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"DETRÁS DE LAS BUENAS ACCIONES HAY MOTIVOS TURBIOS"

El continuo desprestigio de la nobleza

El continuo desprestigio de la nobleza

Un jugador del Sevilla de alevines consuela a otro del Español

Esteban Hernández 26/06/2011   (06:00h)

“Este tío es tonto”. “Es un interesado que sólo busca protagonismo y que está loco por salir por la tele”. “Que se deje de cuentos, lo que importa es ganar y punto”. “Si les hubiera preguntado a los chavales, no hubieran regalado la copa… Son parte de las despectivas críticas que ha recibido Ernesto Chao, entrenador del equipo alevín del Sevilla cuando, tras ganar en los penaltis el torneo de Iraugi, entregó la copa al equipo perdedor, el Español, argumentando que habían jugado mejor y se lo habían merecido. Y no deja de resultar sorprendente que, en un contexto como el del deporte actual, donde se privilegia la tensión competitiva, donde se premia a quienes saben competir, aunque sea por caminos poco ético, y donde se valora el triunfo, este tipo de gestos ético susciten tanta animadversión.

Según Pedro Molino, tutor de la Universidad de padres (www.universidaddepadres.es), la entidad educativa promovida por el filósofo José Antonio Marina, vivimos un continuo desprestigio de los gestos nobles. “No se trata sólo de que aparezca con frecuencia la crítica zafia, sino de que damos por sentado que detrás de las buenas acciones hay motivos turbios. Caemos así en un criticismo exagerado, que se da en todos los medios sociales, a través del cual nos esforzamos por devaluar a los demás”. Para Molino, este desprestigio del mérito nos hace más pobres,  en tanto que provoca una suspicacia generalizada que hace imposible establecer lazos sólidos. “Desconfiar por sistema es antieducativo, ya que si no hay confianza no hay sociedad. La crítica es muy positiva, pero cuando se realiza por sistema hace imposible cualquier diálogo”.

Este triunfo del demérito que, según asegura Molino, “rebaja el nivel de los valores sociales que deseamos implantar en la sociedad”, lleva también a que triunfen las voces más ruidosas, como afirma el profesor de Comunicación política de la Universidad de Navarra, Jordi Rodríguez Virgili. “En un mundo con unas comunicaciones tan potentes como el nuestro, podemos escuchar numerosas y dispares opiniones sobre toda clase de temas, pero son las estridentes las que más destacan”. Ya no reparamos en modelos positivos de éxito, sino que nos solemos sumar a esa sociedad de la sospecha que encuentra aspectos ocultos en todo. “Por eso ya no aparecen aquellas noticias que llamaban de interés humano y en las que se nos mostraba a gente que había llevado a cabo acciones de superación que podían suponer un ejemplo. Ahora, estas figuras heroicas han quedado reducidas al ámbito deportivo. Y es una lástima, porque necesitamos más que nunca recuperar ejemplos de gente que sabe sobreponerse a las adversidades, que saca la creatividad en los malos momentos, que sale adelante en circunstancias difíciles”.

En su lugar, señala Rodríguez Virgili, nos encontramos con un montón de críticos que juzgan en base a las intenciones ajenas y que no dejan de poner en tela de juicio los triunfos de los demás. “La envidia lleva a que critiquemos a quienes les va bien. Les ocurre a Alonso y a Contador, pero también a Nadal, al que muchos acusan de no jugar bien y de ganar los partidos sólo por su físico físico privilegiado”. Al final, llegamos a la contradicción de que  “mucha gente está de acuerdo en que todo vale si se trata de ganar, pero luego protestan cuando aparecen las consecuencias a medio y largo plazo de esas acciones”.

En ese sentido, señala Benito Pérez González, director de Ciencias del Deporte de la Universidad Camilo José Cela, sería conveniente que dejásemos de arrojar luz de sospecha sobre los actos positivos. Y más aún en el caso de Ernesto Chao, quien dio una lección de comportamiento en un entorno deportivo cada vez más acuciado por la tensión. “Incluso en los deportes en apariencia más tranquilos, y en las edades más tempranas,  hay entrenadores que quieren ganar a toda costa y padres que creen que el destino de sus hijos es ser figuras. Los niños sufren gran presión dentro y fuera del campo a unas edades completamente inadecuadas”.

