Rubén J. Lapetra
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27/12/2011
(06:00h)
Hace apenas unos meses que pusieron en marcha
Fanquimia, una agencia de comunicación especializada en redes sociales y gestión de comunidades. "Y nos va bastante bien", cuenta su consejero delegado,
Manuel Hernando, que junto a los hermanos
Mónica y Christian Rojo, se han lanzado a la aventura de crear una empresa especializada en un nicho de mercado en
pleno auge como es el mundo 2.0.
"Todos quieren estar ahí, pero no se trata de estar por estar. Hazte fan y consigue un iPad. Hay gente que se hace fan de cualquier sitio que regale o sortee algo, pero si luego no interactúan no sirve de nada. No respaldamos la estrategia de comprar ‘fans por kilos’. Deben tener calidad", explica Hernando en conversación con este diario.
200.000, 300.000 fans... Las empresas se ha lanzado a la caza de fans o followers y, en muchos casos, con el mero objetivo de engordar sus guarismos en la Red. "Hay empresas que prometen conseguir miles de fans y les da igual que estos sean de otra nacionalidad. Hay quienes usan programas automáticos para detectar y captr estos usuarios zombi que nada tienen que ver con su público objetivo. No creemos en los 'fans por kilos', sino en su calidad e interacción. La comunidad de una empresa tiene un valor que hay que saber explotar".
Por otro lado, cuando las comunidades son públicas y generalistas, como Twitter o Facebook, la imagen de marca puede ser encumbrada o 'machacada' por los usuarios, como se ha visto recientemente
con Telecinco y La Noria. "A las críticas de la comunidad hay que darles respuesta, pero de manera razonable. Esto es muy importante. Si no se responde a los usuarios que las plantean se corre el riesgo de que se amplifique la conversación. Por otro lado, tampoco es inteligente cobrar presencia de repente en las redes sociales para dar respuesta a una información negativa".
Hernando, canario de nacimiento y formado en Alemania, ha sido ejecutivo con varios años de experiencia en el sector de márketing online y uno de los participantes en la creación de la herramienta publicitaria de Facebook para profesionales, definiendo sus funcionalidades y variables de segmentación por país, edad, aficiones, etc. “Es muy importante definir el público al que te diriges. A mí me han llegado a salir anuncios de depilación para mujeres. Es algo absurdo... ¡Menudo lumbrera el que haya programado esa campaña!", bromea Hernando.
"El futuro está en el social e-commerce"
Ya han contado con clientes conocidos como Meetic o el Diario Público, y ahora también pretenden contar casos de éxitos surgidos desde cero. Precisamente, para promover el social commerce, Fanquimia creó un concurso para apoyar a una nueva empresa que se dedique al comercio electrónico. La elegida fue Glamourum, que se dedica a promocionar productos de cosmética a través del envío de muestras mensuales de las principales marcas.
Fanquimia ha 'apadrinado' su presencia en redes sociales y pretende convertirla en un caso de éxito para fomentar el uso del social e-commerce, es decir, del uso de las redes sociales como canal directo de ventas para cualquier empresa. “Creímos que podía ser una buena acción de marketing, ya que al empezar desde cero los resultados serán más visibles”.
En este sentido, el cofundador de Fanquimia considera que una de las tendencias de futuro será el social commerce o el desarrollo del comercio electrónico a través de las redes sociales. “Es algo obvio, pero si la gente pasa cada vez más tiempo en ellas, ¿por qué no va a realizar sus compras allí? La recomendación social de un amigo o compañero de trabajo es un factor decisivo a la hora de decidir una compra”.