1986 no fue un buen año para Apple. Su fundador acababa de ser despedido y la línea de ordenadores perdía más dinero del que recaudaba. ¿Cuál fue la idea de la directiva para frenar la hemorragia económica? Poner a los diseñadores, la piedra filosofal de la compañía, a crear mercadotecnia de todo tipo, desde
prendas de vestir hasta llaveros pasando por una estrafalaria vela para hacer windsurf.
La línea de ropa fue pensada
para empleados y familiares de estos, aunque finalmente se distribuyeron algunas prendas por catálogo... sin demasiado éxito.
Por supuesto Apple no iba a hacer una incursión en el sector textil sin contar con el apoyo de los grandes del sector, como
The North Face o
Patagonia.
Los patrones y colores son fácilmente ubicables en el tiempo, si bien no corresponden tanto a los años 80, cuando fueron confeccionados, sino a principios y mediados de los 90. Se puede decir que hasta en la ropa Apple fue un paso por delante.
En general fue una línea de ropa
casual con toques deportivos y, sobre todo, muy desenfadada. Resulta curioso observar los dibujos de ordenadores personales sobre las prendas, propios de una fase embrionaria en la que se pensaba que todo lo 'cool' pasaría por la informática.
Otro clásico de la década, el
chándal de algodón.
Aunque la línea de ropa no alcanzó ninguna repercusión en su lanzamiento,
hoy se consideran objetos de culto. Los escasos poseedores de una de estas prendas en buen estado pueden obtener un buen pellizco tras su venta en sitios como eBay.