ciencia LOZANO LEYVA, AUTOR DE "EL FIN DE LA CIENCIA"

"La mediocridad señorea las instituciones científicas"

EFE 13/01/2013    (06:00) 3

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Manuel Lozano Leyva, catedrático de Física Atómica de la Universidad de Sevilla, reflexiona sobre la utilidad de la ciencia en su nuevo libro "El fin de la ciencia" (Debate) y, en una entrevista con Efe, asegura que "la energía nuclear es inevitable".

P- ¿Proclamando su final se erige en el (Francis) Fukuyama de la ciencia?
R- El libro de Fukuyama respecto a la historia ("El fin de la Historia y el último hombre" -1992-) era reaccionario y pesimista; el mío es progresista y optimista respecto a la ciencia. En el título juego con dos acepciones de la palabra fin: final y objetivo. O sea, que trato de explicar las amenazas que se ciernen sobre la ciencia pero también los problemas y enigmas que puede resolver en el futuro y su contribución a la prosperidad de la humanidad.

P- ¿Cómo afecta la crisis a la ciencia española?
R- De manera mucho más grave de lo que parece, sobre todo por la incomprensión de los políticos y, en particular, porque no saben cómo evitar la sangría que supone que los científicos e ingenieros jóvenes emigren. El futuro del país tiene uno de sus pilares en las facultades de ciencias y en las escuelas de ingenieros. Si no se mantiene o aumenta la excelencia de éstas y para colmo terminan suministrando sus mejores egresados a Alemania y Estados Unidos, estamos apañados.

P- ¿Qué más degrada la ciencia?
R- La mediocridad señoreando las instituciones científicas, sobre todo las universidades. Quien piense que seleccionar por los méritos, el esfuerzo y la capacidad de iniciativa va contra algún valor democrático es que no entiende lo que es la ciencia ni la democracia.

P- ¿Pasará a la historia como el adalid de la energía nuclear?
R- Lo único que hice fue escribir un libro de divulgación sobre ella. Tuvo mucha resonancia y, desde los sectores que tienen lo antinuclear como seña de identidad o bandera ideológica después de haber abandonado casi todas las demás, me atacaron despiadadamente. Lo afronté desmintiendo todas y cada una de las falsedades, tópicos y tergiversaciones que se han acuñado sobre la energía nuclear. Creo es que es inevitable. Japón ya está volviendo a conectar los reactores y proyecta construir varios más modernos. Quien se quede sin esa tecnología tendrá su soberanía e independencia embargadas y contaminará enloquecidamente.
 
P- ¿Y Garoña?
R- El problema de la energía en España ha adquirido unas dimensiones que lo de Garoña es casi irrelevante. Lo que me estremece en este asunto es lo que supone de locura. Se va a cerrar la central que produce la electricidad más barata y estable no por motivos de seguridad y ya ni siquiera por los efectos de la demagogia, sino por cierre patronal. Lo dicho, de locos.

P- ¿No se alarmó con Fukushima?
R- Claro que me alarmé. Que acertara en los pronósticos durante la crisis, incluida la posibilidad de que no hubiera ningún afectado como así ha sido, no tuvo mérito, porque estaba en contacto con colegas de los organismos nacionales e internacionales que seguían el accidente muy de cerca. Lo que me alarmó fue la histeria que se desencadenó y la manera en que trataron el asunto los medios de comunicación. Como funcionario público me hice el propósito de informar aunque fuera contra corriente. Mucha gente lo agradeció, pero también tuve que soportar críticas infundadas e insultos. Incluso amenazas.

P- ¿Las renovables son el futuro?
R- Mientras su desarrollo se base en la subvención y no en la investigación, el no es rotundo. De las cuatro burbujas que han provocado esta crisis: la inmobiliaria, las renovables, las infraestructuras y los efectos de la duplicación de administraciones, de la que nadie sabe cómo salir es de las renovables. En 2012 se pagaron más de 8.000 millones de euros en primas a inversores en esas energías, con rentabilidades en torno al 20 % anual garantizadas por el Estado durante 25 años. Los que creen que eso es progresista deberían analizar quiénes son esos inversores y los propietarios de las tierras en que se instalan los paneles y espejos.

P- ¿Le saludan los ecologistas por la calle?
R- Tengo amigos en Ecologistas en Acción. A los otros más, digamos profesionalizados, los detesto casi tanto como ellos a mí. No entiendo cómo han podido influir en ciertos sectores de todos los partidos.

P- Y el cambio climático ¿es alarmante?
R- Sí, mucho, porque sus posibles consecuencias serían tremendas. La Tierra es un sistema homeostático, como el cuerpo humano, que ha de mantener constantes ciertos parámetros, como la temperatura. El calentamiento global es un hecho no discutible. Lo que no sabemos a ciencia cierta es su causa y sus consecuencias. Pero si se tiene fiebre hay que cuidarse, porque la enfermedad puede ser leve, grave o mortal.

P- ¿Al Gore aprobaría Ciencias Naturales?
R- Su documental tiene serios errores y ha contribuido a politizar un asunto científico. Que los negacionistas sean mayoritariamente de derechas y que los de izquierdas enarbolen el cambio climático como otra banderola, es consecuencia de actitudes como la de Al Gore.

P- ¿Volvería a presentarse para rector?
R- No, porque cuando lo hice en 2008 aún se podía reformar la universidad desde dentro. Hoy exige una intervención de los poderes públicos.

P- ¿Le ofrecen ingresar en política?
R- Lo que puedo decirle es que en la última encuesta de aceptación de grupos e instituciones los científicos salimos como los mejores valorados y los políticos los peores.
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COMENTARIOS

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Mediocridad y mucha ineptitud es la que existe en todas las universidades españolas. Y la de Sevilla no es diferente en esa contaminación social. Es más, su equipo de gobierno se comporta de manera dictatorial, sectaria, incluso cobarde. Si los alumnos supieran para qué sirve formarse en este país, y cuáles son las actitudes de quienes gestionan la institución, se pondrían a correr hasta llegar a África. Seguro que en ese continente no hay tanta desfachatez.

BOMBILLERO 13/01/2013, 12:21 h. Acceso al comentario Acceso al comentario  RESPONDER  0

Necesitamos que alguien de alguna vez copie los ejemplos en educación, formación, invesigación, desarrollo e innovación de los paises mas avanzados y los pegue en España. Sin esto, el futuro de España es el desastre.

themarsfinger 13/01/2013, 10:09 h. Acceso al comentario Acceso al comentario  RESPONDER  0

Interesante entrevista. Sin embargo, hay que decir que la mediocridad de la investigación está directamente relacionada con la mediocridad de los catedráticos [ sobre todo de esta generación] que accedireron a cátedras de universidades a través de difusos méritos sin investigación relevante. Por no añadir que las univerisdades de provincias fueron un boom que había que dotar muy deprisa, aunque no aplique esto a Sevilla.

Fama-french 13/01/2013, 10:05 h. Acceso al comentario Acceso al comentario  RESPONDER  0

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