TENDENCIAS
@Proyecto Cívico - 06/11/2009
El optimismo sólo se puede fundar en la confianza en la propia capacidad, la determinación de utilizarla y una razonable expectativa de que las circunstancias son buenas… o de que si no lo son, podemos hacer algo por cambiarlas.
Hay tres virtudes ganadoras que adornan a quienes conquistan mercados, logran metas sociales y avanzan en las artes, las ciencias y las letras: la generosa vocación de servicio a los demás, el esfuerzo continuado y la rebeldía frente a lo inadmisible.
Los españoles se están dando cuenta de que no son sólo los políticos los culpables de los pecados nacionales. ¿Podemos acusarles de egoísmo, pasividad y conformismo desde nuestras propias actitudes laxas? El fatalismo tenebrista ha dejado de ser todo nuestro diagnóstico de un Estado que atraviesa dificultades extremas. Las malas cifras han dejado de ser nuestra coartada para abandonarnos y pensar que esto no tiene arreglo y por tanto hay que aceptarlo. Nos está empezando a apretar demasiado el zapato.
Rodríguez Zapatero lleva casi seis años dedicado en cuerpo y alma a destruir el Estado que se supone debería gobernar. Lo ha intentado todo: fomentando las disensiones religiosas, fustigando el resentimiento social, animando la división territorial y atizando las más bajas pasiones guerracivilistas que honradamente ya nadie siente pero que se erigen en válvula de escape de toda clase de otros rencores y frustraciones personales…
Cada asunto que toca es procesado en la calculadora electoral. Cada pasión, cada sentimiento cada ocasión es aprovechada para provocar problemas en los que el incendiario se alce como salvador. Polarizar la sociedad en bandos es una de las maneras más eficientes de asegurarse uno el voto: por eso los demás se apuntan a la estrategia. Pero los ciudadanos empezamos a estar hartos: los culebrones cada vez nos interesan menos: nos interesan nuestras circunstancias, esas que estamos decididos a cambiar.
Comenzamos a reaccionar
Después de seis años Zapatero no ha conseguido hundir a esta sociedad: al contrario, ha sido abandonado por sus compañeros de partido o de grupo parlamentario más experimentados y reputados… incluso últimamente por varios a los que en su día hizo Ministros. Después de no haber arreglado ningún problema político, económico ni social y de haber inventado muchos que no teníamos, agravando la crisis financiera, económica e inmobiliaria, los españoles no estamos a tiros por las calles. Y para más inri, la familia y la Iglesia han demostrado ser instituciones imprescindibles en estos tiempos de crisis durísima, en que las redes sociales previstas por nuestra atosigante y tiránica Administración han demostrado ser absolutamente insuficientes cuando no directamente inútiles, absurdas y un despilfarro kafkiano que nada arregla.
Nada tan eficaz para hundir a una sociedad como adormecerla: es otra cosa que no le ha salido a Zapatero, porque comenzamos a reaccionar, reivindicando nuestra condición de ciudadanos y no de súbditos, trabajadores y contribuyentes a Hacienda.
Las encuestas reflejan que por vez primera exigimos más a nuestros políticos y que los votantes de cada partido son muy capaces de suspender a sus “líderes”, con valoraciones de políticos donde ya no imperan los mandamases de los grandes partidos sino aquellos vistos como más honestos por los ciudadanos como Rosa Díez, que ha hecho gala de un discurso consecuente. Son cada vez más patéticos los repetidos intentos de El País y otros medios por ocultar las valoraciones negativas de los Ministros o el descrédito internacional de un Zapatero que empeñado en ser un incono de la izquierda sólo tiene amigos entre dictadores… y con amigos así, quién quiere enemigos.
Difícilmente todos esos corruptos parásitos que han prosperado a nuestra costa en el Estado de Taifas se irán de rositas, como pensaban. Cuando los recursos han escaseado, han empezado las peleas entre ellos por lo poco que quedaba. Antes, en momentos de abundancia, todos callaban, se ayudaban. Desde Proyecto Cívico denunciamos el silencio cómplice, inmoral de todos los políticos que sabiendo de la corrupción no hacían nada por denunciarla: y son muchos.
Nuestra vida es en gran medida el resultado de nuestras actitudes, nuestras decisiones y nuestras acciones. También es fruto de nuestras circunstancias, ya lo dijo Ortega. Algo así como una mezcla entre lo que a uno le ocurre y lo que a uno se le ocurre. Quizá sea hora de recuperar el raciovitalismo, ese interesante movimiento filosófico español al que tan poco caso se le hizo frente al más difundido existencialismo francés.
