Es el creador de una de las empresas de seguridad informática más importantes del mundo, además de consultor de algunos de los más poderosos gobiernos. Y ahora, más que nunca, no le falta trabajo. Hablamos de Eugene Kaspersky, ingeniero y matemático ruso fundador de la compañía que lleva su nombre. 

En Teknautas hemos tenido la oportunidad de hablar con él sobre la seguridad en internet, la protección de nuestros datos e incluso de una posible ciberguerra de carácter global.

Su mensaje es claro: internet es un inmenso territorio sin fronteras ni reglas bien definidas, desde el que se puede hacer cada vez más daño al mundo real. Y son muchos quienes intentan hacerlo.

En junio de 2010 usted declaró el comienzo de la primera ciberguerra global. Con respecto a este tema, ¿en qué punto nos encontramos en este momento?

Afortunadamente, todavía no hemos sufrido una verdadera ciberguerra, y espero que nunca suceda. Sin embargo, la situación no es tan tranquila y pacífica como parece. Vivimos en la era del ciberespionaje, donde cientos de empresas y organizaciones gubernamentales ya han sido hackeadas, y otros miles más están en el punto de mira. Los datos confidenciales, la tecnología know-how y otro tipo de información sensible son robados asiduamente por los ciberdelincuentes. Estos viven en diferentes países y tienen diferentes motivaciones, pero también un denominador común: la cantidad de malware que están creando es terroríficamente disparatado.

¿Cuáles son los usuarios y empresas que pueden verse afectados por esta ciberguerra?

PRISM y la fuga de Snowden no ha pillado por sorpresa a la industria de la seguridad. Tan solo ha confirmado algo que ya sabíamosCreo que los datos de las grandes empresas ya han sido robados y, en algunos casos, en más de una ocasión. Pero esto no significa que la protección ya no sea necesaria, sino todo lo contrario. La capacidad de una empresa para proteger su información confidencial es ahora más importante que nunca.

Después del 'caso Snowden', el ciudadano estadounidense que reveló la existencia de un programa de espionaje masivo llamado PRISM que analiza las comunicaciones privadas de la población mundial, se han disparado las alarmas en numerosos países. ¿Están nuestros datos seguros en internet?

No. Categóricamente no. Olvídate de la seguridad de datos en internet porque nunca la ha habido. En realidad, PRISM y la fuga de Snowden no ha pillado por sorpresa a la industria de la seguridad. Tan solo ha confirmado algo que ya sabíamos y que lleva mucho tiempo ocurriendo. Esta es la realidad y tenemos que tenerla en cuenta, sobre todo cuando utilizamos correos electrónicos no cifrados, redes wifi abiertas y redes sociales.

¿Hay alguna tecnología que pueda detectar el espionaje?

Sí. Existen tecnologías que permiten detectar este tipo de ataques. Por ejemplo, Kaspersky detectó y bloqueó con éxito el virus Octubre Rojo, a pesar de que en un principio no nos dimos cuenta de que en realidad se trataba de una red de ciberespionaje dirigida a entornos gubernamentales y corporaciones privadas en Europa oriental, Europa del este y Asia, principalmente. El problema es que la mayoría de los usuarios no son conscientes de la información que suben a internet a través de las redes sociales o de sus propio smartphones.

¿Existe alguna clave para mantener nuestra privacidad a salvo?

No utilizar las redes sociales. Tan pronto como publiques algo en alguna de estas plataformas, te puedes ir olvidando de la privacidad. La naturaleza de internet es la libertad de información y funciona en ambos sentidos. Justo después de pulsar Enviar tienes que ser consciente de que todo el mundo podrá ver lo que has hecho.

¿Cuál es la principal amenaza para los usuarios?

El mercado del 'malware' móvil se ha disparado y en los próximos años se convertirá en el negocio más atractivo para los cibercriminalesEn el caso de los usuarios domésticos yo diría que los cibercriminales. A pesar de que existen medios eficaces para protegerse a uno mismo, como por ejemplo ser inteligente y cuidadoso a la hora de navegar por internet, o utilizar un software de seguridad de calidad, todavía hay millones de usuarios que no sigan estas simples reglas. También, es cada vez más frecuente ver ataques dirigidos a tiendas online como Google Play o App Store.

Hablando de las tiendas de aplicaciones, ¿cómo podemos evitar vernos afectados por sus virus?

El mercado del malware móvil se ha disparado y en los próximos años se convertirá en el negocio más atractivo para los cibercriminales. No hay que olvidar que el teléfono inteligente es en realidad un ordenador. Cuenta con un sistema operativo y aplicaciones instaladas. Permite que se descarguen archivos y ver películas. Así que mi consejo para todos los usuarios siempre es el mismo: no descargues aplicaciones de fuentes que no sean fiables, nunca abras enlaces o archivos de personas desconocidas y utiliza un software de seguridad de calidad.

¿Reemplazarán los teléfonos inteligentes a los PC?

Sí, pero en casa. En un futuro, electrodomésticos como televisores, neveras o lavadoras estarán interconectados entre sí y a internet, y se podrá acceder a ellos mediante el smartphone. No me imagino este cambio en la oficina. La razón está en la cantidad de software diseñado para las necesidades corporativas.

En ese llamado internet de las cosas, ¿cree que podremos sufrir ataques a través de cualquier dispositivo conectado a la red?

Sí. En el futuro todo va a estar conectado a internet y se podrá manejar de forma remota. Lo malo es que estos dispositivos son vulnerables.

¿Y la nube? ¿Es segura?

Todo depende de la empresa que la gestione. Si utiliza todas las medidas de seguridad a su alcance, puede ser segura. En caso contrario, te pueden entrar intrusos.

¿Cómo ve el futuro de internet?

Bueno, ésa es una pregunta que no tiene una fácil respuesta. Estamos en el comienzo de una carretera digital muy larga y puede pasar cualquier cosa. De lo que estoy seguro es de que el desarrollo de la red planteará nuevos retos para la industria de la seguridad. No va a ser fácil salvar el mundo, pero vamos a intentarlo. ¡Qué afortunados somos de vivir en estos tiempos tan emocionantes!