
José Mendiola
09/08/2012
(06:00)
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“Una vez me dijeron que era imposible compaginar la vida familiar y la personal con una exitosa carrera profesional. Tenía que elegir dos, pero no las tres al mismo tiempo”. Así arranca Amy Jo Martin en su blog, una emprendedora anónima que ha saltado de la noche a la mañana a la fama gracias al perfil publicado por Mashable. Y está en lo más alto por méritos propios. La suya es una historia de éxitos a golpe de tesón, una carrera de fondo basada en las redes sociales y en forjarse su propio futuro con mucha constancia y no poco talento. Esta joven nacida en un pequeño pueblo de Wyoming es propietaria de una exitosa empresa y se dedica a dar conferencias por el mundo sobre redes sociales y cómo monetarizarlas, además de animar a su millón largo de followers en Twitter.
Su fulgurante carrera se vio pronto vinculada con el deporte. Licenciada universitaria, no tardó en encontrar diferentes trabajos vinculados con el marketing en el ámbito deportivo, a los que dedicó sus primeros diez años de vida laboral. “Una valiosa lección que me enseñó a contener las lágrimas en el trabajo”, reconoce. Tras esta primera etapa que forjó su carácter, Martin acabó trabajando para un equipo de la NBA ostentando un extraño título del que se podía esperar cualquier tipo de desempeño.
Sin embargo, a nuestra protagonista le gustaban las redes sociales -en una fase muy incipiente en aquella época- y lo que para ella era un hobby, pronto lo incorporó a su día a día laboral. “En aquella época ningún equipo tenía relación con las redes sociales”, reconoce. Y su primera ‘víctima’ en este terreno no era precisamente anónima: Martin consiguió catapultar al mismísimo Shaquille O’Neal en las redes sociales. Bautismo de fuego.
Aquello precipitó los acontecimientos. “Llamaban periodistas a la oficina preguntando directamente por mí, y algunos compañeros de trabajo dejaron de dirigirme la palabra por el éxito que había alcanzado”, confiesa. “Ahora me congratulo por aquellos días de fuerte adversidad”, admite, “aprendí duras lecciones y reconocí muchos de mis errores”.
Según esta joven emprendedora, la clave del éxito reside en “acostumbrarse a sentirse incómodo”, algo que le otorgó una gran confianza en sí misma. Fue más tarde el que el propio O’Neal le echara un capote ante la incómoda situación en el trabajo con una frase que ahora tiene grabada con fuego: “nunca te defiendas de esos ataques: tus verdaderos amigos no lo necesitan y tus enemigos no te harán caso”.
Pero no fue hasta 2009 cuando Martin consolidó su éxito fundando su propia empresa, Digital Royalty, dedicada a establecer estrategias de comunicación en redes sociales y a monetarizar su presencia. El éxito fue fulgurante y ahora cuenta con un equipo de trabajo que da servicio a una cartera de clientes de renombre. A sus poco más de 30 años se dedica a viajar por el mundo dando conferencias y ha escrito su propio libro, pero no se duerme en los laureles: “como emprendedora, sigo cometiendo a diario fracasos, pero también acierto. Sigo creciendo”.
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COMENTARIOS
#3 No me gustan las redes sociales, las veo como el "Sálvame" de Internet, pero si hay gente que disfruta viviendo en una casa de cristal, siempre hay listos dispuestos a venderles piedras para que inicien una pedrea.
Le respondo por Second Life, que era una chorrada y sigue siéndolo, pero es una red social que sigue viva y asombrosamente, al menos en USA, está viviendo una "second life".
Saludos
Da igual que sean redes sociales, que venta de neumaticos... lo importante es hacer algo! Voluntad, disciplina, responsabilidad, humildad, sacrificio, buena gestion [ahorro-inversion] y muchoooooooooooooooo sentido comun! felicidades a esta chica! es buen ejemplo como muchos otros... tambien es verdad que en este pais poco sentido comun hay, todo es muy burocratico.. [todos quieren sacar tajada de todo, sin trabajar]... todo es muy pesado, dificil y cansino! por eso la gran mayoria de los triunfos a temprana edad se dan en los paises anglosajones... todo es mas "facil"!! y no lloren tanto por favor!!!
#2 Envidioso para nada. Solo que me parece que las redes sociales como gran negocio de Internet no lo van a ser. Alguno se acuerda de Second Life cuando hasta los bancos y los partidos políticos abrían sucursales virtuales???
Para soltar tanta inquina es evidente que no tienes más que hacer.
Y por otro lado bastante sabrás tú lo que yo he emprendido ...
Sigue con tus cursos virtuales para seguir aportando títulos que no valen para nada ... la mayorían son de destreza en el manejo de nuevas tecnologías y para eso más vale horas en el ordenador y en la red que cursillos virtuales ... O piensas que alguna empresa te va a contratar por que hayas hecho un cursillo??? A lo mejor te contratan si le hackeas la web y le vas dejando en evidencia los agujeros de seguridad ... y para eso no hay cursos ni libros que no se queden obsoletos antes de publicarse en versión original ... no te digo nada cuando "cAnaya" los traduzca aquí y los tripique el precio por eso de la industria cultural propia y autóctona [La de la Traducción claro].
Si quieres libros baratos a Amazon y en inglés.
#1 Cuanto envidioso del éxito ajeno hay no?
Si es tan fácil vender humo ponte tu a hacerlo o eres de los que prefieres sentarte detrás de tu mesa de la oficina y dejar bien marcada la huella de tu trasero en la silla no vaya a ser que te de por hacer algo por tu cuenta.
Bravo por los emprendedores!
