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El despertar de la Historia y el 15M
José Luis González Quirós*.- 30/08/2011
Hace ya bastante tiempo que la situación política española viene pareciendo lamentable a una buena parte de los ciudadanos. Es casi un tópico referirse a que el PSOE ha fracasado estrepitosamente en el tratamiento de la crisis económica, al tiempo que en su intento de crear un nuevo marco político, lo que Zapatero ha pretendido repetidas veces, y con pocos disimulos. Los frenos constitucionales, con lentitud, con dudas, con infinitas presiones, han evitado la total consumación de lo peor, pero se han desgastado mucho.
Al tiempo que todo esto sucedía, se ha insistido también en que el PP parecía incapaz de suscitar grandes esperanzas, lo que refleja, al menos en parte, un cierto éxito del intento de crear un cordón sanitario en torno a este partido. En medio de esa situación pantanosa, surgió el movimiento del 15M, que suscitó una serie de esperanzas que el tiempo, y los malos modales de quienes se han hecho con el invento, se han encargado rápidamente de enterrar. La economía, por su parte, no ha dejado de dar malas noticias y abundantes sobresaltos, lo que ha llevado al presidente a adelantar las elecciones generales, a su modo, porque todavía faltan tres meses y nadie sabe lo que puedan dar de sí estos largos noventa días.
La gran sorpresa surgió poco después de la visita del Papa: como si Zapatero sintiese una irresistible tendencia a hacerse notar, propuso, nada menos, que una reforma de la Constitución en las semanas que quedaban. Se han publicado informaciones bastante verosímiles acerca del proceso deliberativo que el presidente ha llevado con asunto tan notable, pero, como es lógico, las interpretaciones sobre su soliloquio son enormemente variadas. Un preclaro comentarista barcelonés ha atribuido al presidente nada menos que una especie de conversión penúltima a las posiciones de Aznar con el que, al parecer, habría mantenido conversaciones tan insólitas como fértiles, si el análisis resultara ser certero. Está claro, en todo caso, que Zapatero habrá de ser estudiado tal y como se hace con los pintores, con sus épocas, azul, rosa… etc.
El PP se encontró ante una propuesta que, al menos aparentemente, no podía rechazar, pues es algo que había propuesto previamente, aunque, sin duda, con la certeza de que no tendría acogida. Tras una primera valoración positiva de la propuesta, la lectura de diversos análisis me ha hecho ver que la idea tiene muchos inconvenientes, nada pequeños, en casi todos los terrenos. La reforma saldrá seguramente adelante, aunque ha tenido numerosos objetores, y desde casi todas las esquinas.
Algunos malpensados se temen que esto pueda significar un giro de 180 grados en las políticas de reparto presupuestario, que esto suponga poner freno al crecimiento exuberante de las administraciones autónomas y municipales, aunque de estas últimas se habla sospechosamente poco
¿Cómo hay que entender esta iniciativa en un contexto tan peculiar? Para empezar, nuestra tradición constitucional no escasea en declaraciones rimbombantes, ya desde 1812, como la afirmación gaditana de que los españoles debieran ser píos y benéficos. Tenemos una recia costumbre que tiende a confundir la política con el derecho, y el derecho con la mera legislación. Somos tan proclives a confundir las cosas que nos alegramos incluso de que los ministros de Fomento hagan planes en lugar de hacer caminos. Por aquí, me parece, está el primer defecto de esta reforma por sorpresa: no basta con decir que se va a hacer algo para que eso resulte efectivo.
Frente a este argumento puede objetarse que la verdadera buena noticia reside en el hecho de que los dos grandes partidos se pongan de acuerdo, pero ¿lo han hecho? La situación del PSOE es particularmente curiosa, porque acaba apadrinando in extremis lo que ha evitado con efectividad a lo largo de estos últimos años. ¿Alguien cree que el PSOE se vaya a tomar en serio este asunto en cuanto se sienta libre de los agobios presentes? Es muy difícil hacer profecías, pero la política está más constreñida por la necesidad de lo que parece, y es poco verosímil un PSOE dedicado a aplaudir los recortes de gasto que deba hacer el próximo Gobierno, si el PP deja alguna vez de dedicarse a decir que no va a hacer ninguno.
Algunos malpensados, que no han tocado bola en el asunto, se temen que esto pueda significar un giro de 180 grados en las políticas de reparto presupuestario, que esto suponga, para decirlo de una vez, poner freno al crecimiento exuberante de las administraciones autónomas y municipales, aunque de estas últimas se habla sospechosamente poco. Lo notable es que esta es una de las cosas que repiten más a menudo los críticos de la situación española, de manera que pudiera estar pasando que los políticos, en lugar de decirlo de manera directa, se hayan puesto de acuerdo en dar este rodeo por la Constitución para disimular un poco. Si esto fuese así, en lugar de mayor consenso tendríamos, simplemente, mayor confusión.
El hábito, muy común en todas partes, de disimular lo que se piensa es, además de bastante necio, enteramente inútil y muestra lo muy poco que se cree en la democracia, y en las propias ideas, caso de tenerlas. La rareza deriva de que resulta extraño que pueda ser verdad tanta belleza.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
3 COMENTARIOS
3 .- A ZP le sucede, salvando las distancias, lo que a D. Quijote: recobra la lucidez poco antes de morir.
Bueno, no es exactamente eso. Lo que le sucede es que por ahí fuera están un poco artos de la deriva económica de este país, y le están poniendo deberes de obligado cumplimiento. El examen de septiembre se ha pasado a noviembre, pero ya sabe todo el mundo que ni tan siquiera le van a dar la opción de repetir curso. Directamente le expulsan del cole. A él, y a toda su cuadrilla de matones de patio, que se han pasado todo el curso sacando a punta de navaja las chuches a los demás alumnos, para luego repartírselas entre ellos mismos y sus allegados.
No creo que exista una justicia divina. Y según está la española, tampoco humana. Pero al menos confío en que una larga temporada alejados del poder, a lo mejor son capaces de reflexionar un poco, y enterarse de una vez que lo que la gente quiere es estabilidad, tranquilidad y que la dejen vivir sin sobresaltos de continuo. Sin sobresaltos, y sin soluciones para evitarlos, que es lo peor.
Y ya se pueden buscar [el PSOE] a un nuevo lider con las ideas claras, sin dogmatismos, y con un sentido de estado que siempre les ha faltado. Y es que todavía se encuentran en la época de los treinta del siglo pasado, donde todo se arreglaba quemando fábricas, persiguiendo a curas y empresarios y montando barricadas.
2 .- Dice EL ROBINSON: "Tenemos una recia costumbreque tiende a confundir la política con el derecho y el derecho con la mera legislación". Así, en negritas.
Señor Robinsón ¿quién confunde tales conceptos? Me temo que quien los confunde es usted. Su curriculum dice que usted es licenciado en Químicas. Ergo... ¿qué diantes sabe de Derecho y de Legislación?
No escriba nunca de lo que no sepa. Y usted, de derecho, si nada estudió, nada sabe. Y lo mismo de política.
La mayoría de foreros saben de derecho, o de economía, o de historia... Y NO CONFUNDEN LOS CONCEPTOS QUE USTED CITA.
Un escritor francés decía que cuando la moral flaqueaba, la sintaxis fallaba. Y a usted le falla la moral.
1 .-
Si lee el articulo de hoy de Felipe Gonzalez yle añade la peticion que hizo algun tiempo de ELIMINAR LAS DIPUTACIONES,quizas su prospectiva como analista politico de lo que viene tenga nuevas razones de pensar.