Empezamos a ser ciudadanos que con serenidad pero determinación toman las riendas de su destino en sus manos, decididos a cambiar sus circunstancias. Ha costado: muchos de los primeros que alzaron su voz fueron decapitados. La mayoría solo se atreve a hablar cuando las cosas ya son un clamor: la naturaleza humana suele ser cobarde. Pero hemos alcanzado un número suficiente de voces, y ya nadie nos va a callar.
Tenemos buenos motivos para el optimismo.
Y como todas las semanas esperamos sus opiniones, porque con ellas elaboraremos nuestro Manifiesto Cívico.
Opiniones de los lectores (56)
56.
Joaquin Gomez Moya»09/11/2009, 21:02 h.
#55 Querido pinyeiro,
Le agradezco sus palabras, pero déjeme que transfiera su cumplido a Proyecto Cívico y a El Confidencial porque creo que todos podemos compartir que en pocos periódicos, si alguno, se ve espacio para una iniciativa tan interesante como esta columna, así como una aportación por nosotros los lectores a la vez tan plural y tan sólida.
Creo que es la oportunidad para arrojar otra mirada sobre lo que nuestra sociedad es capaz de hacer. Una sociedad capaz de producir un Ramón y Cajal, un Ortega y Gasset, un Juán Ramón Jiménez, un Pau Casal, un Picasso, un Pedro Duque, un Calatrava, un V. Fuster, un García Díez, un Truyol i Serra, un Amancio Ortega, un Nadal, ...
Parece que esta sociedad es más resistente a las propagandas simplonas de lo que podría parecer a primera vista, ¿no? P.e. La familia española funciona. Que con tantísimo paro no haya disturbios tambien se puede ver como un éxito de esa familia.
Ese tipo de cosas no hay que arrojarlas con el agua sucia. Yo confío que sin dar uno de esos pendulazos nuestros, más aún: sólo sin darlo, podremos arreglar lo que no funciona, que es mucho, cierto. Empecemos por nuestra cultura cívica.
Atte.
Joaquín Gómez Moya
55.
pinyeiro»09/11/2009, 19:06 h.
Muy interesantes las reflexiones alentadas por Joaquín.Comparto el hilo conductor:somos el resultado de lo que nos ocurre y se nos ocurre,por lo que movámosnos.Me gustaría aportar algunos matices,pese al límite de espacio:
*Qué estábamos haciendo los ciudadanos mientras otros especulaban con nuestro dinero:especulando,con nuestro dinero y el de otros;aspirando a tener,aparentar,mandar e influir más.Porque para especular[especulum=espejo]hacen falta dos partes:yo y el espejo.La ambición formará parte de la naturaleza humana,pero, ademásla estamos alimentando,desde hace años,con la escala de valores que no acepta, resumiendo mucho,educación para la ciudadanía.
*Zapatero,que va dejando de tener devotos,no creo que sea el inductor de rupturas por sus medidas no económicas[memoria histórica,aborto,educación para la ciudadanía, nacionalismos,igualdad y dependencia,etc],toda una serie de propuestas de reformas y avances que se toparon,no con la ciudadanía,directamente,sino con los que se arrogaron la representación ciudadana,con frecuencia coincidentes con los especuladores.
*Los antinacionalismos los azuzan nacionalistascentralistas añorantes de la unidad propiciada por losreyescatólicos
54.
pithaguru»08/11/2009, 13:24 h.
#51 Hola, me doy cuenta que comentas un post mio.
Si, la posición cerrada de muchos, junto con la deficiente educación dada y la historia de nuestro país completamente tergiversada hacen el caldo de cultivo para que existan estas rencillas entre todos nosotros.
Salud.
53.
pithaguru»08/11/2009, 13:22 h.
#52 Nopu cuando escribes d.e.s.c.r.i.p.t.i.v.o. sin separar el sistema se come la palabra s.c.r.i.p.t. que igual es un filtro del sistema.
Cuando lo quieres escribir lo haces con puntos o así: des-crip-ti-vo.
De nada.
Salud.
52.
nou»08/11/2009, 13:09 h.
deivo? he querido decir acertado.
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
Post Anterior
Proyecto Cívico
Proyecto Cívico es una iniciativa liderada por un grupo de lectores de El Confidencial que pretende ser una invitación optimista al debate ciudadano lúcido e independiente, acerca de la necesaria reformulación de nuestro actual modelo político, electoral, social y económico. Un movimiento civil destinado a identificar y dar prioridad a los cambios precisos que nos acerquen a una sociedad en verdadero progreso y libertad. Puedes adherirte a Proyecto Cívico en www.proyectocivico.org.
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial