Son parte de su carrera meteórica. Las estrellas que habitan el accionariado de la red social
Facebook brillan por si solas. Y están a punto de llevar en volandas a la empresa hasta Wall Street. Cuando apenas restan horas para que se conozcan los detalles de valoración, calendario, brókers y, sobre todo, las cuentas de resultados auditadas.
¿Cuánto gana Facebook? ¿Cuánto ingresa? ¿Quiénes son sus dueños? ¿Quién se va a hacer millonario con la colocación de acciones? ¿Cuánto puede valer en bolsa? Las preguntas hacen fila ante la mayor salida a bolsa de una compañía de Internet de la historia.
Su valoración, entre 75.000 y 100.000 millones de dólares, convierte en una anécdota el hito de Google en 2004, cuando comenzó a cotizar con un tamaño de unos 27.000 millones, entre tres y cuatro veces inferior al de Facebook. Según Bloomberg, la empresa se plantea una colocación de al menos 5.000 millones y la operación podría estar coordinada por Morgan Stanley. Por su parte, Google usó una peculiar fórmula -subasta a la holandesa o de forma inversa a la baja para captar el mayor número de minoristas posibles- que resultó un éxito, esquivando los cauces habituales de Wall Street. Entre sus principales accionistas, además de Larry Page, Serguei Brin o Eric Schmidt, se encontraba el fondo de capital riesgo Sequoia Capital.
Según datos de la guía
WhoownsFacebook, que se aproximan a la realidad, la mayoría de los protagonistas de la película
"La Red Social" cuenta con jugosas participaciones. Su alma mater,
Mark Zuckerberg cuenta con un 24% que podría alcanzar un valor de 24.000 millones de dólares. Los cofundadores
Dustin Moskowitz o
Eduardo Saverin atesoran con un 6% y un 5%, respectivamente, mientras que el conocido inversor y creador de Napster,
Sean Parker, contaría con otro 5%. También están en el capital los
gemelos Winklevoss, con un 0,25%, que presumen de ser los autores de la idea y recibieron acciones como parte de una indemnización hace menos de dos años.
Todos son jóvenes y serán multimillonarios gracias a Facebook en cuanto empiece a cotizar. Junto a ellos se calcula que unos dos centenares de empleados clave ostentan porcentajes que también les harán ricos, aunque menos. Es el caso de Chris Hughes, otro de los considerados fundadores de la empresa y unas de las caras conocidas después de liderar la campaña en redes sociales de Barack Obama. Tiene un 1% o el equivalente a entre 750 y 1.000 millones, según la valoración en bolsa que alcancen las acciones.
La sombra de Microsoft
Pero al margen de estos jovenzuelos que montaron, desarrollaron y pusieron el talento en una red que supera los 800 millones de usuarios registrados, Facebook tiene en su accionariado a varios colosos empresariales y financieros de talla mundial. Sus aportaciones de capital han permitido sobrevivir a la criatura, cuyo consumo de servidores y de ancho de banda ha sufrido crecimientos gigantescos en distintas etapas de la empresa, poniendo contra las cuerdas los sistemas más capaces. También le han facilitado adquirir hasta 15 start-ups por un importe de 60 millones y contratar a centenares de ingenieros de primera línea.
Microsoft, enemigo acérrimo de Google, sembró la semilla para que la red social de Zuckerberg tuviese entre ceja y ceja poner en jaque el dominio publicitario en Internet de Google. La compañía dirigida por Steve Ballmer y cofundada por Bill Gates realizó una inyección en su capital de 200 millones que valoró la empresa en 15.000 millones de dólares. Paralelamente, el gigante de Redmon firmó una alianza comercial que ha permitido el despertar de Facebook en la publicidad online. Fue a finales de 2008 y apenas tres años después esa participación puede llegar a valer unos 1.200 millones de dólares.
Apenas unos meses después, la gran corporación digital rusa
Digital Sky Technologies (DST), del empresario emergente ruso
Yuri Milner, se convirtió de forma inesperada en accionista de Facebook. Los dueños de mail.ru valoraban en 10.000 millones la empresa con su compra de acciones, de apenas el 1%. Este grupo también es
dueño de parte de Twitter. El tercer grupo de poder que entró en Facebook fue
Goldman Sachs, el banco que generó la crisis de las hipotecas subprime en 2007. Este broker ha jugado un papel fundamental para atraer inversores, calentar su valoración en operaciones en el mercado gris -no regulado- y allanar el camino para esta poderosa salida a bolsa. La entidad que dirige
Lloyd Blankfein cuenta un 1% y siempre ha llevado el timón de la nave rumbo a Wall Street.
Constelación de estrellas tecnológicas
Junto a estos dos gigantes aparece uno de los grandes fondos del capital riesgo,
Accel Partners. Representado por el histórico
Jim Breyer, miembro desde 2005 de su consejo de administración, fue uno de los primeros en apostar fuerte por el proyecto. Junto a él se ha sentado también desde hace años
Peter Thiel (Clarium Capital) y uno de los inversores que impulsó Paypal, quien ha sabido asesorar a Zuckerberg en el proceso de crecimiento de la compañía, incorporación de nuevos accionistas y en el reclutamiento de los mejores ejecutivos.
Entre ellos destaca Sheryl Sandberg, que desde marzo de 2008 ocupa la dirección de operaciones (COO) tras un sonado fichaje desde Google. Aquel acto simbolizó el inicio de una guerra por atraer empleados y talento desde el buscador. Otros fondos importantes que participan en Facebook son Greylock Partners, Meritech y Elevation Partners, el fondo que representa Bono, el cantante de los U2.
Pero a Zuckerberg le han rodeado en los últimos años algunas de las personas más influyentes del mundo tecnológico y los medios en EEUU. Se ha sabido granjear buenos socios. Como
Donald Graham, consejero delegado de The Washington Post, o el omnipresente
Marc Andreessen, cofundador de los navegadores Mosaic y Nestcape, que protagonizó la compra de Skype a eBay y su reventa posterior a Microsoft. También era accionista de Linkedin en su salida a bolsa el pasado año. Precisamente,
Reid Hoffmann, su fundador y presidente, es otro de los destacados y privilegiados accionista de Facebook. También
Marc Pingus, cofundador de Zynga, o
Adam D'angelo, otro de los responsables de Quora, estarán celebrando la fiesta bursátil que se avecina con sus participaciones minoritarias.
Pero hay más. En junio y septiembre de 2011, Zuckerberg reforzó el consejo con dos pesos pesados más: Reed Hastings (Netflix), creador del videoclub online que ha revolucionado los hábitos de los estadounidenses, y Erskine Bowles, exrector de la Universidad de Carolina y hombre muy cercano a Obama, además de copresidente de una comisión nacional para la responsabilidad fiscal. Fue aspirante por dos veces a ocupar un puesto de senador. Perdió. Con Facebook, del que posee como el resto de consejeros un buen puñado de acciones, ganará con toda seguridad varios millones de dólares.