"¿Vacaciones en verano? Eso es un lujo que no nos podemos permitir". El que habla es Alberto García, un joven emprendedor que tras quedarse sin trabajo decidió montar su propio negocio en Internet. Cuando llega verano y el periodo de vacaciones, él se lo toma con filosofía, porque sencillamente no tiene. Es un lujo que no se puede permitir. Pero no es el único.
Íñigo Antolín, cofundador de la aplicación
Dragsy -un escritorio que te permite tener todos tus contenidos en
Facebook-, explica muy claramente cómo se las ven los emprendedores en esta época del año: "los emprendedores en el sector tecnológico prácticamente no tenemos recursos económicos, quizás para unos pocos meses. Solo al llegar a una serie de objetivos te puedes poner a pensar en vacaciones".
"El problema", asegura, "es que en nuestro sector, las cantidades de inversión son muy bajas y la competencia es muy dura".
No le falta razón. Los emprendedores y autónomos centran sus esfuerzos en no ser liquidados por la mala situación económica, y esto supone no dejar de trabajar en todo el año. Y es que la crisis no da tregua. Los seis primeros meses del año cerraron con 2.861 autónomos menos en los registros de la Seguridad Social, con lo que los trabajadores por cuenta propia afiliados al sistema se redujeron hasta los 3.068.808 ocupados al finalizar el mes de junio, un 0,1% menos.
Los que aún luchan por sobrevivir están demandando un espacio donde desempeñar sus labores. Consecuencia de esto es que cada vez son más atractivas las oficinas compartidas para aquellos que deciden dejar atrás los costosos despachos. Un ejemplo de ello es
Workplaza, un
centro de co-working que sigue ofreciendo sus espacios incluso en verano.
Alberto Domínguez, socio de la aplicación
gestoríalowcost -una herramienta pensada para ahorrar dinero de gestoría a los autónomos-, asegura que "siendo autónomo es complicado establecer horarios. Vamos por libre. Elegimos Workplaza para quitarnos el coste fijo que te genera una oficina. Aquí se paga por el uso del centro, 2 euros y 50 céntimos la hora, mucho más barato que cualquier alquiler normal".
Co-working para reducir costes y apostar por la formación
El modelo de negocio co-working nace con la idea de reducir los costes burocráticos y de explotación de alquiler en la creación de empresas, ya que los usuarios pagan sólo por uso, para conseguir una productividad máxima en sus tareas individuales y colectivas.
"Somos conscientes de que este año muchos no van a poder salir de vacaciones por motivos económicos y laborales, por eso WorkPlaza permanecerá abierto, dando servicio a todos los autónomos y emprendedores que lo requieran", afirma Eduardo Núñez, Consejero Delegado de WorkPlaza.
Además, en este caso en concreto, WorkPlaza se presenta como centro de formación para garantizar el máximo rendimiento de los autónomos ofreciendo los talleres 'Tea time English', unas sesiones dinámicas para grupos de personas, que serán dirigidas por instructores nativos de MCH Training.
Parece ser que este verano sólo queda formarse o trabajar.