ElConfidencial.com > Sociedad y Medio Ambiente
OTRAS NOTICIAS
PP UPyD e IU censuran el 'boicot' al servicio de Metro
Nuevo sabotaje en el Metro para protestar por la subida de tarifas
La Fiscalía no ve delito y pide absolver a Krahe por 'cocinar un Cristo' en 1978
Unas modelos en el concurso de Miss Sevilla (Reuters)
@Almudena Domenech (Efe) 30/12/2010 (13:08h)
RIP para el cigarro con la copita después de comer, condolencias para el ligoteo discotequero con el pitillo en la mano y un sincero pésame para los amantes del humo cargado de alquitrán, nicotina, monóxido de carbono e irritantes que nos tragábamos todos los españoles voluntariamente o no. Los no fumadores han ganado la guerra contra el humo del tabaco arropados por un ejército de profesionales sanitarios y sociedades científicas y bajo el liderazgo de las ministras de Sanidad Trinidad Jiménez y Leire Pajín. Las ministras no se han amedrentado ni ante las tabaqueras ni ante los hosteleros ni ante los estanqueros ni ante otros colectivos como el Club de Fumadores por la Tolerancia, hasta alzarse con la victoria de la prohibición total de fumar en todos los locales públicos cerrados, que entra en vigor el domingo.
Fue en julio del pasado año cuando la ex ministra de Sanidad Trinidad Jiménez destapó la caja de los truenos, en una entrevista con Efe, al anunciar su voluntad de endurecer la Ley Antitabaco. Mientras muchos, sobre todo los trabajadores de la hostelería, comenzaron a soñar con pulmones limpios y gargantas sin carraspeos, otros anunciaron el apocalipsis.
La Federación Española de Hostelería vaticinó para el sector una caída del 10% de la facturación y 150.000 desempleados y, todo ello, en plena crisis económica. Una auténtica agonía para quien ya está sometido a la cartilla de racionamiento. Cuando la derrota era inminente y el endurecimiento de la ley de 2006 daba zancadas por el Congreso, suplicaron al menos un campo de refugiados: pequeños espacios para fumadores en los locales de hostelería, separados físicamente del resto y sin servicio.
Una veintena de integrantes del Club de Fumadores por la Tolerancia, vestidos con la estética de mayo del 68, entregaron en el Parlamento más de medio millón de firmas de ciudadanos partidarios de ese pequeño zulo para poder subsistir. Las rúbricas, recogidas en cajas que portaban el lema "Prohibido prohibir", llegaron a manos de los parlamentarios en motos "vespas" y en furgonetas de aquella época, mientras se entonaba la canción "Libertad sin ira", que se convirtió en un himno de la transición del franquismo a la democracia en España.
El PP, tal vez por ser el principal partido de la oposición, enarboló la bandera de los ansiados cubículos, pero la mayoría parlamentaria dejó solos a los populares en su lucha sin cuartel. Para fumadores y hosteleros, España se va a convertir en el país más prohibicionista de la UE, donde 24 de los 27 países han adoptado medidas intermedias que son respetuosas con los derechos de todos. Pero es que en la retaguardia había un 70% de españoles a favor de la prohibición total, representados en el frente por más de 40 entidades del sector sanitario que forman parte del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo, que no han censado de bombardear al país con sus mensajes saludables. Para el sector sanitario y científico, los pronósticos catastrofistas que airean los hosteleros sobre pérdidas en su volumen de negocio no son más que munición dirigida por la industria tabaquera, a la que creen que le ha salido el tiro por la culata.
Con la nueva Ley, se acabó también aquello de que las compañías usen a los famosos en los medios de comunicación para animar al público a fumar. Ante el escepticismo de algunos sobre si los españoles respetarán la Ley, porque la fiesta con humo en esta tierra es religión, la ministra de Sanidad, Leire Pajín, ha reconocido que adaptarse a la prohibición "no será fácil ni inmediato".
Mientras el Gobierno confía en que "no haya insumisos, ni particulares ni institucionales", sólo queda a los fumadores armarse hasta los dientes de cajetillas de tabaco, que cuestan un ojo de la cara tras la reciente subida del impuesto sobre estas labores, y reventar de humo los garitos en Nochevieja y Año Nuevo.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
135 COMENTARIOS
135 .- #130 . Una vez mas se equivoca Usted. Pues que nos suban los impuestos. Prefiero pagar mas impuestos si es que me toca y seguro que me tocaría que respirar humo ajeno en un bar. Así de simple.
134 .-
Yo llevaba fumando desde los 12 años y tengo 48.
Solo en pequeños paréntesis dejé de fumar y lo había probado todo.
Hace como un año que empecé a tomar unas pastillas llamadas CHAMPIX y la verdad que es lo más efectivo que he probado nunca. Ya llevo casi un año sin fumar y ni ganas.
Lo que es increíble es que estas pastillas valen una buena pasta y no hay ayuda de ningún tipo en tratamientos para dejar el tabaco.
Feliz año y si dejáis de fumar en 2011 creo que será una buena cosa para vosotros. !!
133 .- Crecimos pensando que fumar era cosa de "ser mayor". Por eso robábamos las colillas solitarias de los ceniceros, allí abandonadas por nuestros mayores.
Cuando inhalábamos el humo infecto pensábamos en el vaquero del winston, ese que murió de cáncer de pulmón. Era nuestra referencia de masculinidad. El tal sujeto echaba el humo a los toros de 1.000 kilos y estos, mansos y ahumados, se metían solitos y obedientes en aquel corral de un lugar perdido de Texas. El trabajo estaba hecho, y podíamos echarnos otro pitillito con tranquilidad.
Luego llegaron los y las no fumadores/as. Nos decían que este vicio era una m..rda, que qué sacábamos de aquel humo infecto. No respondíamos, simplemente mirábamos en lontananza buscando los toros salvajes de 1.000 kilos.
Pronto fuimos unos apestados. Hasta nuestros hijos miran el cigarro encendido en lugares "ocultos" de la casa, donde nos refugiamos para dar rienda suelta a nuestra drogadicción, y dicen, con cara seria : "caca".
Dentro de poco no podremos fumar en un bar, y el año que viene ni siquiera en nuestra casa.
Quiero que me devuelvan todos los impuestos que he pagado en todos estos años. Al menos, que no se me quede cara de idiota, c.ñ.
132 .- Este comentario ha sido eliminado por el moderador.
131 .- He sido fumador muchos años, y exfumador otros tantos. Entiendo que uno y otro son incompatibles. Se pide tolerancia con los fumadores, sin contrapartida. Y pongo un ejemplo, ningún fumador sostiene el cigarro para que le llegue el humo a la cara cuando no aspira. Es común la imágen del fumador de barra de bar, leyendo el periódico con el cigarro a un lado echando el humo al vecino. Entiendo el problema, durante años los gobiernos han tolerado y propiciado el consumo del tabaco, y lo que es peor, la manipulación del tabaco para crear mas adicción. Durante años las tabaqueras no han desarrollado tecnología alguna para prevenir y minorar los daños sino para aumentar la adicción, con el silencio cómplice de los gobiernos.Los muchísimos adictos al tabaco merecen, al menos, del Estado y el gobierno no ser tratados como apestados.