BIOGRAFÍA
Melchor Miralles.- 03/05/2011
La noticia de la muerte (podríamos decir también ejecución extrajudicial, asesinato u otras denominaciones) de Osama Bin Laden, liquidado por las tropas que manda el premio Nobel de la Paz e icono del progresismo de moda, Barack Obama, ha corrido más rápido que las balas de los Seals americanos y ha dejado frases rotundas, de las que voy a destacar tres: "Se ha hecho justicia" (Obama); "Aunque no deja de ser una muerte, en este caso se trata de una buena noticia. Obama ha hecho Justicia" (PSOE); "Es un paso adelante muy importante" (Mariano Rajoy).
No voy a ser un cínico. No he derramado ni voy a derramar una sola lágrima por un terrorista como Bin Laden, un ser humano despreciable responsable del asesinato de miles de personas e instigador principal de un enfrentamiento entre el Islam y el resto de la humanidad de consecuencias nefastas para la vida de todos los habitantes del planeta. Pero siempre he considerado, como Cervantes, que la figura de la muerte, en cualquier traje que venga, es espantosa. Y siempre he creído que la democracia encarna unos valores que se sustentan por encima de todo en el respeto a la vida, los derechos humanos y el imperio de la ley. Por ello, considero que la muerte de Bin Laden no es un acto de justicia, sino de venganza, no es una buena noticia, porque se ha producido en circunstancias indeseadas y previsiblemente va a tener consecuencias gravísimas para la comunidad internacional, y no es un paso adelante, sino todo lo contrario, en la búsqueda de la paz y la construcción de un mundo mejor.
En términos legales, Obama se ampara en que la acción militar que ha acabado con la vida de Bin Laden fue un acto de guerra autorizado por el presidente de los EEUU de América en el marco de la legislación vigente en su país tras la declaración de guerra en 2001 a Al Qaeda después de los atentados del 11-S, que supusieron el asesinato de más de 3.000 personas. De ese modo justifican ya algunos la acción y basan en ello la negativa a que, en realidad, estamos ante una ejecución extrajudicial en toda regla.
Todas las especulaciones, inevitables que van a surgir jugarán a favor de los asesinos y contribuirán a hacer crecer entre los islamistas radicales y sus simpatizantes el mito del líder liquidado por el imperio yankee
No conocemos, y probablemente no conoceremos nunca, los detalles de lo sucedido. No sabemos, y probablemente no sabremos nunca, si hubiera sido posible capturar con vida al asesino Bin Laden para que recibiera un juicio justo. Es lícito preguntarse si no hubiera sido mejor que EEUU hubiera diseñado una operación coordinada con Pakistán, dado que la acción militar norteamericana se ha desarrollado en su territorio. Ya se han difundido algunas imágenes falsas del cadáver del terrorista, y rápidamente el Pentágono ha filtrado que el cadáver de Bin Laden ha sido arrojado al mar. Todas las especulaciones, inevitables que van a surgir jugarán a favor de los asesinos y contribuirán a hacer crecer entre los islamistas radicales y sus simpatizantes el mito del líder liquidado por el imperio yankee. Es lo que tiene actuar sin testigos, que es como se actúa cuando se hace fuera de la ley. Pero lo han hecho de ese modo para ahorrarse problemas jurídicos y un proceso judicial en el que el acusado ejerciera su derecho a defenderse porque creen que ello hubiera supuesto un formidable ejercicio de propaganda para el enemigo. Un oficial de la Seguridad Nacional norteamericana, en declaraciones a Reuters recogidas por elmundo.es, lo ha dejado claro: "No había intención de capturar vivo a Bin Laden. Era una operación de matar".
