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Argentina, Repsol y la seguridad jurídica
CRTVE en “situación insostenible por el descontrol interno”
Aurora Mínguez.- 16/12/2011
No son 4,6 millones, como afirma el presidente de la CEOE, Juan Rosell, sino más de siete millones las personas las que tienen minijobs, o mini-empleos, en Alemania. Y la tendencia dominante es que sigan creciendo, porque el Estado, lejos de intentar que se conviertan en puestos de trabajo como Dios manda, los va a consolidar aumentando esos sueldos de los 400 euros actuales a 450. Es decir, vía libre a los sueldos de hambre y fomento de una clase social perpetuamente empobrecida.
No parece preocupada Merkel de que esas personas no paguen apenas impuestos por esos minijobs y que tampoco proporcionen a quienes los ejercen el derecho a cobrar una pensión en el futuro. Tampoco parece quitarle el sueño a ella y a su ministra de Trabajo, Ursula von der Leyen, el hecho de que en este sector laboral concreto se estén cometiendo numerosos abusos. No hay controles sobre el terreno. Algunos empresarios obligan a este tipo de trabajadores a hacer horas extras no pagadas, o retribuidas a uno o dos euros la hora. Raro es el caso de un trabajador con este tipo de contrato que consigue uno mejor y con fijeza.
Los jubilados, obligados a seguir trabajando
Tiene razón el líder de la patronal española cuando afirma que estos minijobs pueden ser una alternativa para los jóvenes. Sin embargo, aquí, en la República Federal, este sector se ve poblado no sólo por veinteañeros, sino por personas maduras sin cualificación, mujeres infraempleadas y tradicionalmente mal pagadas y... pensionistas. Según publicó el pasado mes de agosto el diario Saarbrückener Zeitung, 660.000 jubilados de edades comprendidas entre los 65 y los 74 años se han visto obligados a complementar sus pensiones con estos mini-trabajos en el 2010. En el año 2000, había 244.000 ‘currantes’ ancianos menos.
Estamos hablando de un aumento de un 58,6% en los últimos diez años. La pobreza en la tercera edad, por cierto, avanza año a año, como constata el Instituto de Investigaciones Económicas de Halle (IWH): casi un 12% de los hogares en los que viven ancianos es “armutsgefährdet”, es decir, corre serio peligro de caer en la pobreza, con unos ingresos mensuales de apenas 870 euros.
Aun en el caso de que la CDU de Merkel haga realidad legal su compromiso del mes pasado de introducir el salario mínimo en Alemania, seguirán existiendo diferentes tramos salariales y también los minijobs. El Instituto Europeo de Investigaciones Económicas (DIW) ha publicado recientemente la siguiente estadística:
-El 18% de los alemanes cobra 8,50 euros la hora. Todo ello afecta a 5,7 millones de personas
-El 15,4% cobra menos de ocho euros la hora. Son casi cinco millones de personas
-Uno de cada diez trabajadores de la RFA tiene salarios de menos de siete euros por hora trabajada. Son aproximadamente 3,3 millones de personas
-Otro 10% cobra seis/cinco euros por hora trabajada y suma 4,2 millones
Por debajo de estas castas están los minijobbers, ese grupo de más siete millones de empleados a quienes tener un salario mínimo de entre 6,89 y 7,79 euros por hora les parece un lujo asiático. Y eso si conservan sus empleos, porque aquí se insiste en que la introducción por ley del salario mínimo destruirá muchos puestos de trabajo.
Las sociedades europeas, más divididas e injustas
Son estas condiciones laborales, entre otras cosas, las que dan a Alemania el dudoso honor de ser el país de entre los miembros de la OCDE donde más y más rápidamente está creciendo la brecha social entre ricos y pobres. Siempre según los datos de la organización que engloba a los países más industrializados del mundo, el 10% de los más ricos de la República Federal (con una media de ingresos de en torno a unos 57.300 euros anuales) dispone de ocho veces más dinero y capital que el 10% más pobre (con unos ingresos medios de 7.400 euros al año). En la década de los noventa, la diferencia era menor. Los riquísimos lo eran sólo seis veces más que los más desfavorecidos.
