Samsung ha aprovechado la celebración de la IFA de Berlín, la feria de productos tecnológicos más importante de Europa, para presentar una de sus joyas: el Galaxy Note II.
Tras el éxito del primer Galaxy Note, un híbrido entre smartphone y tablet que ha recuperado el 'puntero' (lo llaman S-Pen), la compañía ha optado por introducir mejoras. Entre otros, en el procesador del que está dotado el aparato, ahora de cuatro núcleos a 1,6 GHz, con 2 GB de RAM.
El potente aparato podrá exhibir sus virtudes a través de una pantalla mayor que en el modelo originario: de 5 pasa a 5,5 pulgadas de Super AMOLED con resolución de 1280x720 píxeles.
Samsung también ha trabajado en mejorar la autonomía de la batería, con un incremento que ha cifrado en torno al 25%, a pesar de que el nuevo modelo es algo más fino que el anterior.
Equipado con Android Jelly Bean, el nuevo modelo saldrá a la venta en blanco y gris piedra y, aunque no se ha confirmado su precio, podría rondar los 700 euros.