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Jaime Brugos, Cidón Madrigal, obesidad,
@Ana I. Gracia. - 10/11/2009

Jaime Brugos (Madrid, 1939) lleva medio siglo dedicado a estudiar e investigar la nutrición humana. Desde 1962 se obsesionó en descubrir un sistema nutricional que combata la obesidad, refuerce la salud y aumente la longevidad. Fue vegetariano, macrobiótico e higienista. Pero se estancó en los 96 kilos de peso y no bajaba ni un gramo más. Se plantó y adoptó un espíritu crítico y constructivo, fuera de los cánones que le habían enseñado a comer, y empezó a investigar por su cuenta el motivo que le había hecho fracasar durante tantos años esclavizado subido a una báscula.
Así se ha convertido en un revolucionario contra la obesidad. Él solo, basado en sus conclusiones a las que llegó después de muchos años de investigación, se atreve a desprestigiar al ciclo de Krebs, elaborado por el científico alemán Hans Adolf Krebs y que le valió en 1953 el Premio Nobel de Fisiología y Medicina. “Llevamos 50 años equivocados”, cuenta Brugos en una entrevista con El Confidencial. Equivocados porque los carbohidratos “no son los nutrientes” que necesita el organismo. “Es un error histórico muy grave, ya que debimos haber enseñado a la población que hay dos nutrientes esenciales: las proteínas y las grasas, mientras que los carbohidratos sólo son combustibles que aportan calorías vacías al organismo”. Culpa a
Lo que parece una cuestión semántica sin mayor importancia es un nuevo y rebelde concepto que transforma radicalmente todos los esquemas de nutrición y dietética mantenidos durante el último medio siglo. Por su culpa, Brugos sostiene que hay millones de personas que absorben enormes cantidades de combustible (carbohidratos) que, con mucha más facilidad, se acumulan en el organismo en forma de grasa. “Por eso hay cada vez más niños inflados como globos, condenados de por vida a pelear con la obesidad, a padecer enfermedades degenerativas y a morir mucho antes de lo que debieran”. Es cierto que, en España, uno de cada cuatro niños ya sufre sobrepeso. Según su tesis, los carbohidratos jamás podrán fortalecer ni desarrollar sus músculos, órganos ni cerebros.
Los primeros detractores de la ‘teoría Brugos’ han despertado en cuanto han oído “semejante barbaridad”. El doctor Cidón Madrigal, especialista en el tratamiento de la obesidad y sobrepeso, critica duramente a Brugos diciendo que un organismo alimentado de proteínas y grasas provoca un estrés metabólico: “el exceso de grasas aumenta el colesterol, los trigricélidos, engrasa el hígado…Esta locura es una locura”. Para Madrigal, lo ideal es un 50% de carbohidratos; un 30-40% de proteínas y un 10-20% de grasas, dependiendo del organismo de cada persona.
“La mejor dieta es la de un bebé adaptado a nuestro organismo”. Por eso él come siete veces al día, una cada tres horas. En su alimentación no hay hueco para las frutas. Lleva quince años sin haber comido una pieza de fruta. “Las frutas y las verduras son alimentos que no engordan. Pero no se pueden considerar alimentos completos y mucho menos nutritivos o regeneradores”. Madrigal otra vez pone el grito en el cielo: “¿Cómo un cuerpo humano no va a necesitar alimentarse de frutas si el cuerpo necesita 45 nutrientes y casi todos se consiguen de las frutas?”, deja en el aire.
Para Brugos, hay cinco errores básicos que impiden adelgazar. El primero, un erróneo porcentaje recomendado de proteínas, grasas y carbohidratos. “Una dieta equilibrada se compone de un 10-15% de proteínas, un 50-60% de hidratos de carbono y un 30-35% de grasas”.
Suponiendo, por un momento, que esas proporciones son correctas y recomendables, cada individuo es distinto y cada uno tiene sus propias necesidades. “Hombres, mujeres, deportistas, sedentarios, obesos, delgados, niños, adultos…. Es absolutamente incorrecto recomendar los mismos porcentajes de combustible y nutrientes a todo el mundo”.
El doctor en nutrición dice que comer menos es la causa desencadenante de la mayor parte de los casos de anorexia. “Comer menos sólo nos debilita, hace que descienda nuestro metabolismo y que llegue un momento en el que cualquier cosa que comamos nos engorde”. La única manera sana y efectiva es “comer más y mejor” de todo lo que alimenta, fortalece y regenera nuestros músculos y tejidos nobles y no comer nada o casi nada de los alimentos basura, calorías basura que sólo alimentan a nuestros depósitos de grasa.
