POST ANTERIORES
Trochas. Sabiduría y sentires del cazador
Time. La historia ilustrada de la revista más influyente del mundo
BIOGRAFÍA
Cómo leer la fotografía. Entender y disfrutar los grandes fotógrafos, de Stieglitz a Doisneau. Ian Jeffrey / 192 páginas / 29,90 euros. Compar libro
La afición a la fotografía es un fenómeno universal y su utilización como herramienta en el arte contemporáneo indispensable, pero es probable que no sean tantas las personas que conozcan su historia y esto es lo que posibilita esta obra, en su segunda edición, centrada especialmente en los comienzos, desde la década de 1840, y su desarrollo posterior, hasta la mitad del siglo XX. Es una guía sucinta, que nos acerca a más de 100 fotógrafos por orden cronológico desde Henri Cartier-Bresson (1908-2004), Julia Margaret Cameron (1815-1879), Robert Capa o Alexander Rodchenco (1891-1956), a través de datos biográficos, técnicos, artísticos y con la reproducción de varias fotografías de cada uno de ellos.
El primer negativo lo elaboró Fox Talbolt (1800-1877) en 1835. La idea de imprimir una imagen en papel mediante la luz se le ocurrió en 1833, mientras dibujaba en el lago Como, en Italia. Trató el papel con sal y nitrato de plata y lo denominó “papel de dibujo fotogénico”. Desde entonces la fotografía forma parte de nuestra vida y es un documento de nuestro devenir, tanto a nivel particular como general, constituyendo un testimonio histórico y artístico inestimable.
El autor de esta recopilación, Ian Jeffrey, historiador de arte, complementa los datos de cada autor con explicaciones de sus fotografías, interpretando para nosotros los aspectos técnicos, artísticos, psicológicos y sociales, que la cámara ha pretendido captar en una centésima de segundo. Y precisamente porque sus comentarios son fundamentalmente especulativos, es capaz de ofrecernos una sugestiva introducción al complejo mundo de la fotografía como arte. Arte que experimenta con luces y sombras, planos y ángulos, algunas veces observando a los grandes maestros de la pintura con el propósito de reproducir sobre un negativo una obra destacada -como algunas de las fotografías de Edgard Weston inspiradas en Miguel Ángel- y siempre tratando de inmortalizar la esencia humana en su fragilidad.
La fotografía como documento histórico está ampliamente representada con imágenes de las dos grandes confrontaciones mundiales, la gran depresión y la posguerra, que han alcanzado una enorme divulgación entre el gran público. En numerosas ocasiones fueron utilizadas además al servicio de la propaganda política, pero no por ello dejan de constituir un referente de primera mano de los hechos acontecidos. Junto a estas instantáneas, sobresalen también dentro del amplio catálogo seleccionado, las fotografías que reflejan las duras condiciones de la realidad social, buscando la denuncia y el cambio.
Me parece que cada imagen que aparece en el libro es digna de reflexión. Impresiona ver reunidas tantas obras y testimonios de diferentes épocas, que nos permiten revivir hechos, lugares y sentimientos que de no haber sido capturados por la cámara hubiésemos perdido para siempre.
Cómo leer la fotografía forma parte de una cuidada colección, ideada para facilitar la aproximación a la historia del arte, dentro de la cual destacan también Cómo leer la pintura y Cómo leer la mitología y la Biblia en la pintura.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
1 COMENTARIOS
1 .- La fotografía muestra lo que oculta el movimiento. La contemplación detenida de un instante le da duración en la mente del que observa lo que sugiere la sensación misma de la creación de ese instante. Por eso nos fascina, nos hace inmortales durante unos segundos.
Una inmortalidad como para andar por casa pero que al menos nos blinda momentáneamente de la sensación de que todo se va dispersando no sabemos muy bien hacia dónde.
DEOPRTES / AFICIONES
La mente del fotógrafo
En este libro recién publicado, continuación del enorme éxito de El ojo del fotógrafo, Michael Freeman, fotógrafo, viajero y escritor, nos desvela los secretos que hay detrás de una gran fotografía. Resalta cómo el proceso creativo empieza en la mente del fotógrafo, ahí es donde la imagen se fragua antes de realizar la instantánea. El objetivo del texto es explicar qué elementos concurren para que una fotografía llegue a ser una obra de arte y analizar, además, qué recursos utilizan los mejores fotógrafos.
Absolutamente visual, repleto de imágenes que nos muestran lo que el autor va explicando, la obra es una iniciación al mundo de la perfección fotográfica, induciendo a una pormenorizada reflexión sobre nuestro modo particular de practicar la fotografía. Se suceden los interrogantes y las sugerencias para que busquemos temas y fotógrafos en la web, de manera que podamos aprovechar al cien por cien su conocimiento.
Si queremos que la gente preste atención a nuestras fotografías y disfrute de ellas, hay que darles una razón para observarlas durante algo más que un instante. Por eso la obra incide en los “propósitos”, analizando más el porqué que el cómo. Elegir lo que se fotografía es el primer paso, a continuación se trata de explicitar qué es lo que diferencia al buen fotógrafo de otro que no lo es.
Una vez claro el propósito, debemos buscar nuestro propio “estilo” en los objetos que fotografiamos por medio de la combinación de la composición, los efectos del objetivo, el momento y la luz. “Para mí no resulta útil la tendencia a aceptar todo de un estilo y rechazar todo del otro. ¿Por qué no adopta todo lo que se adapte a su forma de ver? Ningún estilo está limitado, y, si lo deseamos, podemos unir los que más nos gusten”.
En el apartado final aborda el “proceso creativo” en sí, advirtiendo de la dificultad de describir con palabras, que requieren un tiempo mayor, lo que en realidad es un acto rico y fluido. “Obviamente no prometo ninguna revelación en este capítulo, pero sí espero mostrar la complejidad y la velocidad con que la mente del fotógrafo soluciona problemas creativos al captar una imagen. Este es el modo de estudiar y apreciar las fotografías: desde la realidad, no desde la elucubración teórica”.
“Aprender a leer una fotografía puede llevar a tomar mejores fotografías. En este libro ése es mi propósito.”