Para Pérez González, es preferible el ejemplo de generosidad y solidaridad que han dado el entrenador y los alevines del Sevilla, que el lamentable espectáculo que nos ofrecieron los cuatro Real Madrid- Barcelona de esta temporada, donde quedó claro, como en pocas ocasiones que lo importante es ganar como sea. “Allí vimos cómo toda  estrategia que permitiera obtener una ventaja, por muy espuria que fuese, era utilizada. Nadie estuvo a la altura en un paquete de partidos que quedarán para la posteridad como un ejemplo maquiavélico de la sublimación del éxito por encima de los valores. Los que ganaron no supieron ganar y los que perdieron tampoco supieron perder”

Por eso ejemplos como el de Chao son tan relevantes cuando hablamos de los niños, señala Pérez González, y por eso es tan importante que gocen de reconocimiento social. “Tenemos que formar a los chicos haciendo que los valores educativos primen por encima del corto plazo. Es cierto que en deporte se compite para ganar, pero lo es aún más que lo importante es el cómo”.

Coincide Rodriguez Virgili, para quien vivimos en un mundo inundado de cortoplacismo en todos los sentidos, en que el gesto de Chao es muy productivo, ya que está sembrando una lección que los chicos no olvidarán. “Algunos de ellos llegarán a profesional, la mayoría dejará el fútbol, pero todos se acordarán de este torneo porque se les ha educado en el esfuerzo y en los valores. Como todo el mundo tiene prisa por ganar,  a menudo primamos lo urgente sobre lo importante, y lo que ha hecho el entrenador del Sevilla es justo lo contrario”.

Para Molino, estamos ante un gesto muy digno de elogio, tanto por parte del entrenador como de los chicos, que supieron renunciar al trofeo. “A cambio han recibido un doble premio, el de haber ganado y el de la repercusión social que ha tenido su generosidad. Quizá haya parte de la sociedad, imbuida del espíritu competitivo en su peor acepción, que no entienda esta clase de decisiones, pero estamos ante un hecho ejemplar: ya nadie les va a quitar a los chicos el premio moral de haber sido generosos con un equipo más pequeño”.  Para Molino, dado que el deporte es un gran medio de educación de masas,  tenemos que aprovechar su enorme potencia para promover valores éticos. “Tenemos que tomar partido por el modelo de sociedad que queremos y decisiones como las de Ernesto Chao nos ayudan mucho”.

 

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 16 COMENTARIOS

16 .- Tengo dos hijos en equipos alevines de fútbol y he visto a entrenadores y padres dar un espectáculo lamentable que creo que perjudica la formación de esos chicos.

Se les convierte en obsesos del fútbol, en conseguir el resultado aunque sea antideportivamente, en engañar al árbitro tapando o simulando faltas, en enconar el ambiente... lamentable.

Por eso, si tiene algún hijo procure que no se meta a jugar al fútbo. Aunque lo veo dificil cuando es lo único que ven.

quisquilla

26/06/2011, 22:30 h.

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15 .- #8
Aquí tenemos a un especimen representativo del vicio español por excelencia: la envidia.
Sin duda, el artículo va dedicado a tipos como éste, incapaces de aceptarse a si mismos, y, por lo tanto, mucho menos a los demás.
Es proverbial, en España, que cualquier profesional de cualquier actividad de la cofradía de la chapuza inicie su labor por la crítica a quienes le han precedido en cualquier trabajo, suponiendo que la mediocridad ajena acabará por camuflar o justificar la propia.
En el ámbito deportivo ocurre algo de lo mismo.
Estamos llegando a un punto, en nuestra sociedad, en el que cualquier saludo que comience por el consabido: "¡Hola! ¿Qué tal? ¿Cómo estás?" sea respondido por un susceptible "¡Pues mira que tú!"
Claro que... en España hay libertad de expresión. Y no hemos de olvidar que, gracias a ella, podemos descubrir a los estúpidos.

Hermano Lobo

26/06/2011, 20:37 h.

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14 .- #12 Agradezco su sinceridad, no comparto su diagnóstico... el problema no es el que usted apunta: el problema es el ganar a toda costa, el bonus a corto plazo, que Botín, Bono, Mourinho, Camps sean figuras ejemplares... el problema precisamente es gente como usted.

tequila

26/06/2011, 20:34 h.

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13 .- #8 Espero que no tenga usted hijos o que, en ese caso, la custodia se la haya dado el Juez a la otra parte.

agricol

26/06/2011, 19:55 h.

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12 .- Se confirma que este es un país de perdedores y adocenados, eso sí, con muy buen rollito. Está claro que no hay que ser competitivo, basta con ir a la Puerta del Sol a pedir subvenciones. Se empieza poniendo la mano y se termina poniendo el culo. Que lo disfrutéis

desde_cuenca

26/06/2011, 19:39 h.

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