Brugos también echa por tierra reducir la ingestión de grasas. “Se ha esclavizado a las grasas porque aportan 9 calorías por gramo, y se aplaude a los carbohidratos porque sólo tienen 4, sin profundizar en los efectos o las necesidades de unas y otros a medio y largo plazo”. Por eso, la drástica reducción en el consumo de grasas (nutrientes esenciales) que se ha experimentado durante los últimos decenios en EEUU y en otros países desarrollados ha traído consigo fuertes deficiencias nutricionales, con un incremento de la obesidad y de todas las enfermedades degenerativas. “Hay muchas personas con sobrepeso o sedentarias que consumen mucho más combustible del que deben y muchos menos nutrientes esenciales de los que su cuerpo necesita, llegando a situaciones donde hay personas obesas que sufren anemia o desnutrición”.
Para que su nuevo concepto de alimentación cale en la sociedad, Brugos quiere que sean las autoridades sanitarias pertinentes las primeras en asimilar este cambio de concepto nutricional. “Para cambiar las costumbres alimentarias hace falta que el gobierno eduque a la sociedad a comer bien. Debería obligar a que los fabricantes incluyan en cada producto la cantidad de calorías vacías que posee y advertir de que su consumo continuado es perjudicial para la salud”. A la imagen y semejanza de las cajetillas de tabaco.
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Opiniones de los lectores (55)
55.
chindasvinto»12/11/2009, 16:18 h.
A mí, es que todos esos desconocidos que afirman saber, de lo que sea, más que el correspondiente premio Nobel, me dan risa!
54.
chindasvinto»12/11/2009, 16:15 h.
Pues majete, yo como de p. madre!
53.
raskolnikov»11/11/2009, 09:44 h.
#50 Totalmente de acuerdo con usted, salvo por lo de la báscula a diario. Es mejor que se pesen una vez a la semana y registren sus resultados.
52.
raskolnikov»11/11/2009, 09:38 h.
#51 Si ahora resultará que tengo que preocuparme porque Garzón nos va a meter en la carcel por crímenes de lesa humanidad XDDD. La mayoría de la gente no necesita pesar esos HC para no pasarse, que usted tenga ese problema, no implica que los demás también. Si usted tiene una vida muy sedentaria, no necesita demasiadas calorías en forma de HC, pero una persona que tiene un trabajo duro, un deportista, o cualquier persona que acuda al gimnasio para modelar la musculatura necesitará un buen aporte de "HC sanos", no estamos hablando de bebidas azucaradas y dulces, la leche y derivados tiene HC, la soja,...
Además, dependiendo del biotipo y del modo de vida de la persona, tendremos diferentes proporciones de HC-proteínas-grasas.
Le vuelvo a insistir en que en la naturaleza no existen alimentos que tengan exclusívamente un tipo de nutrientes, sino que suelen contener una mezcla de éstos. Estamos de acuerdo en que deben restringirse o racionalizarse aquellos con azúcares refinados, especialmente cuando existen antecedentes de obesidad y diabetes tipo 2 en sus progenitores. El hombre ha consumido HC desde sus orígenes como recolectores, o se cree que las frutas no tienen HC??...
51.
Raam»10/11/2009, 22:49 h.
#40 Desde luego lo que vd no és es semantico. Prefiero prescindir de las lentejas antes que de mis extremidades, aunque ninguna de las dos cosas es imprescindible. Pero no quiero discutir. La peseta pa ti.
Respecto al resto del mensaje, supongo que se pueden consumir HC lentos [bajo índice glicemico] en cantidades limitadas [que van de 30 a 150 g de HC al dia, según la persona] y muy bien repartidas a lo largo del dia. Pero es un coñazo llevar la cuenta y antes de pasarte es mejor no tomar ninguno y no pasa nada porque no son imprescindibles ni necesarios ni recomendables, porque con su efecto rebote provocan un apetito que hace difícil controlar la ingesta de calorías.
Y al huevo, yo le haría un molumento. Ya ha sido reconocido que no sube el colesterol y que no hay ningún problema en tomar 1 al dia y pronto dirán que se puede tomar dos.
Otro ejemplo de que los consejos que nos dan "los que saben" entre los que dice contarse vd, dejan mucho que desear. Por no decir que son directamente criminales.
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