100 PERSONAS PERMANECIERON EN EL AVIÓN HASTA ALCANZAR UN ACUERDO

Vueling cancela un vuelo París-Ciudad Real a mitad de trayecto y se desentiende del pasaje

19:10 horas de este sábado. Aeropuerto Charles de Gaulle de París. A esta hora, un avión de Vueling debería estar despegando rumbo al aeropuerto de Ciudad

Foto: Vueling cancela un vuelo París-Ciudad Real a mitad de trayecto y se desentiende del pasaje
Vueling cancela un vuelo París-Ciudad Real a mitad de trayecto y se desentiende del pasaje

19:10 horas de este sábado. Aeropuerto Charles de Gaulle de París. A esta hora, un avión de Vueling debería estar despegando rumbo al aeropuerto de Ciudad Real para estar allí a las 21:15 horas, pero se produce un retraso en la salida, que no se efectúa hasta las 19:40 horas. Superado el incidente del retraso, el avión toma rumbo a Ciudad Real.

 

Pero los problemas no acaban ahí. A mitad de camino, el comandante anuncia a los viajeros que el aeropuerto de Ciudad Real está cerrado y que la compañía Vueling ha decidido desviar el vuelo hacia Barcelona, ante el evidente cabreo de los pasajeros, que no dan crédito.

 

Las razones de esta cancelación y este cambio de planes en principio son algo difusas, pero parecen medianamente claras: el avión que debía llegar a Ciudad Real a las 21:15 -con el código YV2000- debía despegar desde Ciudad Real rumbo a Barcelona a las 21:45. No obstante, el Aeropuerto de Ciudad Real es del tipo H16 (operativo 16 horas al día) y cierra a las 23 horas, con lo que, teniendo en cuenta el retraso que llevaba el vuelo, el trayecto Ciudad Real-Barcelona no podría haberse realizado. Según varios de los pasajeros, “Vueling tenía que tener el avión esa noche en Barcelona, no le compensaba tenerlo parado en Ciudad Real”. De este modo, no sólo los cerca de 100 viajeros de París a Ciudad Real se quedaron sin completar su vuelo; tampoco lo hicieron los pasajeros de Ciudad Real a Barcelona, que se quedaron en tierra, ya que no tenía avión en el que volar.

 

Los pasajeros, atrincherados en el avión

 

Ni que decir tiene que este cambio de planes y de trayecto no hizo ninguna gracia a los pasajeros, que, a su llegada a Barcelona, se negaron a bajar del avión. “No nos han ofrecido un hotel para pasar la noche, ni un billete para ir mañana [por este domingo] a Ciudad Real en avión ni en AVE, así que de aquí no nos movemos”, nos aseguraba Patricia Cezón, una de las pasajeras.

 

Entre los ocupantes también estaba el ciudadrealeño Carlos Espinosa, que a través de su cuenta de Twitter contaba la evolución de la situación e insistía en que el aeropuerto de Ciudad Real no estaba cerrado y que el cambio de rumbo era responsabilidad únicamente de Vueling: “El aeropuerto de Ciudad Real sigue abierto con normalidad, el vuelo ha sido redirigido por motivos comerciales (…) El vuelo estaba amañado, el destino era Barcelona y no Ciudad Real”. El propio Carlos anunciaba el cabreo de los pasajeros con Vueling y su negativa a abandonar el avión sin asegurarse ciertas condiciones: “Boicot en el avión. Ya hay gente tirada en el aeropuerto de BCN. No nos movemos hasta que no firmemos condiciones dignas (…) Vueling dice que no nos paga nada (…) Esperando la solución que Vueling nos propone. Como no la aceptemos nos han avisado que nos sacan a la fuerza”. De hecho, la Guardia Civil se personó en el avión e intentó mediar entre la compañía y los pasajeros.

 

Al final, la propia mediación de la Guardia Civil fue la que consiguió que los pasajeros llegasen a un acuerdo con Vueling, que los trasladará a Ciudad Real este domingo.

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