Es complicado hacer pronósticos en tecnología. Muchos pensamos que un teléfono de seis pulgadas sería rechazado con mofa por los consumidores, y ayer mismo Samsung presentó la tercera edición del aparato, que es incluso más grande. No es un mal exclusivo de la prensa, pues aún resuenan las voces de gurús como Bill Gates asegurando que el problema del spam estaría resuelto en 2006 o su acólito Ballmer burlándose del recorrido del iPad.

De modo que cabe la posibilidad de que el reloj inteligente esté enterrado en un par de años, pero es casi seguro que se convertirá en el regalo estrella de estas navidades, aunque solo sea porque casi todo el mundo ya tiene su smartphone y su tablet. Al fin y al cabo no es más que el ecosistema de apps con interfaz táctil al que estamos acostumbrados en formato de pulsera. 

Galaxy Gear no es solamente un aparato atractivo. Está pensado para conectarse con otros dispositivos. Marcará una tendenciaAyer pudimos ver el aspecto final que tendrá la apuesta de Samsung. "Bienvenidos al futuro" fue la frase con la arrancaron el evento. "Galaxy Gear no es solamente un aparato atractivo. Está pensado para conectarse con otros dispositivos. Marcará una tendencia", sostenía Shin Jong-kyun, presidente de la división de móviles de la compañía.

El dispositivo monta una pantalla de 1,63 pulgadas Súper Amoled, una CPU a 800 Mhz, 512 MB de memoria RAM y una flash con 4 GB de almacenamiento en una carcasa que tan solo pesa 73 gramos.

También cuenta con bluetooth, podómetro, giroscopio, dos micrófonos, una cámara situada en la correa y unos altavoces ubicados en la hebilla. El acabado de los bordes es aluminio y se venderá en seis colores: negro, beige, naranja, verde lima, gris y blanco. Saldrá a la venta en Europa el próximo 25 de septiembre por un precio aún no desvelado.

¿Para que puede servir el 'smartwatch' de Samsung? Básicamente es un complemento que permite obtener la información del móvil sin tener que hurgar en el bolsilloHa llegado el momento de afrontar la pregunta del millón: ¿para que me puede servir a mi este smartwatch? Básicamente es un complemento que permite obtener la información del móvil sin tener que hurgar en el bolsillo. Con el Galaxy Gear se pueden hacer muchas cosas. Por ejemplo responder una llamada acercando la muñeca a la oreja.

O hacer una fotografía -o un vídeo corto- con solo colocar el antebrazo paralelo a los hombros. O dictar mensajes y órdenes concretas solo limitadas por la creativdad de las apps. O revisar la agenda, consultar la predicción meteorológica... e incluso ver la hora. Y sí, también tiene una función para encontrar el teléfono extraviado.

Detalles por pulir

El reloj también plantea algunas cuestiones. Es llamativo que un dispositivo tan fácil de transportar no cuente con un GPS o conexión a internet 3G. Tampoco permite introducir texto, debido al tamaño de la pantalla, fiándolo todo al reconocimiento de voz. Quienes estén familiarizados con estos sistemas entenderán los reparos. Existe además una ligera descompensación entre la sobriedad del aluminio y las correas de plástico chillonas que se han dejado ver en Berlín. No estaría de más que Samsung incorporase una línea más adecuada al consumidor adulto.

Con todo la mayor duda gira en torno, cómo no, a la batería. Las 25 horas de autonomía anunciadas son a todas luces insuficientes. Y es que puede ser una cifra aceptable para un smartphone, pero los consumidores no están acostumbrados a recargar el reloj todas las noches. Entre el portátil, la tablet, el smartphone y el reloj inteligente, la mesilla de noche va a parecerse mucho al camarote de los Hermanos Marx.

Adelantando el golpe

El de Samsung no es el primer smartwatch. Otros fabricantes como Sony, Peeble o la italiana I'm Watch ya tienen sus modelos circulando en el mercado, aunque los resultados de ventas han sido tan insignificantes que se puede hacer tabula rasa desde ayer. El martes de la próxima semana será Apple, solo superada por Samsung en volumen de ventas, quien desvele sus nuevos productos. Habrá nuevas versiones del iPhone, seguramente enfocados al bajo coste, y quizá también un iWatch, que, pese al uso indiscriminado, es un nombre de trabajo y no una denominación oficial.

¿Harán saltar la banca otra vez desde Cupertino? Recordemos que antes del iPhone ya existían móviles y antes del iPad dispositivos con pantalla táctil, de manera que no puede descartarse la posibilidad de que el concepto smartwatch se redefina el 10 de septiembre. Especial atención en un dispositivo tan ligado a la apariencia merece el diseño, especialidad de Apple y uno de los puntos flacos de Samsung. Veremos si para ese día el resultón Galaxy Gear no empieza a parecernos obsoleto.