro de la aplicación. Muchos de estos cargos son por artículos virtuales o monedas que se usa en un juego. Los cargos van desde los 99 centavos a los 99,99 dólares.