
Alberto G. Luna
17/10/2012
(06:00)
3
3
COMENTARIOS
La cuestión principal de la obsolescencia radica en que el fabricante actualice el software o que no lo haga. Hay muy pocos teléfonos baratos donde el fabricante mantenga actualizaciones para el mismo. Por otro lado, hay que disponer de un hardware que soporte las actualizaciones futuras del software, y eso es caro.
El ejemplo de Microsoft con sus Windows 7 mobile son nefastos. Ninguno de sus aparatos se actualizará a Windows 8. Sigue lo que ha hecho en el pasado con Win 6, etc.
Apple lo hace bien, pero es caro, y no garantiza al 100% que futuras versiones del software vayan a ser compatibles. El ejemplo del conector diferente en el iphone 5 es penoso.
Sony actualiza sus versiones del software regularmente, pero también introduce limitaciones en su gama barata: por ejemplo, al poner sólo 512mb de memoria ram en la mayoría de ellos está limitando su futura actualización.
Samsung es muy variable y actualiza dependiendo de los modelos. Sólo el Galaxy Nexus parece tener asegurada las actualizaciones. ¿Pero hasta cuándo?
LG está bastante por detrás de sus competidores al actualizar. De Huawei y compañía mejor no hablamos.
Creo que el artículo omite un hecho esencial: no merece la pena comprar un smartphone de 700 euros o más porque quedará obsoleto en dos o tres años. No sólo es que los móviles se pierdan, es que dentro de dos años ya estarán obsoletos. Es mejor comprar un smartphone de en torno a 200 euros y luego renovarlo cada dos o tres años.