Lo más llamativo del informe que la OCDE daba a conocer hace unos días es que define muy bien los dos factores que explican esta cada vez más profunda división entre las sociedades más avanzadas: los avances técnicos y las reformas laborales, que están creando puestos de trabajo sobre todo para las personas menos cualificadas y con salarios más precarios. Si a esto se suma el miedo creciente de los ciudadanos en la UE a perder sus niveles actuales de bienestar, no resulta muy difícil averiguar quién va a ganar el pulso en el mundo del trabajo en Europa...
OPINIONES DE LOS LECTORES,
36 COMENTARIOS
36 .- La mejor forma de evitar abusos es que uno tenga opciones, que si estás puteado, explotado o minusvalorado te puedas ir a otro sitio, y para eso es necesario que no haya un paro salvaje como el de ahora. Así que el sistema de relaciones laborales actual no vale y por lo tanto habrá que cambiarlo, por el bien de todos.
35 .- Olvida el articulista y olvidan parte de los comentaristas que lo que definen como "capitalismo", en España, son un 95,15% de empresas [cifra al 1-1-2010], que tenían entre 1 y 9 empleados.
Y no se dice que muchos de los desempleados, universitarios incluidos, no encuentran trabajo porque carecen de una pieza esencial: las conexiones, sobre todo, y los aspectos prácticos de su profesión.
Yo creo que entre estar en casa cobrando el paro, y estar en una empresa cobrando poco [vale, una miseria], es preferible esto último, porque por lo menos te abre la posibilidad de acceder a una realidad empresarial, conocer gente, aprender y poder aspirar a algo mejor. Es la antigua idea del aprendiz, que parece que queremos olvidar.
¿Que hay empresarios que se aprovecharán? Seguro. Pero a mi me parece la menos mala de las situaciones, sobre todo si empiezan a recortar el subsidio por desempleo, como es de suponer.
Sobre desempleo y derroche
34 .- El problema no es el concepto de 'minijob'. Me explico:
Negar la existencia de trabajos que requieren muy poca cualificación, o de personas con dicho perfil, o de puestos que podrían partirse en fracciones horarias menores al horario tradicional... es negar la mayor.
El problema es que la economía, como el agua, fluye por donde puede si no hay barreras, canales de conducción, o directamente presas de contención. De tal forma, que si los puestos ofertados de estas características no se cubren en su totalidad con un tipo de trabajador, otros vendrán más cualificados que cubriran dichos puestos.
Con ello, seguirán existiendo grupos no cualificados sin trabajo. Los cualificados no encontraran trabajo en lo que estudiaron. Con el tiempo se conformaran con algo peor, como es el caso, y el ejemplo que transmitiran es que la formación cualificada no sirve de nada. O directamente emigrarán.
Pero los puestos cualificados tenderán a crecer en el futuro. Y no podrán porque no hay gente para cubrirlos. Salvo que pagues más. Pero la tentación será no distinguir los sueldos de ambos tipos de puestos. O compensarlo concentrando varios cualificados en uno sólo.
Esa es mi experiencia personal.
33 .- #30 Vamos a ver, trabajo es una palabra muy amplia, no es lo mismo trabajar poniendo ladrillos ocho horas al día que repartir periódicos por la mañana dos horas, o limpiar cristales de 3 a 5 o lo que coño se te ocurra. El que quiera entenderlo que lo entienda, y el que no pues nada, que se le llene la boca de chorradas que es muy sano.........
32 .- Antes de que se estabilicen los mini-jobs,pediria un poco de verguenza pátria.Ej.Que ningun sueldo de político fuera superior tras su cese, a la pensión màxima de la seg.soc.,que debe andar por los 2465 e. brutos,no tuvieran coche ,chofer, secretaria etc.Que los planes de jubilación personal de empresa tributaran al rescate al 90%.Entonces cuando se apliquen los vendepátrias su propia medicina,pueden pedir a la ciudadania el resto.Lo demás es un CRIMEN contra el pueblo.