El terrorismo no ha sido derrotado
Aunque percibo que una inmensa mayoría de los ciudadanos de los países occidentales están felices y consideran lo sucedido como una demostración de fuerza que genera confianza en la eficacia de la democracia americana, y por ende, de sus aliados, formo parte de la minoría que piensa que acabar de este modo con la vida de este repugnante ser humano ha sido un error que puede tener graves consecuencias que podemos pagar cualquiera. El número dos de Bin Laden, el perverso Ayman Al Zawahiri, sigue muy vivo, dirige la organización terrorista y concitará ahora la admiración de los miles de seguidores ciegos que tiene Al Qaeda y que están libres. Estos asesinos siguen contando con un formidable refugio en Pakistán, la única república islámica que cuenta con armamento nuclear, tienen miles de millones de dólares a su disposición y su fanatismo va mucho más allá de Bin Laden, y le sobrevivirá enfurecido. Con la desaparición de Bin Laden no ha sido derrotado el terrorismo islámico. Muy al contrario. La bestia está enfurecida y todo el mundo espera su reacción con temor inmenso.
Ha quedado claro. A ver qué dicen ahora los demócratas de la hora undécima, los progres de monólogos, tazones y camisetas al rojo vivo, los izquierdistas de salón, los garzones y compañía, los zetapés defensores de la Alianza de las civilizaciones, los rojeras de domingo por la mañana, los que nos llaman fachas a los que nos atrevemos a discrepar del discurso oficial. Lo que pueden es ir añadiendo al lema que aún hoy conservan del merchandaising de la campaña la palabra que lo define para siempre. Yes, we can... kill. La ejecución extrajudicial de uno de los mayores asesinos de la historia los retrata. Así se escribe la historia.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
96 COMENTARIOS
96 .- Anoche, vi en la sexta 2 [Al rojo vivo de Antonio García Ferreras], a Gustavo de Arístegui. Dijo que Bin Laden se había resistido y había disparado contra el comando, por lo que no hubo mas remedio que matarlo. Todos los contertulios aceptaron la version de Arístegui, aunque alguno dudaba de ella, pero no tenía información en contra. Pues ahora ya la tiene. El portavoz de la Casa Blanca declara que Osama Bin Laden no iba armado. Esto es GAL puro y duro, que le garantiza a Obama la re-eleccion. Aquí sirvió para meter en la carcel a un ministro y a un secretario de estado. ¡Vive la difference!
95 .- Sr Miralles: Que merito tiene!!! La verdad, es que hay algunos comentarios que son casi ofensivos. Una cosa es la tolerancia, la libertad de expresion , que cada uno diga lo que quiera... y otra cómo lo dicen.
94 .- Miralles:
Es usted un pobre hombre,en el sentido peroyativo de la frase.Así está donde está...Por lo demás,¡¡¡justicia¡¡¡ "Capullito de alhelí2...
93 .- Leo y veo con incredulidad como el señor Miralles para montar un iedarios sobre la muerte de Osama necesita insultar, descalificar y desacreditar a sus adversarios ideológicos.
A mí me huele a que el ideario es bastante, no progre, sino POBRE.
Al final del artículo lo único que me queda claro es su odio al color rojo, de Bin Laden en realidad ni opina ni deja de opinar.
Eso sí, el arte de la manipulación para empezar en Islamabad y acabar en el plató de la sexta ha sido impresionante.
Qué puedo hacer para sacarme el carné de peridosita como este señor y escribir de todo sin una idea y sin un conjunto sólido de argumentos salvo el de la descalificación permanente y cobrar por ello?
Hay gente que escribe para mejorar las cosas, pero otros que clarísimamente su unico motivo es la destrucción.
92 .- #86 ¿Y quien le ha dicho a vd. que Ben Laden se quiso entregar y a pesar de eso lo mataron?
Porque no solo la versión de los hechos, la única posible, afirma que no se quiso rendir, sino que es de sentido común que, BL, de quien no había que demostrar su culpabilidad porque el mismo la ha reconocido en los distintos atentados que él mismo se ha atribuido, no iba a aceptar ser llevado a USA para ser juzgado y ejecutado con seguridad absoluta.
Porque BL creía y había afirmado en más de una ocasión, que era un honor, con derecho a premio en el paraíso, morir con las armas en la mano en nombre de Alá luchando contra el enemigo yanqui.