A simple vista, no se parecen a ningún gadget y ni mucho menos dan la sensación de contener en su interior algún tipo de dispositivo tecnológico. Pero sirven como complemento de nuestro teléfono móvil y por cierto, mucho más económico que la mayoría de relojes inteligentes. 

Hablamos de Ion Glasses, unas gafas de pasta como cualquier otras, que sirven para ver o para tomar el sol y que están arrasando desde que a dos emprendedores españoles se les ocurrió sacarlas al mercado.

Hace alrededor de dos años que Santiago Ambit y Ricardo Uría decidieron desarrollar un producto tecnológico que se pudiese incorporar a la vida diaria de las personas y de forma continua. Tras mucho pensar, se decantaron por unas gafas inteligentes. Ion Glasses son unas lentes de aspecto similar a las Ray-Ban Wayfarer de toda la vida (aunque contarán con más modelos), que están homologadas tanto para llevar cristales de ver como de sol y llevan incorporado un chip 4.0 que permite conectarlas a un dispositivo móvil Android o iOS.

Según ha explicado a Teknautas Santiago Ambit, "lo que buscamos cuando las desarrollamos fue crear un complemento útil del smartphone con el que el usuario no pareciese un cíborg o la gente reconociese que lleva tecnología encima".

Entre las funciones que incluyen las gafas está la de enviar notificaciones del teléfono como llamadas de teléfono, mails, mensajes de texto, whatsapps, etc. La forma de hacerlo es mediante un LED que hay en el interior de la patilla derecha y que ve solo el que las lleva puestas. "No es una luz molesta y tampoco ilumina la cara. Solo es un destello que el usuario puede configurar a su gusto", ha añadido Ambit. 

Por ejemplo, se puede programar que las llamadas entrantes aparezcan de un color determinado y los emails de otro. Y no será por tonos: hay 256 disponibles.

Parecidas a un 'smartwatch', pero más baratas

Ion Glass también incluyen un pequeño altavoz capaz de emitir pitidos en caso de robo o pérdida, una batería diminuta que aguanta una semana sin conectarse a la red y una entrada microUSB para cargarlas exactamente de la misma forma que cualquier móvil (excepto el iPhone).

A partir de ahora, cada vez que alguien se quiera comprar unas gafas podrá elegir entre unas normales u otras que se puedan conectar a un teléfonoEs decir, que las gafas cumplen las mismas funciones de muchos relojes inteligentes que ya hay en el mercado. Pero con dos diferencias básicas: no se llevan en la muñeca, sino en la cara, y tampoco cuestan tanto. Ahora mismo están en indiegogo a 79 dólares, por los 299 euros que cuesta el Samsung Galaxy Gear, por poner un ejemplo.

"Las gafas te ayudan a estar conectado con la tecnología. Su gran valor es que no sientes que las llevas puestas", ha destacado Ambit al mismo tiempo que ha aclarado que no pretenden competir con estos relojes ni tampoco con las Google Glass. Su proyecto es mucho más ambicioso: "a partir de ahora, cada vez que alguien se quiera comprar unas gafas de ver o para tomar el sol, podrá elegir entre unas normales u otras que se puedan conectar a un teléfono". 

Pero no acaban aquí las funciones del nuevo dispositivo. Ion incorpora dos botones en la patilla derecha que permiten desde pasar de canción en el móvil, controlar el disparo de la cámara de fotos, la grabadora de notas, el reproductor de vídeo o subir el volumen, entre muchas otras funciones.

Al respecto, Amit nos ha aclarado que son configurables: "cada uno de ellos tienen dos tipos de pulsación, larga y corta". Pero también se puede personalizar el logo de Ion que aparece en el exterior de la patilla derecha.

TR90, un material ligero y ultrarresistente

Otro problema al que se enfrentaban estos dos emprendedores españoles era el material que utilizarían para hacer las gafas. Al final se decidieron por el TR90, que se caracteriza por su poco peso, ligereza y resistencia. "Aguanta hasta 230 grados de calor sin derretirse ni deformarse, y por si fuera poco es antialérgico", ha apuntado el inventor. De esta forma, las gafas no solo se parecen a otras cualquiera, sino que a pesar de incluir distintos componentes tecnológicos, también pesan lo mismo.

Aunque por sus funcionalidades están más cerca del concepto de smartwatch, la comparación con Glass de Google es inevitable. Pero ya avisamos que ofrecen prestaciones muy distintas.

Las gafas de Google que ya probamos en Teknautas son autónomas y pretenden sustituir al smartphone. Para eso, ofrecen acceso a internet mediante un prisma y distintas funcionalides como por ejemplo asistente y búsquedas por voz. Ion Glass por contra, no deja de ser un complemente del teléfono y no funcionan sin un terminal cerca.

"Creo que, de momento, la sociedad no está preparada para el uso diario de Google Glass. Lo que ha hecho Google es un gran trabajo de exploración y de marketing. Pero a nivel comercial dudo que de momento salgan al mercado, y si lo hacen, que el público en general las encuentren realmente útiles", ha aclarado Ambit al respecto.

Ion se encuentran actualmente en indiegogo, pero el plan de negocio de Santiago Ambit y Ricardo Urías no está tanto en la plataforma de crowdfunding sino en el modelo posterior de venta en tienda. Está previsto que en febrero de 2014 lleguen a las tiendas de España y EEUU, pero no se crean que lo harán tan baratas. "Todo dependerá de los márgenes que negociemos, porque los de las tiendas en el sector óptica son muy altos", concluye el joven emprendedor español. 

El precio estimado está entre los 90 y los 130 euros. Así que si las quieren, este es el momento.